
En el manejo de malezas, la elección del herbicida es apenas uno de los factores que determina el éxito del tratamiento. Las condiciones ambientales, la complejidad de las mezclas y las exigencias operativas hacen que la calidad de aplicación tenga un peso creciente sobre la eficacia final.
En ese escenario, los adyuvantes incorporan funciones que van más allá de mejorar la cobertura de las gotas pulverizadas. Además de favorecer la distribución del caldo sobre el objetivo, buscan aportar estabilidad a las mezclas, reducir la formación de espuma y disminuir la evaporación, aspectos que pueden contribuir a sostener el desempeño del tratamiento cuando las condiciones de aplicación no son las ideales.
Según explicó Belén Aguer, líder de Investigación y Desarrollo de Rizobacter, “con Rizospray WET desarrollamos una fórmula exclusiva: combinamos alto poder de cobertura con mayor estabilidad, mejor comportamiento en mezclas, menor evaporación y reducción en la formación de espuma, permitiendo sostener la eficiencia incluso en condiciones fuera de lo ideal”.
El desafío de las malezas difíciles
El efecto de la evaporación adquiere especial importancia en el control de malezas complejas. Cuando las condiciones ambientales favorecen una rápida pérdida de humedad de las gotas pulverizadas, parte del potencial del tratamiento puede verse comprometido. En ese contexto, favorecer la permanencia del caldo sobre el blanco puede traducirse en una mayor oportunidad para que el herbicida actúe.
De acuerdo con la información presentada por la empresa, evaluaciones realizadas sobre Amaranthus spp. mostraron que la incorporación del adyuvante permitió mantener niveles de control superiores al 85% durante todo el período evaluado, mientras que el tratamiento con el herbicida sin adyuvante descendió por debajo del 70% a los 30 días, con una diferencia final de 17 puntos porcentuales.

En otro ensayo sobre Amaranthus palmeri, el producto alcanzó el 92% del potencial máximo de control registrado en la evaluación, por encima de otro siliconado incluido en la comparación (85%) y del herbicida aplicado sin adyuvante (48%), según los resultados difundidos.

Mezclas más complejas y mayor estabilidad
Otro de los aspectos destacados es la estabilidad de las emulsiones durante la preparación del caldo. De acuerdo con la empresa, esta característica facilita el trabajo con programas de control que incorporan múltiples productos, ayudando a mantener la homogeneidad de la mezcla desde la carga del tanque hasta la aplicación.
“Hoy el desafío no es solamente aplicar, sino aplicar bien en condiciones reales. Las nuevas tecnologías deben responder a escenarios cada vez más complejos y variables”, sostuvo Juan Pablo Timpone, gerente Global de Tecnologías de Aplicación de Rizobacter.
Una variable que gana peso
Frente a campañas en las que la eficiencia de los tratamientos depende de múltiples factores, la tecnología de aplicación aparece como un componente cada vez más relevante dentro de la estrategia de manejo. En ese contexto, además de la elección del herbicida, aspectos como la cobertura, la estabilidad del caldo y la permanencia de las gotas sobre el blanco comienzan a ocupar un lugar central para sostener el control de malezas en condiciones de campo.
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