
Sumado a los problemas climáticos, el cereal sufrió una fuerte epidemia de la roya común
1 minuto de lectura'
La realidad muestra que hoy existen regiones muy castigadas por la sequía, con una baja significativa en los rindes, y otras que recibieron localmente precipitaciones que les permiten llegar a lograr un excelente rendimiento.
Como ejemplo del primer caso, el ingeniero Marcelo Carmona, profesor asociado de la cátedra de Fitopatología de la Facultad de Agronomía de la UBA, destaca que el maíz no recibió en muchas zonas las lluvias necesarias, soportó altísimas temperaturas y, también, "se sumó una importante epidemia de roya común", agregó.
Sostuvo que esta patología es una de las más frecuentes y difundidas que atacan al maíz. Señaló, asimismo, que es endémica de la zona núcleo, aunque también se encuentra difundida en el NOA y en Entre Ríos.
El patógeno disminuye el Indice de Area Foliar Sana (IAFS). En ataques severos, las pústulas formadas pueden provocar la necrosis del tejido foliar dando un aspecto de mancha foliar, que puede dificultar el diagnóstico. Hojas enteras pueden morir si son infectadas severamente.
El ambiente es más predisponente cuando se combinan siembras tardías y escasez de lluvias, alta humedad relativa y temperaturas frescas. Los tejidos más jóvenes o estados juveniles son más susceptibles. La temperatura ideal para la germinación de esporas es de 17°C, aunque se puede dar una buena germinación entre 13 y 27 °C. Si el ataque de roya es severo incrementa las pudriciones de raíz y tallo.
Carmona consideró que la característica central de este año fue la de encontrar numerosos híbridos co-merciales susceptibles a la enfermedad con ataque de roya. "Años atrás estos híbridos tenían mejor comportamiento, pero en esta campaña varios se mostraron muy susceptibles. Excepcionalmente el 31 A08 de Pionner y el 886 de Nidera mostraron buen comportamiento. Además de ello, la aparición fue muy temprana. Las consultas y dudas acerca de la enfermedad y su manejo fueron muy frecuentes", agregó.
Respecto de las recomendaciones para el manejo del cultivo frente a la roya, el especialista advirtió que las principales herramientas se basan en la siembra de híbridos resistentes/tolerantes y el uso de fungicidas.
La respuesta al uso de fungicidas puede permitir llegar hasta más de 1000 kg (1000-1500kg/ha); además, deberá considerarse el beneficio adicional sobre el control de otras enfermedades foliares (manchas) y otro beneficio que es el de disminuir la predisposición a las pudriciones de raíz y tallo.
Mezclas
Las mezclas de estrobilurinas más triazol, son más eficientes que los triazoles solo. "Nosotros propusimos aplicar a partir de cercano a Vt (aparición de panoja) hasta R1 (comienzo de floración-emergencia de estigmas y hasta 15 días después)".
El fundamento de esta recomendación es que el número de granos se define principalmente durante el periodo critico para la determinación del rendimiento (que está situado 15 días antes y 15 días después cercanos a la floración femenina).
Los ensayos llevados a cabo muestran que alrededor de ese período existe mayor probabilidad de respuesta. En la Argentina la recomendación es cuando la hoja de la espiga, la de arriba y la de abajo de la espiga, tiene en promedio 4-5 pústulas. Estas tres hojas representan aproximadamente el 30 al 40 por ciento del área de la planta.
No es la única
Pero la roya no es la única enfermedad que afecta al maíz. Para el especialista, hay otras muy importantes que están relacionadas con las fases de establecimiento del cultivo (problemas de germinación de semillas y muerte de plántulas), y con las fases de desarrollo vegetativo y reproductivo, (donde se detectan las enfermedades foliares, de tallo y de la espiga).
Dentro de los problemas sanitarios que se han registrado con mayor frecuencia en la región central se cuentan las podredumbres de semilla y tizones de plántulas; las manchas foliares; la roya común, el Mal de Río Cuarto y las podredumbres de raíz y tallo. Los daños asociados con las enfermedades foliares (manchas y roya) son los causantes del mal funcionamiento y la destrucción de los tejidos fotosintéticos debido al aumento del número y área de lesiones. Estas lesiones pueden llegar a producir la necrosis de toda la hoja.
Respecto de la sanidad con miras al futuro, Carmona enfatizó que se debe profundizar más, por ejemplo, en la patología de semillas. "Conocer, detectar y manejar los patógenos en semilla y algunos hongos de suelo, debe ser una tarea prioritaria, ya que no existe una necesaria profundización al respecto", sostuvo.
Las especies dominantes en semilla son Fusarium (además de otros hongos ), que causan pudriciones de tallo, raíz, espiga y semilla y, además, son formadoras de peligrosas micotoxinas. Otro tema a trabajar serán las pudriciones de raíz y tallo donde Carmona considera que este año serán de mayor ataque debido a que los maíces se vieron afectados mucho en su parte foliar (seca, granizo y roya) y eso debilita la base del tallo porque la planta al perder eficiencia fotosintética removiliza los fotoasimilados desde el tallo haciéndolo más vulnerable al ataque.
Y, finalmente, una recomendación necesaria y técnicamente imprescindible. "Sé que algunos criaderos usan con frecuencia estrobilurinas solas para controlar la roya común y en varias aplicaciones sobre líneas parentales. Las estrobilurinas cuando son usadas solas, constituyen un grupo químico de riesgo ya que pueden generar razas del hongo resistentes y además no controlan las especies de Fusarium, por lo que se está produciendo semillas que necesitarán posteriormente un mejor y eficiente control de Fusarium". El especialista concluyó con una recomendación: "Por favor, usen mezclas de estrobilurinas con otras moléculas (triazoles u otras)".
1
2Sorpresa: el supercultivo con mejores márgenes que el trigo y que tiene menos gastos
3Campaña fina: los productores ajustan la tecnología, el financiamiento y los costos ante márgenes cada vez más estrechos
4La picante definición de un experto sobre la industria que quiere importar trigo y su pronóstico para los precios



