
Desde su empresa acopiadora y de venta de insumos, Héctor Mario Tesei se ha convertido en referente para los productores de Coronel Suárez y Guaminí.
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Desde Pasman, uno de los tantos pueblos de la provincia de Buenos Aires fundados por el Ferrocarril Sur en la primera década del siglo, Héctor Mario Tesei maneja -con la ayuda de dos hijos y un yerno, más el apoyo de Olga Possenti, su mujer- Casa Tesei Cereales, empresa acopiadora de granos y proveedora de insumos. Hacia allí productores de Coronel Suárez y Guaminí recurren, no sólo en busca de materiales para sus explotaciones, sino a la espera de un consejo que los ayude a encaminar sus tareas productivas.
"La llegada de mis abuelos a la muy nueva población se produjo en 1913. Fabricar ladrillos pareció actividad lógica para ese matrimonio con muchos hijos, uno de los cuales -Humberto- fue mi padre".
Emprendimiento familiar
"Hace más de sesenta años mi padre fundó un almacén de ramos generales, actividad que complementó posteriormente con acopio de cereales para terceros. Allí empecé a trabajar apenas terminada la primaria. Muchos años después nos independizamos en el acopio dando comienzo a Humberto Tesei Cereales".
Héctor destacó que si bien nunca tuvo campo su vida está tan cerca de la actividad productiva que prácticamente es como si lo tuviera. "Todo el año llegan a mi casa los productores. En un momento vienen a vender la cosecha y en otros a buscar combustibles, agroquímicos o fertilizantes, o a conversar sobre la posibilidad de adelantos en efectivo, para comprar alguna herramienta, cubrir un vencimiento bancario o salir de algún problema no previsto."
De quienes conocen hace muchos años a nuestro entrevistado escuchamos frases como las siguientes: "El hombre sabe dar consejos después de escucharnos atentamente y muchas veces la acierta aunque no siempre nos guste. La empresa es casi como un Banco si estamos en un apuro o queremos aprovechar una oportunidad... Claro que lo hace con quienes sabemos inspirarle confianza, no es cuestión de pedir dinero adelantado a cuenta de la cosecha y después entregar el cereal en otro lado.
Para Tesei, privilegiar la atención personal, el diálogo sin barrera con sus clientes, es un principio muy fuerte; las puertas de su escritorio están permanentemente abiertas.
"Siempre pensé -dijo- que quien viene a vernos debe sentirse en su casa. Valoro esto como un logro humano sumamente importante y creo haberlo transmitido plenamente a todos mis colaboradores empezando por los familiares."
Estar al frente de una empresa vinculada directamente con la actividad rural le ha dado un conocimiento muy amplio del sector. Su opinión al respecto es realista y trata de transmitirla, muy claramente, a quienes se le acercan para plantear sus problemas o contarles sus proyectos.
Tiempos de cambio
"En los últimos años la actividad del campo cambió mucho y no siempre los productores -especialmente los jóvenes con muy pocas hectáreas- encuentran soluciones. Desde que empecé a interesarme por el tema, y hasta hace muy pocos años, una chacra de 200 hectáreas en esta zona, bien trabajada por su dueño, daba para criar y educar varios hijos, comprar una casa en el pueblo, tener un auto o camioneta y hasta agregar un poco más de tierra aprovechando una buena cosecha. Hoy todo eso es imposible y así vemos cómo muchos van quedando en el camino. El resultado ya lo estamos viendo. Las chacras suelen venderse o se alquilan a inversores de afuera, quienes con capital las hacen producir bien, pero con muy poco beneficio local. Vienen con equipos modernos y casi nunca ocupan mano de obra del pueblo; en realidad no se los siente, ni se lo ve, algo para nada beneficioso".
Tesei conoce la necesidad de crecer para no perder terreno y, tal como se lo expresa a quienes le piden consejos con relación al campo, busca también hacerlo con su empresa.
Siempre recalco la importancia de prever el futuro, sobre todo con relación a esas pequeñas cosas, poco importantes en apariencia pero que al sumarse pueden marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso: respetar los compromisos, priorizar la comunicación con los productores razón de ser de la empresa; no atarse a pautas demasiados rígidas, pero no perder el sentido común y... en algún momento concretar un proyecto aún incipiente: llegar directamente a los mercados mundiales actuando en la exportación.
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