1 minuto de lectura'

Un informe del INTA destaca que la Argentina tiene potencial para convertirse en un importante proveedor global de megafardos, fardos pellets y otros productos de alfalfa.
Según el organismo, el comercio mundial de heno de alfalfa fue el año pasado de 8,3 millones de toneladas por un valor de más de 2300 millones de dólares.
En este contexto, entre el 11 y el 14 del actual se hará en Córdoba, en el hotel Holiday Inn, el 2° Congreso Mundial de Alfalfa. Reunirá a más de 270 científicos y expertos del sector. Para Gastón Urrets Zavalía, de INTA Manfredi, hay aspectos para mejorar en pos de una mayor calidad.
Remarcó que hay que "adecuar el producto a las características generales de la demanda mundial, valorando en forma objetiva su calidad en base a la Clasificación de Henos propuesta por INTA, basada en la tipificación adoptada por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos".
El INTA propone cinco categorías: superior, premium, primera, segunda y tercera. En este contexto, el experto destacó los parámetros químicos como elementos que contribuyen a determinar la calidad de un heno y la categoría a la que pertenecen en la clasificación.
"Por un lado, están la Fibra Detergente Neutro (FDN, %), que representa el total de componentes de la pared celular de las plantas y la Fibra Detergente Ácido (FDA, %) que identifica la parte indigestible de la pared celular. El contenido de FDN está asociado inversamente al potencial de consumo voluntario de ese forraje por parte del animal, mientras que el FDA está inversamente asociado a la digestibilidad", dijo.
También señaló que está el Valor Nutritivo Relativo del forraje (VNR), una valoración o puntaje de la calidad del forraje que se basa en su digestibilidad y potencial de consumo.
"Otros de los parámetros químicos son la Proteína Bruta (PB, %) y Total de Nutrientes Digestibles (TND, %). La proteína es el principal nutriente que aporta la alfalfa a la dieta animal y el método de medición más utilizado se basa en la estimación de la concentración de nitrógeno total en el forraje", precisó Urrets Zavalía.
Señaló que un heno de exportación y para las categorías más exigentes de los rodeos de leche y carne en el mercado interno debe presentar no más de 32% FDA y de 40% FDN y no menos de 150 puntos VNR y de 18% PB.
"El mercado mundial demanda henos de alfalfa confeccionados en base a materia verde cortada en un estado de madurez muy temprano a temprano (pre botón floral a 10% de floración), con tallos finos y suaves, muy folioso, color verde brillante y sin evidencias de daño de blanqueado, presencia de malezas, hongos u otros", explicó.
"Es importante considerar que los henos destinados a exportación no deben superar el 14 % o, lo que es igual, tener no menos de 86 % de materia seca", agregó.






