
En el mismo lugar donde la original osciló durante siglos, se colocará una réplica de igual tamaño, se inaugurará un museo alusivo y se creará el Parque Lítico
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TANDIL.- Con letra prolija pero temblorosa, un tal Mario Navas superó el dolor, la desazón y la responsabilidad de sentirse testigo privilegiado de un hecho histórico, y a las 19 de aquel 29 de febrero de 1912 le escribió al futuro en un libro de visitas que tenía el almacenero Giovanni Olivero: "Infausto día. Seré el primero en llorar con vosotros la pérdida del símbolo precursor de la grandeza de la zona. La catástrofe enluta a nuestra patria, pues ha caído de sus maravillas la más grandiosa. El peso de esta fatalidad se hará sentir y sólo el recuerdo de su majestuosidad perdurará en la historia de la patria".
Aquel día, un par de horas antes, la piedra movediza de Tandil dejó de bailotear, perdió su equilibrio y se desbarrancó. Cayó la piedra. Pero se multiplicó varias veces el efecto de uno de los fenómenos más asentados en el imaginario popular nacional, que hoy cuenta hasta con su propia página de Internet: www.lapiedramovediza.com.ar .
La Movediza, una mole de granito de cerca de seis metros de altura y 13 de largo en su cara superior y con una base de apoyo de cerca de 80 centímetros, en segundos abandonó su apellido y su cadáver inmóvil pasó a la posteridad.
"Noticia sensacional. Hoy, a las 5 de la tarde, la maravilla tandilense, la piedra movediza, perdió su centro de gravedad y rodó al precipicio sobre el cual se inclinara durante tantos siglos. Se procura investigar las causas de este desastre tandilense." Así describió el suceso pocas horas después el diario local El Eco.
Un día más tarde, el 1° de marzo, LA NACION escribía: "El pueblo de Tandil está de duelo. Su maravilla, la única del mundo, acaba de desaparecer. Hoy, a las 5 PM -más o menos- la famosa piedra movediza ha desaparecido. Se ignora la causa que ha producido tal desgracia, pero es creencia popular que la caída ha sido obra natural, sin que, por otra parte, haya posibilidad de intervención de manos criminales".
Hipótesis diversas
Mucho se ha estudiado sobre el porqué de ese fenómeno que provocaba que la piedra, pese a su tamaño y ubicación, pudiera oscilar y generar un movimiento tal que permitía que se rompieran las botellas de vidrio que se colocaban debajo de su lado inferior.
Hacia un lado y el otro, pero nunca un movimiento de más. Al menos hasta ese día. Y todo desde que, por la acción de la erosión, el sistema de Tandilia, uno de los más antiguos del planeta, resolviera dejarle a la posteridad esa caprichosa piedra.
Como en todo hecho trascendente de la historia nacional, sobre la caída de la Movediza surgieron diversas hipótesis para justificarla y para negar que se hubiera producido de manera natural, tal vez por el cansancio de hasta tener que soportar sobre su lomo las piruetas del acróbata Santín Vanzella, del circo Rafetto.
El escritor Ricardo Rojas escribió, un par de días después, desde las páginas de LA NACION, que "el pequeño punto de apoyo, gastándose a través de prolongadas edades, por la acción de las lluvias y de los vientos, por la detricción de los vidrios rotos y las oscilaciones violentas a que la sometían los turistas, habría producido ayer el brusco derrumbamiento".
También, en su larga nota "necrológica", Rojas describió lo que se encontró a poco de llegar al pie del cerro, al que ya conocía mucho. "¡Pensar que hace dos días estuve aquí con ella! -exclamaba una voz anónima ante la desolación de su solio trocado en túmulo, bajo el cielo ya anochecido-. La piedra estaba muerta, y sugería al amor de las almas sencillas las cosas que decimos ante las tumbas, como si quisiéramos, ante el abismo de la muerte, asirnos a la sombra, vana también, de nuestros sueños."
Casi al mismo tiempo que esta tragedia tapaba con el resonar de la caída los ruidos y aromas de esta localidad serrana, ya comenzaba a hablarse de su reconstrucción, de la posibilidad de "resucitarla". En la zona son más de veinte los proyectos y planes que se trazaron como para volver a darle vida, pero todos ellos naufragaron.
Sin embargo, ahora, casi un siglo después, parece haber llegado su hora. Para llevar adelante este sueño colectivo, el municipio realizó un concurso de ideas en el que ganó un plan para colocar en la cima del cerro una réplica de la piedra, sumado a la recuperación y puesta en valor de todo el predio, que nunca había podido recuperarse de la tragedia y pasó décadas en estado de abandono.
Reconstrucción
El secretario de Desarrollo Local, Oscar Maggiori, explicó que si se cumple con todos los pasos previstos el Parque Lítico La Movediza estará finalizado durante el transcurso del año próximo e incluirá, además de una reproducción de la piedra, un museo, senderos con distintos grados de dificultad, paradores, restaurante y puestos de artesanos, entre otros atractivos extras.
El funcionario resaltó que para avanzar en la idea se cuenta con el apoyo de las secretarías de Turismo de la Nación y de la provincia de Buenos Aires.
A fines de este mes está prevista la realización de un llamado a licitación nacional e internacional y, de acuerdo con los cálculos, "las intenciones apuntan a que se inicien las obras no más allá de abril del año que viene".
Para todos aquellos que quieran ir frotándose las manos, Maggiori describió cómo será la futura piedra: "Será una réplica 1 a 1 de la original, realizada con materiales sintéticos de concreto, y se reproducirán hasta los rastros de pastos que tenía en su estructura".
Eso sí, la piedra no va a oscilar, tal vez para no faltarle el respeto a la original, que, unos metros más abajo, al fin, descansará en paz.






