En Aapresid coincidieron en que el buen pronóstico climático impulsa las expectativas para la nueva campaña; esperan mayores inversiones y mejores rindes, aunque reclaman menos presión impositiva, más crédito y previsibilidad
5 minutos de lectura'


ROSARIO.- En los pasillos del Congreso de Aapresid, que se organizó con el impulso de Expoagro, durante las tres jornadas del encuentro el movimiento fue constante. Entre charlas técnicas, recorridas por los stands y presentaciones de tecnología, predominó un clima de optimismo entre los productores, que comenzaron a delinear la campaña 2026/27 con expectativas favorables por el pronóstico climático, aunque sin perder de vista los desafíos económicos y productivos que todavía enfrenta el sector.
El buen escenario climático fue uno de los factores más mencionados. La expectativa de un año Niño, con mayores lluvias en buena parte de la región agrícola, impulsó a muchos productores a pensar en una campaña de alta inversión en tecnología para intentar maximizar los rindes. En diálogo con LA NACION, Máximo Uranga, productor y asesor del sudeste de Córdoba y centro de Santa Fe, señaló: “Tenemos expectativas de que va a ser un buen año climáticamente, muy húmedo. En general, para nuestra zona son años de muy buena productividad, por lo que las expectativas de producción son buenas”.
Según explicó, ese escenario llevará a reforzar el uso de híbridos y variedades de mayor potencial, mejorar la fertilización y poner especial atención en el control de enfermedades y la logística de aplicaciones y cosecha, ante la posibilidad de abundantes lluvias.
Ese mayor potencial climático también modifica la estrategia agronómica. Para Uranga, con mejores perspectivas hídricas los productores tienden a apostar por materiales de mayor potencial de rendimiento e intensifican el manejo del cultivo, con más inversión en fertilización, monitoreo sanitario y aplicaciones oportunas para aprovechar al máximo el ambiente.

Respecto del contexto económico, consideró que el productor atraviesa una situación más favorable que en años anteriores. “Esta coyuntura política nos gusta y nos sentimos cómodos”, afirmó. No obstante, advirtió que persisten preocupaciones por los costos internos, la logística, el combustible, la presión impositiva y la evolución del precio de los fertilizantes, influido por la incertidumbre internacional.
Una visión similar expresó Luis Negruchi, productor de Venado Tuerto y asesor en el sur de Santa Fe, sureste de Córdoba y norte de Buenos Aires. “El productor argentino es inquieto. Está continuamente mirando para adelante y la adopción de tecnologías por idiosincrasia argentina es muy buena”, sostuvo.

Según indicó, la previsión de buenas lluvias alentará una mayor incorporación de tecnología. “La única herramienta que tenemos es tratar de producir más, cuidando muy bien los recursos y los costos, pero apostamos a un año bueno”, señaló.
Sin embargo, remarcó que el clima continúa siendo la principal incertidumbre y recordó que un evento extremo puede modificar completamente el resultado económico de la campaña. También destacó que hubo avances en las políticas para el sector, aunque insistió en que todavía queda mucho por hacer. En ese contexto, consideró que el acceso al financiamiento será determinante para sostener el nivel de inversión tecnológica durante la campaña. “Vamos por buen camino, pero necesitamos más para mejorar porque hoy los números son muy finitos”, afirmó.
En ese sentido, reclamó mayor acceso al crédito, una reducción de la presión impositiva y políticas agropecuarias de largo plazo construidas junto con el sector.

Desde la ganadería, Fernando Seve de Gastón, productor de Cañada Rosquín, también se mostró optimista. Aseguró que el productor “siempre apuesta a más, a buscar más y mejor tecnología, más capacitación y más oportunidades” y destacó que hoy existe una mayor previsibilidad para invertir. Consideró que el negocio ganadero atraviesa “un momento extraordinario”, impulsado por mejores precios, aunque recordó que aún se arrastran las consecuencias de años de desinversión. A su juicio, la incorporación de genética, suplementación y nuevas tecnologías será determinante para seguir creciendo.

Para el productor, el proceso de mejora todavía no terminó. “Solo falta que tengamos un buen clima, buenas políticas de acá en adelante, que se sigan sacando retenciones y trabas que frenan la producción y tener previsibilidad”, resumió.
Por su parte, Diego Radi, productor de San Jorge, sostuvo que las perspectivas para el campo son positivas y remarcó que el productor seguirá invirtiendo en tecnología independientemente del contexto. “Las perspectivas para el campo son buenas. El productor siempre va a aplicar tecnología, haya buenas o malas perspectivas para el negocio”, afirmó.
Radi también valoró algunas señales del contexto económico, aunque aclaró que la incertidumbre sigue formando parte de la actividad. “Siempre vivimos en incertidumbre. No recuerdo haber vivido con tranquilidad”, señaló, aunque destacó que hoy percibe un escenario más favorable para producir e invertir.
Así, entre el optimismo que despierta un posible buen año climático y una mayor predisposición a invertir en tecnología, los productores comenzaron a proyectar la campaña 2026/27 con expectativas renovadas. Si bien reconocen mejoras en el contexto económico y una mayor previsibilidad para producir, advierten que la consolidación del crecimiento dependerá de avanzar con menor presión impositiva, más financiamiento, competitividad y reglas de juego estables.
- 1
2“Es un crimen”: inmobiliarias rurales lamentan que se haya frenado la Ley de Tierras y hablan de una oportunidad perdida
3¿Paratill, sí o no? Aapresid volvió a discutir una práctica que divide aguas
- 4
A sala llena: una experta de Estados Unidos presentó en el país una metodología para medir la salud del suelo
