La reciente decisión de China se suma a otras asignaciones de cupos dispuestas por la Unión Europea y los Estados Unidos que obligan a adoptar un criterio para el reparto
4 minutos de lectura'


Como resultado de las salvaguardas chinas que asignaron cuotas máximas con arancel mínimo por país para los próximos tres años (2026 a 2028), la Argentina recibió una cuota inicial de 511.000 toneladas peso producto, con un 12% de arancel sobre valor CIF, para cortes con y sin hueso, enfriados y congelados. Dicho monto, que se incrementará un 2% adicional anual durante los siguientes dos años, demandará una decisión acerca de qué manera se administrará localmente su asignación y utilización, teniendo en cuenta que las exportaciones que excedan dicha cuota pagarán el 55%, un monto que quita toda posibilidad competitiva de uso.
En la actualidad, y a lo largo de décadas, la administración de la Cuota Hilton, delegada en el Ministerio y/o Secretaría de Agricultura y Ganadería, generó debates intensos con utilización de parámetros de todo tipo, tales como: past performance exportadora, con participación del valor dentro y fuera de la propia cuota; regionalidad que asignaba una proporción de la cuota en función del stock ganadero provincial dividido por el número de plantas; hasta cantidad de personal y aportes a “Precios Cuidados”. Cada uno tratando de capturar un beneficio arancelario que significaba un beneficio directo cercano a los 2,5 a 3000 dólares por tonelada respecto de exportar el mismo producto pagando los aranceles vigentes fuera de cuota.
A las 29.500 toneladas de Hilton (incluyendo las 111 del Reino Unido), desde hace siete años se sumaron las 20.000 toneladas otorgadas oportunamente por Estados Unidos, representando un volumen de cuotas administradas equivalente a aproximadamente el 8% del volumen total expresado en peso producto y el 16% del valor total de las exportaciones de cortes enfriados, con y sin hueso. Ambas cuotas se asignan en un 90 y un 95% a industriales procesadores y un 10 y 5% a grupos y asociaciones de criadores, respectivamente, en base a criterios de past performance de los últimos tres años, ponderando el 50% para el último año y el 30 y 20% para los dos años anteriores, y tomando el 70% sobre el valor de exportaciones extra-cuota y un 30% sobre las realizadas dentro de la propia cuota.

Con los parámetros vigentes, las asignaciones de cuotas muestran que las diez empresas con mayor cuota concentran el 70% y el 80% para Hilton y EE. UU., respectivamente, para la cuota asignada a la industria.
La suma de la nueva cuota de 511.000 toneladas a China y las 80.000 adicionales a EE. UU., sumadas a las ya existentes, superan largamente el volumen total exportado por nuestro país en los últimos años, de modo que la mayoría excluyente de nuestras exportaciones de carne vacuna estarán bajo algún sistema de ordenamiento o administración gubernamental.
El riesgo contingente, en función de las experiencias pasadas, no es menor. Y no me refiero a este gobierno, que ha demostrado claro enfoque hacia la libertad de comercio, sino a otros que en el futuro vean a estos esquemas como una forma de regular, intervenir y hasta generar “ingresos” con esquemas de administración de “todo tipo”.
Una extensión de los sistemas de past performance como los aplicados en las dos cuotas existentes llevaría a la concentración de las exportaciones en pocas manos; otros esquemas que introduzcan otros criterios implican el peligro de generar ganadores y perdedores sujetos a criterios poco claros y no necesariamente potenciadores de los estímulos requeridos por la cadena.
No tengo una propuesta de “la mejor solución”, porque seguramente será difícil asegurar un equilibrio adecuado entre los incentivos a la inversión, la libre competencia y la maximización de operadores que aseguren la libre formación de precios a la producción en función de calidad y cumplimiento de estándares.
Sí estoy convencido de que se trata de un tema de enorme trascendencia que requerirá debates y propuestas bien analizadas para que lo que hoy es una excelente noticia no se transforme en un problema el día de mañana.
El autor es consultor ganadero
- 1
2Investigación en curso: expectativa nacional por una siembra en una región austral desafiante y prometedora
3“Parecía Kosovo”: el drama de un productor pampeano al que el fuego le devoró casi todo el campo y perdió más de $210 millones
4Tras 19 años: Entre Ríos reanudó la exportación de carne ovina a Medio Oriente



