El fenómeno que se registró en el sudeste bonaerense volvió a frenar la cosecha de soja en zonas de Tres Arroyos, Gonzales Chaves, San Cayetano y Necochea; productores aseguran que aún queda una parte importante de la oleaginosa y el maíz sin levantar
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La caída de nieve y aguanieve registrada en las últimas horas en distintos puntos del sudeste de la provincia de Buenos Aires le sumó un condimento extra a una campaña que ya venía afectada por las lluvias persistentes en esa región, los excesos hídricos y el deterioro de los caminos rurales. Productores de las zonas de Tres Arroyos, Gonzales Chaves, De la Garma, San Cayetano y Necochea señalaron que todavía queda una importante superficie de soja y maíz por cosechar y advirtieron por demoras que comienzan a provocar pérdidas de granos en soja, mientras también se retrasa la implantación de los cultivos de fina, principalmente trigo y cebada.
Alejandro Vejrup, gerente general de la Cooperativa Rural Limitada Alfa, de Tres Arroyos, explicó que todavía queda una parte importante de la campaña gruesa sin levantar. “Nevó un poco y todavía hay cultivos: mucha soja de segunda, algún lote de primera y casi todo el maíz. Algunos lotes de soja se están desgranando por los constantes días húmedos y lluviosos; además, se está atrasando la siembra", observó.
En cuanto a la afectación en el maíz, no debería pasar nada, porque es normal que se coseche tarde. "En la soja, en cambio, empieza a haber algo de desgrane en algunos lotes. Un productor de la cooperativa comentaba el otro día que tenía un desgrane muy importante, de por lo menos un 30%. No es algo generalizado, porque también difiere en función de la fecha de siembra y de la variedad. No todas las variedades se comportan igual al momento de perder el grano o de la dehiscencia. Al que le toca el desgrane, está complicado", observó.

Y, además, señaló que lo que conlleva esto es un aumento muy importante en los costos de secado. Porque el productor quiere avanzar con la cosecha de soja y las humedades han sido muy altas durante toda la campaña, lo que genera más gastos por flete corto y secado. "En algunos casos, hay lotes de primera que todavía no se han podido liberar, lo que termina atrasando la siembra del cultivo de fina“, precisó.
Matías de Velazco, desde Gonzales Chaves, dijo que durante la mañana predominó el aguanieve y que el fenómeno volvió a interrumpir las tareas de cosecha. “Estuvo cayendo aguanieve en la mañana. Falta levantar soja y maíz. El maíz no es tan complicado, pero la soja sí. Ya estamos en un momento en que empezaron a abrirse las chauchas de algunos lotes, entonces cae el grano al piso. Se necesitan varios días sin lluvia para poder cosechar. Se había cortado un poco la lluvia últimamente y estábamos pudiendo cosechar, aunque con humedad; estábamos levantando la soja con 18% o 19% de humedad. Pero bueno, ahora con esta precipitación nos paramos de vuelta".
Consultado sobre el impacto productivo, agregó: “Sí, porque te retrasa la cosecha y pueden sumarse pérdidas de granos”. Respecto del avance de la cosecha en la región, indicó: “Seguro queda un 30% de la soja en la zona”. También explicó cómo evolucionó el episodio climático y los problemas que genera sobre la infraestructura rural. “Cuando sale el sol, el aguanieve se derrite y eso es lo que le da humedad a los cultivos, como a la soja. Además, afecta mucho el tema de los caminos. En el partido de Gonzales Chaves los caminos están muy mal“, señaló.

En cuanto a la campaña de fina, la implantación ya comenzó en aquellos lotes que pudieron liberarse de la cosecha gruesa. “La siembra de trigo y cebada ya arrancó en el mes de junio sobre los lotes cosechados. Se ha ido sembrando poco, pero arrancó, a medida que lo permitió el tiempo luego de que se cortara la lluvia en la zona, hará unos 15 días”. Además, destacó que las reservas de agua son elevadas: “Hay muy buena humedad en los perfiles”.
En San Cayetano, la situación ya venía condicionada por las lluvias de las últimas semanas, la nevada y el aguanieve volvieron a frenar las tareas. Sergio Melgarejo, productor de la zona, explicó que el escenario es consecuencia de una sucesión de eventos climáticos que fueron demorando la cosecha y complicando el ingreso a los lotes. “Falta mucho todavía y tenemos un problema importante en la región. Hace alrededor de un mes nos llovieron entre 80 y 250 milímetros. Tenemos una parte del partido, sobre todo la que da hacia la costa, muy complicada. Habíamos arrancado con la cosecha de soja, pero con el paro de transporte nos atrasó todo. Venimos cosechando lo que se puede y como se puede. Falta mucha soja de primera, mucha de segunda y casi todo el maíz”, dijo.

Según indicó, el exceso de agua acumulado en los últimos meses condiciona la actividad y genera preocupación por el retraso de la campaña fina. “Tuvimos este evento meteorológico que hizo que llovieran 250 mm sobre la zona costera y 160 mm sobre la zona continental, lo que provocó que se llenara todo de agua; se llenaron todas las lagunas que estaban casi vacías, rebalsaron y hubo corte de caminos y campos anegados. Eso, obviamente, paró la cosecha otros 20 o 25 días. Después hemos tenido lluvias periódicas de 10, 15 o 20 mm que están haciendo muy difícil la situación. Ya te digo, a partir de que aflojó un poco el tiempo, empezamos a hacer algunos lotes de soja, pero se volvió a parar la cosecha. Hoy todavía seguimos teniendo lotes anegados con soja de primera, de segunda y lotes con maíz que ni se tocaron, todo con muchísima humedad", aseveró.
Melgarejo sostuvo que, además de la demora en la recolección de la gruesa, la imposibilidad de acceder a los campos y sacar la producción amenaza con retrasar la implantación de trigo y cebada. “Muchos de esos lotes que hoy están con gruesa van a estar destinados a la siembra de cebada y trigo, y hoy todavía se está viendo qué se va a hacer. No es solamente el agua en los campos, sino que los caminos quedaron destruidos y el acceso es imposible. Por ahí algún lote se puede levantar, pero no podés entrar a buscar la mercadería. Tenés los bolsones listos para cargar, pero no entrás con los camiones y no podés salir con las monotolvas hasta los camiones porque los accesos están rotos. Esto genera un parate bastante importante en el trabajo del transporte y de los contratistas, tanto para siembra como para cosecha”, afirmó.

La nevada agravó una situación que ya era compleja. “Si algo nos faltaba, era eso. Veníamos con problemas de mucha humedad y esto ya estaba anunciado. Los pronósticos están muy acertados últimamente y daban estas bajas temperaturas, aguanieve y, en algunos casos puntuales, nieve, que es lo que nos pasó en la zona del sudeste. Hoy amaneció nevando. Ahora creo que está cortando y se empieza a derretir; hace de cuenta que llueve muchísimo y provoca un desastre tremendo. Hay lugares con mucha nieve. El aguanieve es un peligro para todo porque se congela sobre la ruta, y cuando cae nieve se acumula, se derrite y hace un barrial tremendo que complica muchísimo más la situación de la gente que no había podido cosechar", puntualizó.
Advirtió que la permanencia de la soja en el campo aumenta el riesgo de pérdidas de calidad y de rendimiento. “El clima se está comportando como un invierno duro: heladas, humedad y a la tarde sale el sol fuerte un rato; en ese momento se seca la chaucha y se empiezan a caer los granos. Empiezan a aparecer granos manchados, otro problema que vamos a tener que resolver. La cosecha se está haciendo con mucha humedad porque no se puede esperar más, y eso hace que se abarroten las plantas que tienen secadoras. Pone al productor en una situación muy compleja; es un combo muy difícil para esta época", cerró.

Santiago Berongaray, asesor agropecuario y administrador de campos en el sur de la provincia de Buenos Aires, aseguró que la nevada registrada en esa región fue de baja intensidad, con una acumulación de entre 2 y 4 centímetros, por lo que su impacto sobre la producción será limitado.
En los cultivos de cosecha fina ya implantados el fenómeno resulta beneficioso porque aporta humedad al suelo. En cambio, la siembra de los lotes que aún restan puede demorarse entre dos y cuatro días, describió. También indicó que la nieve retrasa la finalización de la cosecha de soja de segunda, de la que todavía queda cerca del 10% por recolectar, y ralentizará el inicio de la cosecha de maíz debido al aumento de la humedad ambiental.

En ganadería, advirtió que el mayor riesgo se concentra en vacas de cría con baja condición corporal, que pueden sufrir problemas asociados a deficiencias de magnesio, y en terneros nacidos durante el temporal, que podrían registrar pérdidas por las bajas temperaturas.
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