
La empresa volvió a poner en funcionamiento Los Corrales de Nicanor, que había quedado sin hacienda; en paralelo acordó un financiamiento para el frigorífico de Reconquista, Santa Fe, con el objetivo de volver a integrar un circuito que une la planta de bioetanol de Avellaneda, el engorde a corral y la producción de carne
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Hasta hace unos días, Los Corrales de Nicanor estaba vacío. El feedlot, con capacidad para albergar 30.000 cabezas, había perdido actividad de manera gradual hasta quedar sin hacienda. Eso empezó a cambiar el sábado, cuando ingresaron los primeros animales. La Nueva Vicentin, empresa controlada por el Grupo Grassi que se quedó con la cerealera, puso en marcha un plan para recuperar el establecimiento. La meta inicial es llegar a 10.500 cabezas en los próximos tres meses y, más adelante, acercarse a su capacidad plena.
El regreso de la actividad del establecimiento ganadero se da en paralelo con otra decisión. La empresa acordó una asistencia financiera por $4270 millones para el Frigorífico Regional Industrias Alimenticias Reconquista (Friar). Fuentes de la empresa explicaron a LA NACION que el plan apunta a recuperar un circuito productivo que durante años funcionó de manera integrada con la exVicentin. El esquema comienza en la planta de bioetanol de Avellaneda (Santa Fe) de la cerealera, continúa en el feedlot Los Corrales de Nicanor y termina en Friar, donde la hacienda es faenada.

Los Corrales de Nicanor pertenece en su totalidad a la Nueva Vicentin. Durante un tiempo fue explotado por Friar mediante un contrato de alquiler. Sin embargo, con el deterioro financiero del frigorífico, la ocupación del establecimiento fue cayendo de manera sostenida. Cada vez ingresaban menos animales hasta que el feedlot quedó prácticamente vacío y dejó de generar ingresos para la agroexportadora.
Feedlot
Ese escenario empezó a revertirse la semana pasada. Los primeros animales ya ingresaron al establecimiento y el plan contempla incorporar alrededor de 3500 cabezas por mes durante agosto, septiembre y octubre, hasta alcanzar unas 10.500. Luego, la intención es llegar a 15.000 animales y, en una etapa posterior, acercarse a la capacidad instalada de 30.000 cabezas. Según explicaron desde la empresa, con inversiones en infraestructura el establecimiento incluso podría ampliar su capacidad hasta unas 50.000 cabezas.
La intención es que el principal destino de esa hacienda vuelva a ser Friar. Desde la empresa señalaron que la asistencia financiera, en tanto, busca que el frigorífico recupere un nivel de actividad y de faena que le permita sostener su operación. Además, contar nuevamente con un feedlot operativo permitirá disponer de un stock propio para abastecer a la planta cuando las condiciones climáticas dificulten retirar animales de los campos.
En ese contexto se da la asistencia financiera. El 25 de junio, la Nueva Vicentin y Friar firmaron un contrato mediante el cual la agroexportadora se comprometió a aportar $4270 millones. Los fondos deberán destinarse exclusivamente a capital de trabajo, incluyendo la compra de materias primas, insumos y el pago de cargas sociales y servicios.
La empresa sostuvo que la operación permitirá “dotar a FRIAR del capital de trabajo necesario para el normal desarrollo de su actividad productiva”. También argumentó que la asistencia preservará el valor económico de la participación accionaria que todavía conserva en el frigorífico. Actualmente posee 4643 acciones, equivalentes al 0,3869% del capital social.

Friar es uno de los principales frigoríficos exportadores de carne vacuna del país y tiene su planta industrial en Reconquista. La empresa formó parte del grupo Vicentin hasta 2020, cuando fue transferida al fondo BAF Capital. Desde entonces, la agroexportadora mantuvo únicamente esa participación accionaria minoritaria.
El acuerdo ya fue firmado entre las partes. Sin embargo, para completar el esquema de garantías, FRIAR se comprometió a constituir una hipoteca en primer grado sobre su planta industrial de Reconquista. Según explicó Vicentin en una presentación judicial, esa garantía solo podrá instrumentarse una vez que se levanten las medidas cautelares que hoy impiden constituir derechos reales sobre ese inmueble. Por ese motivo, la empresa solicitó ante la Justicia que autorice la asistencia financiera y disponga el levantamiento de esas restricciones únicamente para permitir la constitución de la hipoteca.
Vicentin advirtió que, si finalmente no pudiera constituirse esa garantía, el préstamo pasará a considerarse un aporte de capital sin garantía, una situación que, según sostuvo, la dejaría en una posición patrimonial menos favorable.
En el gobierno de Santa Fe también destacaron la operación. El ministro de Trabajo provincial, Roald “Coco” Báscolo, la calificó como “una buena noticia” y sostuvo que abre una oportunidad para fortalecer la cadena cárnica. “Hemos perdido tiempo castigando a los productores ganaderos y hoy sufrimos la falta de hacienda para exportación. El mundo nos quiere comprar carne”, señaló a LA NACION.
El funcionario también remarcó el impacto que una recuperación de Friar puede tener sobre la economía regional. “En Reconquista, Friar es el principal generador de empleo privado registrado. Son más de 1000 trabajadores”, afirmó. El establecimiento tiene una capacidad de faena de 1400 animales por día. El total anual asciende a 310.000.



