
El presidente de la Sociedad Rural Argentina defendió su postulación para otro mandato en la entidad y remarcó que está legalmente habilitado; respondió a las críticas de la lista opositora que encabeza Marcos Pereda, el vicepresidente, y admitió la firma de un documento por la sucesión con su ahora adversario
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En medio de una de las elecciones internas más disputadas de los últimos años en la Sociedad Rural Argentina (SRA), el presidente de la entidad, Nicolás Pino, defendió su decisión de buscar un nuevo mandato al frente de la institución y rechazó las críticas por su postulación. Pino, que encabeza la lista Presencia Federal, sostuvo que la reforma estatutaria impulsada durante su gestión comenzó a regir una vez concluido su primer período al frente de la entidad y, por lo tanto, afirmó que actualmente transita el primero de los tres mandatos permitidos bajo el nuevo régimen. “No se está haciendo absolutamente nada incorrecto”, aseguró en una entrevista con LA NACION, al señalar que su interpretación cuenta con el aval de la Inspección General de Justicia (IGJ).
La elección, prevista para el 9 de septiembre, enfrenta a dos listas. Del otro lado competirá Renovación con Unidad, encabezada por el actual vicepresidente de la SRA, Marcos Pereda, quien cuestiona la candidatura de Pino por considerar que implicaría un cuarto mandato consecutivo y contradice el límite de tres períodos incorporado al estatuto en 2023. Frente a ese planteo, Pino aseguró que la controversia “es un escándalo que no existe”, afirmó que serán los socios quienes definirán el rumbo de la institución y pidió que el debate se centre en las propuestas antes que en cuestionamientos personales. Además, dijo haber decidido volver a presentarse luego de recibir el respaldo de más de 800 socios sobre un padrón cercano a los 3000 habilitados para votar.
—¿Cómo está llevando la postulación a las elecciones en plena exposición?
—En esta 138a. Exposición están pasando cosas realmente importantes y todo se está desarrollando con normalidad. Nos estamos preparando, haciendo lo que tenemos que hacer: seguir gestionando, trabajando y apostando a que el socio nos acompañe, porque, por lo que percibimos, está conforme con el funcionamiento de la institución.
— Comenzó el cronograma de votación, ¿cómo lo están viendo?
—Ayer, a las 10 de la mañana, se habilitó el proceso de votación. Estamos muy conformes porque, si bien el voto electrónico ya se había utilizado, nunca había sido con dos listas. Que el socio tenga tiempo para votar, facilidades y mesas de ayuda es importantísimo. Creo que el criador y el socio valoran mucho este sistema; al menos eso es lo que nos transmiten. Nosotros propusimos la digitalización del voto. En 2024 se puso en marcha. Esa elección se hizo con lista única, sin competencia electoral, y el proceso fue muy sencillo. Por lo que me comentan, hoy una persona tarda entre un minuto y un minuto y medio en votar. Es muy simple.
—¿Cómo ven los socios su postulación? ¿Hubo consenso?
—Fue un proceso que llevó su tiempo. Había que pensar qué era lo más conveniente para la institución y también evaluar, en mi caso, si estaba en condiciones de asumir una nueva postulación. Después de analizarlo mucho y de consultar con personas de mi entorno, lo que terminó de definir mi decisión fue el respaldo de más de 800 socios que me dijeron: “Dale para adelante”. Ese apoyo fue determinante. El padrón tiene alrededor de 3000 socios habilitados. Creemos que va a haber una buena participación porque el sistema de votación es muy sencillo y eso seguramente va a incentivar a muchos a votar.

—¿Se siente con fuerza en la campaña?
—Sí, perfectamente. Además, formamos parte de un equipo que viene conduciendo la Sociedad Rural desde hace tiempo, realizando acciones concretas que el socio valora. Me siento respaldado por un gran grupo de trabajo y con muchas ganas de seguir adelante. Todavía quedan muchas cosas por hacer.
—La IGJ avaló los cambios vinculados al régimen de postulaciones. ¿Habló con los socios sobre esta postulación?
—No. Ese es un tema sobre el que el otro sector ha intentado generar un escándalo, pero el escándalo no existe. Creo que le restan importancia al verdadero protagonista, que es el socio, que en definitiva es quien tiene que decidir. Más que hacer críticas o hablar de cuestiones morales o éticas, lo que deberían hacer es presentar ideas. Hasta ahora no escuché ninguna. Que sea el socio el que defina.
—Usted había firmado un documento comprometiéndose a que Pereda fuera su sucesor nato en septiembre 2026. ¿Es así?
—Yo lo que le dije a Pereda, y está todo bien, porque no está faltando a la verdad, es que esto no es un título nobiliario. Estos lugares hay que ganárselos. Yo no tengo la autoridad para decir quién va a seguir después de... Esto no es mío. El que quiera ocupar este lugar tiene que trabajar, recorrer el país, estar con la gente, conocer al socio y que el socio te conozca y brindarle soluciones. Si no tenés esa capacidad y esa decisión, hay que dejar de decir pavadas y demostrar qué es lo que quieren hacer. Si es lo que él quiere hacer, ¿por qué no lo hizo? si él está dentro de la conducción.
—¿Y por qué cree que lo critican?
—Porque esta misma Comisión Directiva fue la que propuso limitar los mandatos del presidente. Antes no existía ese límite. Cuando se presenta esta elección y decido postularme. Entonces aparecen algunos y preguntan: ¿Qué mandato es el tuyo? Este es el primer mandato desde que se cambió el estatuto. El estatuto dice que el presidente no puede permanecer más de tres mandatos. Está avalado por la Inspección General de Justicia. Por lo tanto, no se está haciendo absolutamente nada incorrecto. Más allá de la cuestión legal, uno también tiene que sentirse tranquilo con lo que hace. Quienes me conocen saben que jamás haría algo que considere que no corresponde.

—En términos prácticos, entonces, ¿podría tener otro mandato más?
—Se están haciendo las cosas como se deben hacer. Hoy estoy transitando el primero bajo el nuevo estatuto y haciendo las cosas como corresponde. Después, los tiempos dirán.
—La campaña es bastante agresiva en redes sociales. ¿Cómo la vive?
—No me afecta. Si la intención es hacerme enojar o preocuparme por cosas que considero una pavada, no lo logran. Me parece un debate muy pobre y no le doy importancia. Además, si uno analiza la postura de la lista de Pereda, aparece una contradicción. El socio identifica una lista oficialista porque yo soy el presidente, pero el otro candidato también es vicepresidente en ejercicio y compite con una lista opositora.
—¿El vicepresidente no debería estar en ejercicio?
—Cada uno puede hacer lo que quiera. Es una situación extraña.
—Hay quienes sostienen que se utiliza la entidad para hacer política. ¿Cree que la presencia de funcionarios nacionales en la Rural electoralmente puede influir en la campaña?
—No lo creo. Nosotros estamos convencidos de que quien conduce la Sociedad Rural tiene que dialogar con todo el mundo. Cuando uno está al frente de una institución y además atraviesa un proceso electoral, no puede dejar de hacer lo que corresponde. Después, cada uno interpretará si eso beneficia o no una campaña. Nosotros simplemente mostramos que estamos trabajando. Yo no tengo que convencer a nadie, solo hacemos lo que corresponde.
—¿Por qué se adelantó el cronograma de votación?
—Cuando se fijó la fecha de la asamblea se respetaron todos los plazos estatutarios. Ante la presentación de una segunda lista y considerando que era la primera vez que el sistema electrónico se utilizaba en una elección competitiva, nos pareció prudente habilitar la votación durante la Exposición Rural. Es el evento más importante del año para la institución y reúne a muchísimos socios. Creímos que era un servicio más para facilitarles la participación.

—¿Pueden garantizar la transparencia del proceso electoral?
—Por supuesto. Trabajamos con proveedores reconocidos y estamos completamente tranquilos con el sistema.
—Ustedes realizaron una auditoría interna sobre el sistema informático. ¿Cómo fue ese proceso?
—Cuando decidimos modernizar el sistema informático hicimos una inversión importante, tanto en tiempo como en dinero. Como el resultado que recibimos no fue el esperado, resolvimos hacer una auditoría interna específicamente sobre ese proyecto. Cuando asumimos la conducción, acordamos que el presidente se iba a ocupar de la vida política de la Rural y el vicepresidente quedó a cargo de la vida interna de la institución y el día a día. Se presentó un plan estratégico que incluía distintas áreas, entre ellas el sistema informático. Se armó un equipo para desarrollar ese proyecto, pero el proceso no terminó bien. Detectamos problemas y tomamos decisión de soluciones. Estamos en proceso y se va mejorando. Cuando dice: Pino se gastó no sé cuánto, no, Pino no se gastó nada, porque acá se invirtió una suma de dinero importante en un sistema acorde a la necesidad de la Sociedad Rural. Por malos asesoramientos y consejos, eso no llegó a buen puerto y eso nos generó que la inversión pensada haya sido más alta y gastamos más. Asumimos el problema y estamos enfocados en ir solucionando.
—¿Es cierto que inicialmente se hablaba de 900.000 dólares y terminó costando cerca de 4,5 millones?
—Se había cotizado en unos 900.000 dólares, pero no sé exactamente cuánto terminó costando. Son temas internos de la Sociedad Rural y los socios conocen la situación. No hay ningún inconveniente en mostrarla. Estamos evaluando cuál fue el costo final, pero debe rondar los 2,8 millones o 3 millones. Tuvimos un problema con el proveedor, que no brindó el servicio comprometido, pero no podíamos quedarnos lamentándonos. Había que hacerse cargo de la situación que habíamos sufrido y poner el sistema en funcionamiento. Son situaciones que se presentan cuando uno está en la conducción y Pereda, vicepresidente de la entidad, estaba a cargo del plan estratégico, no puede hacerse el distraído.
— ¿Pereda terminó de ejecutar ese sistema?
—No, lo abandonó. Nosotros lo terminamos con un cambio de personas y hubo que rearmar equipos, nosotros lo estamos terminando.
—Se difundió la condonación de una deuda al tesorero de la entidad. ¿Cómo fue?
—Eso surgió porque al llevar los registros genealógicos, hay una serie de fechas, que hay que respetar, y todo lo que se sale de los vencimientos normales iba sufriendo una carga de punitorios y lo que se detectó a raíz de lo que sucedió con La Negra, la cabaña de Ángel Rossi, es que había también otros casos de cabañas grandes que estaban desfasadas en las fechas de presentación de papeles y ese desfasaje en algún punto se cobraran punitorios de usura. Tomamos conciencia de eso, porque lo que menos queremos es que pasen esas cosas. Por eso se le hizo una nota de crédito a varios cabañeros. Se hizo a favor de varios cabañeros que estaban pasando por esa situación. No fue un beneficio exclusivo para el tesorero.
—¿Quién tomó esa decisión?
—La Comisión Directiva y la mesa directiva.

—¿Y el vicepresidente formó parte de esa mesa?
—Él está en la mesa directiva. No recuerdo si estuvo presente en esa reunión en particular, pero integraba ambos órganos. Quizás no se querrá hacer cargo… Pero últimamente, en los últimos tres años, está viniendo poco…
— ¿Ustedes lo siguen incluyendo en los proyectos o agenda?
—Acá nadie tiene un trabajo estable con horarios. Todo depende de la voluntad, ganas y del compromiso. Esto no es una empresa ni un club. Es una institución donde se hace política gremial y también se prestan servicios. Somos casi 50 directores distribuidos por todo el país. Todos lo hacen a voluntad aportando tiempo y esfuerzo para el sector. Cada uno tiene que demostrar con hechos su compromiso. Nadie le dice a otro lo que tiene que hacer.
—¿Siente que esto puede jugarle en contra?
—No soy usuario habitual de redes sociales y, sinceramente, no sé cuánto impacto tienen. Lo que me interesa es lo que escucho cuando recorro el país. Las personas con las que hablo no me plantean esos temas.
— ¿Qué percepción tiene de los productores a lo largo y ancho del país?
—La valoración hacia la acción de la Sociedad Rural Argentina en estos últimos años es muy buena. Eso me lo dicen tanto socios como productores que ni siquiera pertenecen a la entidad. Percibo una muy buena recepción hacia esta decisión de estar presentes donde ocurren las cosas. Al final del día, quien decide es el socio de la Sociedad Rural y no hay que subestimar su capacidad para elegir.
—Desde que llegó a la presidencia de la Sociedad Rural, ¿cree que cambió algo?
—Siempre con mucho respeto y agradecimiento hacia quienes me precedieron, creo que hoy la Sociedad Rural tiene otra dinámica. Nos propusimos recorrer toda la Argentina productiva, sin importar si quienes nos recibían eran socios o no. Ese acercamiento fortaleció muchísimo el vínculo con el sector. Nuestro objetivo es integrar a la Sociedad Rural con toda la sociedad argentina, y para eso trabajamos.
—¿Qué le diría a los socios que tienen que votar en estos días?
—Les pediría que nos acompañen. Desde que asumimos esta Comisión Directiva, la Sociedad Rural consiguió muchísimos logros, tanto internos como externos. Algunos son visibles y otros forman parte de un trabajo silencioso que muchas veces no trasciende. La institución va por el camino correcto. Por eso les pido a los socios que vuelvan a confiar en nosotros, porque les estamos demostrando con hechos concretos que vamos bien.
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