
Es la consigna que orienta a Leo Lubarsky, productor con campos en Ambrosetti (Santa Fe) y en El Dorado (Córdoba).
1 minuto de lectura'
Para seguir en la actividad rural no basta con la eficiencia. Es preciso también vocación y austeridad para aceptar las dificultades. "Al comenzar la primera década del siglo mi abuelo materno fundó una empresa maderera a la cual se agregaron posteriormente campos ganaderos y agrícolas. Mi padre también trabajó en ese complejo y cuando murió tomó yo la posta, primero a tiempo parcial transformado rápidamente en completo.
De esto pasaron más de cuarenta años. La actividad maderera desapareció hace ya diez; algunos de los antiguos dueños se separaron o vendieron su parte y hoy Cifag -que tal es la sigla de la empresa- se integra con Don David, establecimiento de cría ubicado en Ambrosetti (noroeste santafecino) y El Dorado, cerca de Río Cuarto, dedicado originalmente a invernada pero en el cual se siembra casi un 50 por ciento con cultivos de cosecha; de este establecimiento es responsable actualmente mi hijo Marcelo".
Leo Lubarsky, a quien pertenece este relato, está casado con Alicia Lorenzo, con quien tiene tres hijos y cinco nietos. Comparte la empresa con dos primos, descendientes como él del fundador.
Por dos, por tres...
"Nuestros campos -señaló Lubarsky a La Nación- trabajan complementariamente y con un manejo que considero eficiente si bien no podemos exhibir cifras extraordinarias. Vale mencionar que en agricultura se triplicaron los rendimientos con relación a cuando comenzamos; en cuanto a la ganadería, si bien doblamos los resultados, queda aún un importante margen de progreso sobre el cual tratamos de avanzar".
El entrevistado sintetiza el manejo de Don David, el establecimientos de cría que dirige personalmente -y casi todos los días recorre a caballo- "Son 4400 hectáreas con 2300 vientres -explicó-. Se trata de un campo con 40 por ciento de monte, en el cual sigue el peligro de inundaciones. Hasta hace pocos años el destete se hacía a la edad tradicional, realizándose la recría y el engorde en El Dorado.
Actualmente practicamos destete precoz, llevando los terneros al campo de invernada con 70 kilogramos; al llegar est n una semana a resguardo de la inclemencia del tiempo, con alimento especial y rollo para después pasar a pasturas especiales. También se mandan a El Dorado las vacas CUT -con el ternero de un mes- a fin de engordarlas rápidamente y sacarlas a la venta a los 120/150 días. Anualmente, de este campo salen unos 900 novillos y 400 vaquillonas, más las mencionadas vacas.
"Los rodeos -agregó- se estabilizaron en Braford tres octavos. O sea que hay un 37,5 por ciento de sangre cebú. Consideramos que este tipo brinda un producto ideal para consumo, que colocamos casi totalmente en el mercado cordobés. En el campo mixto -del que es responsable mi hijo- se incrementó mucho la agricultura- maíz, girasol, trigo, soja y maní. Casi todo se trabaja con siembra directa. Como complemento estamos analizando instalar un tambo, buscando una actividad que aumente la rentabilidad. La invernada se maneja en pasturas con rotación diaria."
Lubarsky pone énfasis en afirmar que la mayor fuente de información con que cuentan -tanto técnica como empresaria- se origina en los grupo de los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA) en que están integrados "donde todo se multiplica por el número de empresarios que los forman".
Manejo claro
-¿Qué experiencia le dejaron cuarenta años en una empresa familiar?
-Si bien a través del tiempo hubo algunas escisiones -pues no todos están dispuestos a seguir en una actividad de baja rentabilidad como es la del campo- rescato casi todo lo vivido"
Lubarsky sostiene que "una regla de oro en este tipo de sociedades impone una correcta asignación de papeles con límites muy precisos, la permanente y fluida información para que la actividad sea rentable y para que la empresa no se descapitalice. Este último aspecto es fundamental pues rápidamente podría entrar en picada.
"En Cifag -agrega-, además de la información corriente, se mantienen reuniones periódicas en las que cada uno da noticia detallada sobre el área que le compete y se analizan tanto los problemas como lo proyectos."
-¿Cómo ve el futuro?
-Para la ganadería, el futuro no lo veo claro. Hace 10 años se hizo una proyección sobre el consumo mundial de carne, que no se cumplió pues en lugar de aumentar, disminuyó. Ahora hablamos de las ventajas que nos dar la erradicación de la aftosa pero... no se vislumbra aún nada concreto. Para peor la "vaca loca" nos molestó bastante, pese a que podemos dar garantía de que las muestras son "cuerdas".
Por otra parte, estoy convencido de que estamos haciendo muy poco por valorizar nuestras ventajas comparativas como lo son el menor contenido de colesterol de la carne producida en un sistema pastoril, frente a la que proviene de animales criados en feed lot".
Relaciones humanas
Leo Lubarsky da mucha importancia a la capacitación de los colaboradores -no los llama peones- y al traspaso generacional.
"Los nuevos paquetes tecnológicos -afirmó- cada vez son más complejos y la habilidad, el conocimiento práctico y el sentido común; del responsable directo de instrumentarlos son fundamentales. Por ejemplo, hoy un recorredor manejando un rotativo debe tener algo de economista ¡no en vano hablamos de presupuesto forrajero! Debemos capacitar a ese hombre, tanto por la empresa como por él mismo, ya que estar mucho más contento si siente que est haciendo bien un trabajo que en cierto modo es nuevo para él.
"En cuanto al traspaso generacional, considero que es tan importante para quienes nos vamos retirando como para quienes están llamados a reemplazarnos. Si est bien hecho y es fluido y paulatino, la empresa no acusar nuestro alejamiento, y nosotros no nos sentiremos desplazados y los que vienen pondrán todo su empeño en hacer las cosas bien. Algo que debe tenerse muy en cuenta es que los jóvenes ocupen sus espacios por mérito, vocación y capacidad y no simplemente por ser de la familia."






