Caputo busca nuevos préstamos con bancos internacionales por US$1000 millones
Economía negocia un crédito por unos US$500 millones respaldado por una garantía de US$250 millones de la CAF y espera sumar una operación similar con Fonplata
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El Gobierno mantiene negociaciones con bancos internacionales como parte del plan para conseguir en las próximas semanas financiamiento por alrededor de US$1000 millones para afrontar los vencimientos de deuda sin recurrir a una emisión en los mercados internacionales, como puede ser Wall Street o Londres, donde el costo volvió a subir no solo para la Argentina. Los créditos estarán garantizados por organismos regionales.
Según confirmaron fuentes privadas y del Ministerio de Economía a LA NACION, el equipo que conduce Luis Caputo mantiene conversaciones con entidades de primera línea para obtener unos US$500 millones a partir de una garantía por US$250 millones que ya fue aprobada a finales de julio por la CAF —Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe—.
La intención es replicar luego el esquema con el Fondo Financiero para el Desarrollo de los Países de la Cuenca del Plata (Fonplata), que tiene entre sus accionistas a la Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay. Economía espera que el organismo otorgue en las próximas semanas otra garantía por alrededor de US$250 millones, que serviría como respaldo para buscar otros US$500 millones entre entidades privadas.

Si ambas operaciones avanzan en los términos previstos, el Gobierno podría sumar cerca de US$1000 millones.
En agosto, el directorio de Fonplata aprobó una modificación de su normativa para incorporar las garantías entre sus instrumentos financieros. Según supo LA NACION, la primera operación bajo esta modalidad sería para la Argentina.
Los nuevos créditos forman parte de una de las piezas del programa financiero que Caputo presentó a comienzos de julio. Para 2026, Economía había contemplado conseguir US$4000 millones mediante préstamos respaldados por garantías de organismos internacionales.
El Gobierno ya utilizó este mecanismo durante el año con el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Con el primero consiguió US$2000 millones, con una garantía que cubre el 95% de la operación. El préstamo tiene un plazo de seis años, tres años y medio de gracia y una tasa en torno al 6,3%. A esa operación se sumaron otros US$1200 millones con respaldo del BID, que aportó una garantía parcial por US$550 millones. En ese caso, el financiamiento se pactó a diez años, con tres años y medio de gracia y una tasa del 7,75%. Entre ambos préstamos, Economía obtuvo así US$3200 millones de los US$4000 millones previstos originalmente.
El mecanismo permite conseguir dólares de bancos privados sin que el organismo multilateral tenga que desembolsar la totalidad de los fondos. Al cubrir una parte del riesgo mediante una garantía, mejora las condiciones a las que puede financiarse la Argentina. Con la CAF, por ejemplo, el respaldo de US$250 millones serviría para buscar un préstamo por aproximadamente el doble de ese monto.
La garantía de la CAF fue aprobada recientemente por su directorio. Según explicaron fuentes con conocimiento de la operación, el crédito que se negocia con los bancos tendría unos tres años de gracia y un plazo de amortización de entre cuatro y cinco años.
La estrategia apunta a evitar, por ahora, una emisión convencional de bonos en el mercado internacional. El programa presentado por Economía contempla US$6000 millones de colocaciones en dólares en el mercado local durante 2026 y no prevé emisiones externas. En lo que va del año, el Tesoro ya colocó US$5090 millones entre el AO27, AO28 y AO29, todos bonos bajo legislación local. Hace poco el Gobierno interrumpió la colocación del título a 2029 porque no quería convalidar altas tasas de interés.
El contexto internacional, además, se volvió menos favorable. Econviews calculó que una nueva emisión argentina tendría actualmente un rendimiento cercano al 9,43% para un bono a cinco años y al 9,78% para uno a diez años. A comienzos de julio, esos costos habían llegado a bajar a 8,25% y 8,57%, respectivamente. La consultora atribuyó el encarecimiento tanto al aumento de las tasas de los bonos del Tesoro estadounidense como a la ampliación del riesgo argentino.
La consultora advirtió que completar el programa financiero se volvió más desafiante y señaló que todavía queda pendiente parte de las colocaciones previstas para este año.
Para 2027, Economía proyectó necesidades por US$24.900 millones, que prevé cubrir, entre otras fuentes, con US$4200 millones de organismos internacionales, US$5000 millones de emisiones locales y US$1500 millones provenientes de privatizaciones.



