Celulosa Campana levanta el concurso y busca socio

Quiere sumar un accionista para duplicar la producción
Alfredo Sainz
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28 de diciembre de 2001  

Después de un año y medio de negociaciones, la empresa Celulosa Campana llegó a un acuerdo con sus acreedores para levantar su concurso preventivo y se puso en busca de un socio estratégico.

La firma, fabricante de la línea de productos de papel tissu Campanita, inició las negociaciones para ceder hasta el 49% de sus acciones a un socio local o extranjero, que a cambio de una participación en la empresa aporte fondos frescos para ampliar su capacidad de producción.

En la actualidad, la compañía produce 30.000 toneladas anuales de papel higiénico, servilletas y pañuelos de papel y quiere llegar a las 60.000 toneladas. La inversión para financiar la ampliación y la incorporación de equipos en la planta de Campana asciende a 25 millones de dólares.

Internacionalización

"Nuestro negocio es uno de los menos afectados por la recesión y estamos convencidos de que tenemos terreno para crecer", explicó Nélida Muiña, una de las dueñas de la compañía.

El primer intento para sumar un socio lo dio la firma hace dos años, cuando contrató a la consultora MBA, aunque en ese momento no llegó a un acuerdo con interesado alguno.

Los planes de Celulosa Campana también incluyen la incursión en mercados internacionales. Hasta ahora la empresa sólo exporta una pequeña parte de su producción a Uruguay, aunque de la mano de sus nuevos socios aspira a llegar a nuevos mercados de la región.

La compañía, que nació en 1956 y continúa íntegramente en manos de la familia Muiña, es una de las pocas de capitales nacionales que sobrevive en el mercado de productos de papel tissu, que hoy está liderado por la chilena Protisa, dueña de la firma Papelera del Plata. En este negocio, además compite con la empresa norteamericana Kimberly Clark.

Celulosa Campana proyecta terminar 2001 con una facturación de 35 millones de dólares.

La empresa es la dueña de las marcas Campanita, Celestial y Ecco, y además fabrica las líneas propias de varias cadenas de supermercados, como Eki, Día y la Cooperativa Obrera de Bahía Blanca.

Entre todas sus líneas, la firma controla 30 por ciento de este mercado, que en total mueve cerca de 100 millones de dólares anuales.

Celulosa Campana se había presentado en convocatoria de acreedores en agosto de 2000, con un pasivo declarado de 40 millones de dólares.

Para iniciar las negociaciones con sus acreedores -en su mayoría bancos nacionales e internacionales, como el BankBoston, HSBC, Citibank, Galicia, Banco General de Negocios, Banco Provincia y Ciudad, entre otros-, la empresa contrató los servicios del estudio Llerena & Asociados Abogados. El primer paso que dio fue la verificación de los pasivos, que le permitió reducir las deudas de 40 millones a 23 millones de dólares.

Quita de deuda

Después de negociar una quita del 60% del capital de la deuda -el máximo permitido por la ley para los concursos de acreedores-, la empresa llegó a un acuerdo para la emisión de una serie de obligaciones negociables por 10 millones de dólares.

La propuesta fue aceptada por el 85% de los acreedores y ya está homologada por la Justicia.

Los títulos serán lanzados en un plazo de tres meses, y cuando hayan sido entregados quedará concluido legalmente el proceso de convocatoria de acreedores.

Las obligaciones negociables se amortizan con pagos anuales en 18 años (los tres primeros de gracia), con una tasa del 3% anual.

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