Alternativas comerciales
Nuestro país es el principal exportador de miel y también el que menos palta vende. Trabajar para mejorar la calidad y agregar valor a la oferta es la meta de los productores para 2004
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En los últimos años las exportaciones de miel continuaron creciendo y la Argentina se mantiene como el primer exportador mundial. Sólo en los diez primeros meses de este año se exportaron más de 65.000 toneladas por un valor superior a los US$ 148 millones.
Con un bajo consumo interno, el 90% de la miel producida se vende en el exterior. Alemania es el principal comprador, con más del 40 por ciento, seguido de Gran Bretaña, Australia e Italia. El alza de los precios internacionales tuvo como beneficiario directo al apicultor, que también incrementó sus ganancias con la salida de la convertibilidad: la miel alcanzó un promedio de US$ 2 por kilo, convirtiendo atractivo el negocio. En los últimos tiempos se sumaron nuevos jugadores y, según estimaciones oficiales, de unas 25 empresas exportadoras se llegó a 115. Sin embargo, la concentración del mercado es alta: sólo unas 15 empresas concretan un 75 por ciento de las ventas al exterior y de ellas, las seis primeras son responsables de más del 50% de las ventas.
Una de las principales es Nexco que comenzó sus exportaciones en 1990. El destino más importante de sus ventas es Alemania y, en menores volúmenes, llega a Estados Unidos, Japón, Gran Bretaña y Francia, entre otros países. "La miel argentina es utilizada como miel de corte, se la mezcla con otras de distintos orígenes", aclara Gerardo Zwitkowits, de Nexco. La empresa exporta entre 10.000 y 12.000 toneladas anuales.
Un exportador mediano, Pablo D´ Amico, de Miel Gibbons, envía unas 3000 toneladas por año al exterior, principalmente a Alemania. El resto lo vende en Gran Bretaña, Bélgica, Holanda y Francia. D´Amico apunta a la profesionalización del sector apícola, y afirma que "en Europa prefieren asociarse con pocos proveedores que sean confiables y les garanticen cumplir con la demanda y la calidad".
Para Andrea Janín, de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, "se pueden desarrollar nuevos mercados y vender con mayor valor agregado, por ejemplo, miel diferenciada por origen botánico, entre las diversas posibilidades". También la miel orgánica muestra un mercado en crecimiento: el año pasado se vendieron más de 400 toneladas, principalmente a la Unión Europea y a Japón. Otros mercados que comenzaron a incorporarse son Sudáfrica, Hungría y Filipinas.
Una delicia de contraestación
Mientras suben las exportaciones de frutas finas, se popularizan los arándanos o blueberries, especie de plantas con más de 13 mil años de historia, de frutos pequeños. Las producciones locales, lejos de quedar relegadas, siguen buscando un espacio en el ámbito externo durante los meses de noviembre a mayo, al quedar un nicho desabastecido en el mercado del Norte, momento cuando las plantaciones locales comienzan a cosechar.
Parientes de las azaleas, aterciopelados al tacto, comenzaron a desplegarse tímidamente en el país a principios de la década del 90, dentro de la troupe del llamado agro alternativo. Después de varias subas y bajas, fracasos y éxitos, en 2002 se exportaron 500 mil kilos y está previsto que en esta temporada sean 900 mil kilos.
Los arándanos se envían frescos, acondicionados en bandejas. Es un perecedero que soporta hasta 28 días almacenado en cámaras frigoríficas.
Con una superficie productiva desplegada en varias provincias -Buenos Aires, Entre Ríos, Catamarca y Mendoza-, las diferentes variedades tienen un amplio terreno para crecer y crear unidades productivas redituables.
Son ideales para producir en grupos de cuatro o cinco productores a partir de dos o tres hectáreas.
La palta todavía no gana su lugar en el contenedor
Por desarrollar
En 2002, la producción argentina de paltas fue de aproximadamente 4000 toneladas. Guayal, dedicada al cultivo desde 1987, es una de las firmas argentinas más importantes del sector. Su presidente, Horacio Frías, señala que lo primordial es lograr incluirla en las preferencias del consumidor, apoyados en las conveniencias para la salud y la satisfacción que brinda el consumo. La empresa argentina exportó durante el año último 1.200.000 kilos de paltas; no obstante, nuestro país es el que menos exporta. Chile, por ejemplo, es el primer exportador mundial con una producción anual de 130.000 toneladas.






