Chile exporta sobre la base de sus recursos naturales
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CHILE (El Mercurio, Grupo de Diarios América).- El oro y la plata fueron el centro de las exportaciones de la economía chilena durante la Conquista y la Colonia, aunque las exportaciones salitreras fueron en definitiva lo que le cambiaron el carácter a la economía chilena.
"El salitre nos puso en el mapa económico del mundo y eso significa que atrajo a inversionistas extranjeros quienes, además, descubrieron a principios de siglo lo que se iba a transformar en la otra riqueza más importante de este país: el cobre", dice Patricio Meller, en su estudio "Un siglo de economía política chilena 1890-1990".
Con la Guerra del Pacífico (1879-1884), Chile tomó posesión de los territorios del norte y de sus yacimientos salitreros, aunque la explotación a gran escala comenzó bajo el control mayoritario británico de los depósitos, después de 1880.
Desde entonces y durante 40 años, las exportaciones salitreras crecieron a un ritmo del 6,1% al año. En términos de su valor, subieron desde US$ 6,3 millones en 1880 hasta US$ 70 millones en 1928.
Ya en la primera mitad del siglo XIX, el cobre era uno de los principales productos exportados y su producción provenía de un gran número de pequeñas minas que empleaban una tecnología muy rudimentaria. Hacia fines del siglo XIX, surgió la industria eléctrica y la expansión del sector construcción, lo que provocó un brusco aumento de la demanda.
Esto llevó a que durante los primeros 30 años del siglo XX la balanza comercial fuera siempre superavitaria, a punto de que las exportaciones representaran un 40 por ciento del Producto Bruto Interno. Este auge fue interrumpido por la crisis internacional del 30, que cambió por completo el panorama del país: entre el 29 y el 31 las ventas al exterior cayeron un 64 por ciento.
Entre 1930 y 1975, el país pone en marcha la estrategia de sustitución de importaciones, que relegó a un segundo plano a las exportaciones pasando a ser la industria el motor de crecimiento. La percepción de toda América fue que el modelo exportador era muy vulnerable a los vaivenes de la economía mundial y, al acabarse el mercado externo, lo único que queda es el mercado doméstico.
Política exportadora
Lo crucial ocurre en 1985 cuando se sobredevalúa el peso. Entre 1985 y 1986, el tipo de cambio adquirió el mayor nivel en términos reales en la historia, lo que tornó la actividad exportadora muy atractiva, estimulando a buscar mercados externos.
Otra de las políticas que colaboró a instaurar un nuevo modelo exportador fue la de los acuerdos comerciales que permiten bajar de forma preferente las barreras que enfrentan las exportaciones locales en otros mercados.
En 1998, por caso, las exportaciones totales ascendían a US$ 14.830 millones, representando el cobre un 36 por ciento. Se van a cumplir cinco años en que nos movemos en exportaciones entre US$ 15.000 y 18.000 millones de dólares.
Según las proyecciones de Sergio De la Cuadra, ex ministro de Hacienda, las exportaciones alcanzarán este año unos US$ 15.165 millones, de los cuales las ventas de cobre representarán un 38 por ciento.
Esta concentración sigue siendo juzgada alta por las calificadoras de riesgo soberano que ven en ello una de las debilidades que presenta la economía chilena.
Según opinó, no constituye una desgracia, sino una "bendición" la riqueza del país en recursos naturales pese a que con ello, la economía es más volátil. "Es preferible ser rico con ingresos volátiles que pobres con ingresos constantes."





