
Construir imagen desde la Argentina
El estudio de comunicación multimedia diseña marcas y estética corporativa para varios países. Restaurantes, clubes de golf y laboratorios, entre sus clientes
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La tercerización de servicios es una realidad ya instalada. Pero hay procesos que se hacen en casa. Son pocos los que confiarían a un tercero el perfil de su imagen corporativa, el diseño de su marca y la comunicación de su empresa en sus múltiples variantes, desde el packaging hasta piezas multimediales.
El tema es que saber producir algo no implica necesariamente saber comunicarlo efectivamente. Y si uno confía en un ingeniero civil para construir una planta, o en un estudio de abogados para redactar contratos, suena lógico también recurrir a especialistas en diseño y comunicación para cuidar la estética de la empresa.
A eso se dedica Caffini/Diseño y Comunicación, a maquillar y producir la imagen corporativa. Con clientes en Estados Unidos, Alemania, Brasil, México, Suiza y en la Argentina, el estudio Caffini es uno de los representantes de una oferta argentina con mucho potencial de exportación: la de servicios de comunicación multimedial.
"Abrimos el estudio hace 15 años, y exportamos hace ocho años. Tenemos una oficina en Austin (Texas, Estados Unidos)", explicó Juan Ignacio, uno de los socios de la firma junto con su hermano Esteban, que vive en Estados Unidos.
Restaurantes en Los Angeles a los que diseñan desde el menú hasta la web institucional, pasando por estudios de abogados y firmas de Real Estate o holdings de clubes de golf, e incluso pymes que fabrican etiquetas y grandes laboratorios como Sidus, conforman el abanico de clientes de Caffini.
Out of the box
Un trabajo que destaca Juan Ignacio es la realización multimedial para la empresa Mocean ( www.mocean.tv ) de Los Angeles, un estudio que hace los trailers de las películas que se ven en el cine. "Todo lo que se ve en el sitio, salvo las filmaciones, es nuestro. Nos contrataron para rediseñar el sitio, pero le propusimos ideas a partir de lo que nos pedían. Querían un sitio out of the box [fuera de lo común], e hicimos una pieza de comunicación que genera una experiencia de navegación novedosa", indicó Juan Ignacio, cuya formación incluye una licenciatura en Cinematografía y otra en Comunicación Multimedial, carrera de cuatro años que cursó becado en la Universidad Maimónides.
Más allá de lo estético de la propuesta, Caffini buscó diferenciarse en la programación del sitio y la "subida" de los contenidos. "Armamos un sitio oculto, hipersencillo, donde los clientes actualizan todo el contenido que quieren, cuando quieran, sin necesidad de conocer de programación", agregó.
Otra exportación fue para una firma de Real Estate de Texas, que les encargó la creación de la marca y el logo. "Querían una marca que no remitiera a una casa sino a algo más pegadizo, porque allá la relación que tienen con las marcas es diferente a la nuestra. Y les gustó cómo sonaba el nombre Juice (jugo)", dijo.
Luego de la creatividad, vino el trabajo de marketing institucional. Primero les presentaron un informe sobre la situación del Real Estate en Estados Unidos, y luego en Texas en particular. Después, hicieron un análisis de las marcas que contuvieran la palabra juice . Continuaron con un estudio de la comunicación de los jugos en Estados Unidos y recién ahí comenzaron a trabajar en tres conceptos de diseño diferentes.
-¿Cómo se nutren, desde acá, de esa información de mercado?
-Internet, está todo ahí, más de lo que uno piensa.
Una de las preocupaciones de Caffini, que dice se refleja en los foros de diseño, es cómo facturar estos trabajos, qué precio ponerle a la creatividad y cómo defender el valor de una buena comunicación, un intangible que, paradójicamente -incluso en empresas grandes-, es una variable de ajuste. "No hay dos piezas iguales, incluso difieren la cantidad de recursos de tiempo y profesionales que se usa. No es que afuera paguen más sino que discuten menos el valor de un buen trabajo de comunicación", destacó.
Según el creativo, la proyección y potencialidad de esta exportación dependen de la capacidad que tienen las agencias de hacerse oír afuera. "Muchos clientes de Estados Unidos que contactamos trabajaban con agencias que estaban en la otra punta del país, una distancia como la que tenemos con México", señaló. Las dificultades, así, se sortean de la misma manera: demostrar que se puede resolver responsable y técnicamente las necesidades del cliente. "Yo tardo lo mismo en pasarle los documentos desde Buenos Aires que desde China", concluyó.






