
Control radarizado en el Río de la Plata
Fue instalado por la empresa Hidrovías como parte de los compromisos de la concesión del dragado
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Pocos habitantes de la ciudad de Buenos Aires, en general preocupados por el tráfico urbano, saben que los canales de acceso a los puertos del Río de la Plata y a los de la hidrovía Paraná-Paraguay atienden anualmente nada menos que 143.000 movimientos (ingresos y egresos) de embarcaciones.
El transporte fluvial, que también está expuesto a congestiones, se compone esencialmente de buques que entran y salen de los puertos trasladando mercancías.
Se requiere una estricta planificación y medidas que ayuden a prevenir accidentes, tal como sucede con el transporte de vehículos dentro de la urbe. Si se aumenta la seguridad, pueden prevenirse colisiones entre embarcaciones que podrían poner en riesgo el medio ambiente, la vida humana y las mercaderías trasladadas.
Asimismo, un traslado más aceitado podría traducirse en una baja significativa del costo de los fletes, que iría de la mano de un descenso de las pólizas de seguro de la mercancía. Entonces, los productos argentinos podrán colocarse en condiciones más competitivas en el mercado interno o en el exterior.
Con esos objetivos, se instaló recientemente un control radarizado del tráfico marítimo (VTS, en inglés)en la sede del Control de Tráfico y de Seguridad (Contrase)del Río de la Plata de la Prefectura Naval Argentina. El sistema fue inagurado el 9 del actual por el presidente Fernando de la Rúa. El equipo fue cedido al Gobierno por la firma Hidrovías -tiene a su cargo el dragado de la vía troncal entre Santa Fe y el océano- como parte de las exigencias de la concesión.
Cómo funciona
"Esto significa concretar algo que la Prefectura pedía desde los años 80 -dijo el titular de la fuerza, prefecto general Juan José Beltritti, a LA NACION-. La Argentina no forma el precio de sus productos, entonces el único componente que se puede bajar para hacerlos más competitivos es el transporte, y el sistema contribueye a lograrlo."
El sistema VTS consiste en dos radares -uno ubicado en Buenos Aires, otro en Atalaya- que envían señales sobre el movimiento de los buques en tiempo real a una consola. Con esta información, se puede visualizar el ingreso y egreso de los buques en casi todo el Río de la Plata, incluyendo la zona de embarco y desembarco de prácticos y los canales Punta Indio, Intermedio, Banco Chico, el de acceso al puerto de Buenos Aires, los Norte y Sur, el Emilio Mitre y el Martín García, hasta el km 93.
En la pantalla puede observarse el rumbo de una embarcación y la velocidad a la que se desplaza. Por un sistema de vectores, se puede saber por anticipado en qué punto del río estará si sigue navegando en esa dirección. Esta facilidad permite prevenir colisiones y ordenar el tráfico, especialmente en el caso de la acción de dragas que mantienen la profundidad de los canales y periódicamente deben apartarse para dar paso a las embarcaciones.
"Antes, los operadores de Prefectura debían realizar cálculos sobre la base de comunicaciones en las que los buques suministraban su dirección y velocidad", explicó el prefecto Carlos Peralta, jefe del Contrase del Río de la Plata.
Velocidad máxima
El VTS ayuda a controlar que se respeten reglamentaciones -como no superar los 10 nudos en el canal Emilio Mitre- y que no se hayan cruces o adelantamientos en zonas restringidas.
Para obtener datos de los buques (bandera, calado y otros), el Contrase se comunica con las embarcaciones a través de diversos canales de VHF. "Y hemos instalado cámaras que nos permiten visualizar el movimiento de buques dentro del puerto de Buenos Aires", agregó Peralta.
Además, el VTS puede almacenar hasta siete días de imágenes, lo que es esencial para rastrear las causas de eventuales accidentes.




