El fantasma de General Pico
Por Guillermo Ondarts Para La Nación
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"Seria lindo poder decir Argentina 1 Brasil 0, si se tratara de todo el país y no meramente de los privilegios que obtuvo una provincia." De este modo, el gobernador cordobés José Manuel de la Sota aludió al anuncio que apareció en los principales diarios del país. La publicidad en cuestión, por medio de una metáfora futbolística de alto impacto, había buscado sugerir que invertir en la zona franca de General Pico, La Pampa, era más ventajoso que hacerlo en Brasil. Pero el aviso tuvo un efecto colateral negativo, al exacerbar el resentimiento de varias provincias por el trato inequitativo.
De la Sota, que se refirió al tema en el acto por el primer cumpleaños de la zona cordobesa, recordó también que su último proyecto durante su paso por el Congreso fue pedir la anulación del decreto 285/99 (que estableció las ventajas para La Pampa). No sólo esta iniciativa ha caído en el olvido, sino que además, el Parlamento ratificó el decreto en enero último.
En realidad, nadie sabe cómo funcionarán los beneficios que recibió General Pico. Por ejemplo, la misma idea del anuncio, aunque indudablemente efectiva desde el punto de vista publicitario, posiblemente esté equivocada en cuanto a que instalarse en esa zona pueda representar una ventaja.
Recordemos que los estímulos más significativos que recibió con exclusividad la zona pampeana fueron tres: la reducción a cero de los aportes patronales, la eliminación de la tasa de estadística sobre la mercadería que se nacionalice y la posibilidad de introducir en el mercado interno productos manufacturados en el enclave.
En la práctica, esta última ventaja resulta letra muerta para casi todos los sectores manufactureros. Esto se debe a que las mercaderías que se elaboren en la zona, cuando ingresen en el mercado interno, tributarán como si fueran importadas de fuera del bloque. La decisión 8/94 del CMC (Mercosur) lo establece claramente.
En estas condiciones, el interés industrial de la nueva zona queda restringido a aquellas raras actividades que tienen 0% de arancel. En realidad, también en estos casos excepcionales habrá que sacar cuentas, porque la AFIP exigirá, al nacionalizar estos productos, el pago de los anticipos de IVA y ganancias que normalmente recaen sobre las importaciones. Su costo financiero neutralizará parte de las ventajas.
A ojo de buen cubero, diría que los únicos bienes importantes sin aranceles son los combustibles y la energía eléctrica. Aeropuertos Argentina 2000 podría haber evitado enconos, ahorrarse el costo de la impactante publicidad y maximizar los resultados si, en lugar de la sorpresiva campaña, hubiera encarado discretas negociaciones con alguna refinería de petróleo y productor energético.
Si estas alternativas no funcionan, quedará, como en las demás zonas, la posibilidad de que se instalen industrias 100% para exportación fuera del Mercosur. Estas no han aparecido hasta ahora en ninguno de los otros enclaves y hay escasas posibilidades de que se radiquen en General Pico. En consecuencia, todo indicaría que el enclave pampeano tenderá a funcionar como los demás.
Por el momento, la pequeña historia de este régimen de beneficios especiales evoca, más que un triunfo deportivo, una oportunidad de gol perdida.
El autor es consultor de empresas y especialista en zonas francas. E-mail: go@movi.com.ar




