
El NCA renegocia su contrato
Tratativas: el Nuevo Central Argentino ingresa en la etapa final del diálogo con el Gobierno por la concesión.
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El Nuevo Central Argentino (NCA), empresa adjudicataria del transporte ferroviario de mercaderías entre Buenos Aires y la zonas centro y norte del país, prevé ingresar en la etapa final de la renegociación de su contrato de concesión. Según estiman los directivos de la empresa, el nuevo marco contractual del NCA quedará a consideración de la comisión bicameral del Congreso en las próximas semanas, tal como sucedió, con anterioridad, con el de Ferroexpreso Pampeano (Fepsa) y el de Ferrosur Roca, empresas que ya lograron un acuerdo con el Gobierno y ahora esperan la aprobación definitiva por parte del Poder Legislativo. Ricardo Langer, responsable comercial del NCA, afirmó que la adecuación contractual de las concesiones de ferrocarriles de carga redundará en mayores márgenes de ganancias para las compañías adjudicatarias, al tiempo que incrementará los montos de inversión en la infraestructura de este medio de transporte. "Existe la voluntad política para que este proceso se termine antes de fin de año y nosotros estamos avanzando muy rápido", dijo el directivo del NCA a La Nación . Desvinculó, además, la renegociación encarada por los trenes de cargas de la que desarrollan, en este momento, los ferrocarriles que realizan el transporte urbano de pasajeros.
La diferencia entre ambos procesos estaría dada porque, según aseguró el directivo, "los ferrocarriles de carga no tienen ningún tipo de subsidio como sucede con los de pasajeros". Para el ejecutivo, este factor posibilitará que no haya reservas por parte de los legisladores respecto de lo acordado entre los transportistas ferroviarios de carga y el Gobierno.
"Creemos que las objeciones de los legisladores se refieren a la renegociación de los ferrocarriles de pasajeros, ya que en este proceso se discute un cambio importante de las reglas del juego -opinó Langer-. En nuestra renegociación, este cambio no se da y tampoco se condonan deudas sino que se las transforma en compromisos de inversión".
"La rentabilidad de la concesión no se dio como se esperaba porque desde el comienzo de nuestra operación hubo una baja del 40% de las tarifas. Con la renegociación se buscan mayores márgenes de ganancia sin perjudicar al Estado o a la comunidad", añadió.
La adecuación contractual que los trenes de carga vienen negociando con el Gobierno prevé que cada concesionario invierta montos proporcionales al grado de utilización que tenga cada ramal de la red adjudicada.
Asimismo, establece para las empresas la obligación de invertir alrededor de un 15% fijado por sobre su venta bruta y un 70% de lo que actualmente abonan al Estado en concepto de canon por lo que, según explicó el directivo del NCA, "a medida que aumente la facturación se incrementará el monto destinado a las inversiones".
Respecto de los ramales no utilizados para el transporte de mercaderías, las distintas negociaciones realizadas entre los concesionarios y el Gobierno contemplan que no se realicen inversiones en ellos a menos que aparezcan volúmenes de carga que justifiquen su utilización.
Sin embargo, al finalizar las concesiones estos tramos de vías deberán ser devueltos al Gobierno en el mismo estado en el que fueron recibidos. Langer aseguró al respecto que "no podrán ser abandonados sino que deberán ser custodiados y mantenidos por los concesionarios".
A partir de la renegociación, también se les posibilitará a los trenes de carga realizar explotaciones colaterales del terreno concesionado, iniciativa que les permitirá alquilar espacios para otros emprendimientos aunque no conlleven el uso del transporte ferroviario.
Inversión
Según datos de la Comisión Nacional de Regulación de Transporte (CNRT), organismo que se encarga de controlar la actividad de los ferrocarriles de carga, el NCA realizó una inversión de 60 millones de pesos contra los 150 prometidos al momento de la concesión. Si bien Langer reconoció que estas cifras son ciertas, manifestó que su empresa cumplió y superó la inversión en unidades físicas, es decir, la destinada a locomotoras y vagones. Además, según afirmó, el NCA llegó casi a la totalidad de la comprometida en vías aunque no invirtió en 48 kilómetros de rieles que no utiliza y sí lo hizo en los 316 restantes.




