
Hexacta resurgió con la mejor nota
La firma francesa multinacional Universal Sodexo contrató a la empresa argentina tras el fracaso de una par india
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Hexacta sobrevivió a la eclosión de las denominadas puntocom en 2001 y ahora se expande con la exportación de bits y bytes combinados, es decir, software.
Sus cómodas oficinas en Las Cañitas transportan a viajes imaginarios por compañías de punta globales a las que poco tienen que envidiarles: gente joven, ambiente distendido y mucha creatividad.
"Con filiales en España, México y Brasil, nosotros ya teníamos una pequeña gimnasia exportadora. Tras la crisis, sólo quedó la filial de San Pablo", cuenta a LA NACION Juan Navarro, socio fundador de Hexacta mientras camina el perímetro de un katami, palabra japonesa que define un cuadrilátero donde se practican artes marciales. En esta empresa los empleados toman clases de yoga en horarios laborales.
La implosión de la economía argentina alteró radicalmente el esquema del trabajo de Hexacta porque para ganar nuevos mercados y negocios la empresa primero tuvo que colaborar en la restauración de la credibilidad externa del país y luego posicionar la firma y su oferta. Parte de esa estrategia consistió en la participación de misiones comerciales impulsadas por la Cancillería.
"El gran problema que tuvimos fue el posicionamiento de la Argentina frente a los mercados externos. Cuando tuvimos que cerrar las oficinas de México y de España por el cambio de la dinámica económica del país, tuvimos que instalar primero al país y después a Hexacta", recuerda Navarro.
Conformada por 140 empleados, en noviembre de 2005 Hexacta alcanzó el nivel 4 del Capability Maturity Model (CMM) para software de acuerdo con los estándares que aplica el Instituto de Ingeniería de Software (SEI, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos. El máximo nivel, que es 5, en el país lo tiene Motorola.
Estas credenciales hicieron que Universal Sodexo, firma francesa multinacional, muy tradicional y con varias divisiones (catering, cheques y servicios remotos, entre otras), se acercara a Hexacta tras fracasar el software diseñado por una compañía india.
"Ellos tuvieron una experiencia previa en India -explica Navarro-. Buscaban un paquete estándar para instrumentar en distintos países. Hicieron el proyecto pero tuvieron múltiples problemas: de comunicación, de calidad, de flexibilidad del software, de software. Les costaba trabajar con ellos y dedujeron que les fue mal por afinidad cultural y de negocio."
Completo
El líder de Hexacta cuenta que los franceses buscaban uniformizar sus plataformas de cheques. "Cada país tenía distintos sistemas para gestionar sus tickets (toma de pedidos, impresión, etcétera). Entonces a través de sus filiales buscaron quién les provea el software. Nos vinieron a ver, presentamos las soluciones y ganamos el negocio. Fue medianamente rápido. Diría que llevó unos cuatro meses. Y desarrollamos todo el proceso: desde la toma del pedido hasta la impresión."
Esta solución hecha a medida para los luncheon tickets fue ganada en 2003. Posteriormente, la compañía argentina tuvo que trabajar en las implementaciones demandadas en Chile, Filipinas, Indonesia, Francia, Rusia y Gran Bretaña.
"En cada uno de estos lugares la subsidiaria local tiene la capacidad de discernir cómo aplicarlo y en todas, con más o menos trabajo, tuvimos buenos resultados", señala el directivo.
Además de este gigante galo, Hexacta tiene clientes en Nueva York, Seattle y en el estado de Texas, a los que les desarrollan desde software financiero hasta programas para organizaciones no gubernamentales.
Además de las oficinas porteñas, Hexacta tiene dependencias en Paraná y en Bahía Blanca. En la capital entrerriana se hace parte de las soluciones que necesita Sodexo y otro tanto con el software que aplica una compañía financiera en Manhattan.
"El 50 por ciento de nuestra producción es para el exterior. Lamentablemente, la Argentina no está consumiendo servicios de tecnología como lo hacía en los 90. Hoy, las grandes empresas (telefónicas, de energía, bancos) contienen costos", dice Navarro respecto del escenario local en el desearía tener más participación.
Mientras, advierte que el crecimiento de Hexacta se hace sin inversiones externas y se canaliza con los recursos de la firma; sus colaboradores teclean y crean. Son bits y bytes que en poco tiempo se mudarán a computadoras en otra parte del globo.




