
Holanda ofrece a los argentinos un jardín de negocios
Vinos y flores nacionales podrían venderse allí, entre otros bienes.
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¿Cuáles son las claves para ingresar en el pequeño país que logró convertir el agua en tierra cultivable de tulipanes? El presidente de la Cámara de Comercio Argentino-Holandesa, André van der Meulen, dio algunas recetas útiles para los exportadores argentinos.
"El empresario argentino debe ir a Holanda, conseguir entrevistas y conectarse con posibles socios. Si tiene un buen producto es muy posible encontrar uno", dijo a La Nación el directivo holandés.
"La oportunidad de la Argentina está en vender flores o vinos. En Holanda se consigue en pocas tiendas vino argentino, que es de muy buena calidad", agregó.
El comercio bilateral con el país de los tulipanes es realmente bajo. Desde abril hasta enero de 1998, la Argentina exportó a Holanda principalmente alimentos para animales, frutos comestibles, semillas y frutos oleaginosos, carnes y pescados, entre otros productos, por 310,2 millones de dólares, según datos de la cancillería argentina.
"Las exportaciones de la Argentina son limitadas porque son, en su mayoría, commodities. Creo que este país podría exportar de todo a Holanda y, por intermedio de ella a otros países del Viejo Continente, dado el papel que tiene dentro de Europa -sugirió Van der Meulen-. A la Argentina le falta desarrollar muchos sectores como, por ejemplo, el de productos de consumo y el de servicios".
Por otra parte, durante los primeros cuatro meses del año, las importaciones desde Holanda fueron por 81,9 millones de dólares y se componen de maquinarias y aparatos eléctricos, calderas y máquinas mecánicas y productos químicos, entre otros bienes.
"Holanda es uno de los países más fáciles de Europa: allá todo el mundo habla inglés, es una región muy pequeña y poblada -aseguró Van der Meulen-. Las cosas que antes la Argentina le vendía a Brasil ahora las tendrá que vender en el mercado mundial y la ventaja es que los exportadores argentinos ya están acostumbrados a tratar con la gente de otro país. Es tiempo de hablar con importadores de Europa y de Holanda, en particular", añadió.
Desde el seno de la Unión Europea, Holanda es una economía próspera, fuertemente orientada al comercio exterior. Actualmente, el intercambio internacional contribuye en más de la mitad al producto bruto nacional, con un superávit tradicional de la balanza comercial.
Situada a orillas del mar y siempre luchando contra las aguas, Holanda logró un importante desarrollo en sectores como la industria gráfica, la electrotecnia y, a pesar de la escasa superficie cultivable, el desarrollo de la agricultura es "formidable", según una publicación del Ministerio de Asuntos Exteriores holandés.
De hecho, el país de los tulipanes es uno de los mayores productores y exportadores de productos agrícolas, frutas, verduras y flores con las que se adorna todo el continente, Estados Unidos y Japón. Otro de los sectores más expansivos de esta economía es la industria química y la alimentaria, aunque el sector más importante por excelencia es el de servicios.
El 78,5 por ciento de las exportaciones holandesas es destinado a la Unión Europea, seguida de lejos por Estados Unidos, con el 4,5 por ciento del total. Dentro del Viejo Continente, el mercado alemán es su mejor comprador.






