
La diversificación de la minería
La tandilense Molienda Tandilia aprovechó el uso no tradicional de la diatomea y exporta "lechos" para gatos
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TANDIL.- Los gatos son, claramente junto con los perros, los animales domésticos más habituales en el mundo. Pero donde la mayoría ve una mascota ideal y el receptor de arrumacos, una empresa de Tandil vislumbró una inmejorable oportunidad de exportación. Porque además de comer, los gatos tienen necesidades fisiológicas y, para que esa cuestión cotidiana no genere inconvenientes en los hogares, Molienda Tandilia produce "lechos o camas" de piedritas minerales que absorben olores y suciedad.
Esta empresa familiar minera con 40 años de trayectoria cuenta con yacimientos propios en esta ciudad, Neuquén, Río Negro y Chubut, desde donde abastece con sus productos a las industrias de cerámicos y de fundición. Hace 10 años, Carlos Romeo, el titular de esta firma, conoció en una exposición en Bilbao un producto absorbente que se usaba para armar camas para gatos. Y enseguida pensó en ese uso para la diatomea, uno de los minerales que abundan en sus yacimientos de Ingeniero Jacobacci.
"La diatomea es un producto que genera la sensación de higiene, liviano y cómodo para trasladar", explicó Leandro Romeo, hijo de Carlos, a cargo del departamento Comercial. "Ahí empezó nuestro camino con este producto, después de analizarlo y desarrollarlo con ayuda del Instituto Balseiro de Bariloche", explicó a LA NACION. La diatomea -también utilizada en el interior de ceniceros en lugar de la arena e incluso como absorbente industrial- es traída desde aquel yacimiento hasta la planta de Tandil, y tras pasar por una serie de filtros para dar con un tamaño de piedra ideal, se envasa, en la misma planta, en presentaciones de 2,4 y 10 kilos.
Primera venta
El salto exportador surgió con la experiencia de envíos de otro tipo de minerales. "Nuestro primer cliente fue Cargill en Brasil. Ahora tenemos tres clientes en San Pablo, que son grandes distribuidores, dos en Chile y otro en Perú", contó.
Al trabajar con supermercados internacionales con sede en el país pudieron estandarizar cuestiones de logística, envasado, devoluciones o presentaciones, fundamentales a la hora de tratar con esas cadenas.
Hoy la firma exporta 50 toneladas al mes de este producto, con un costo de US$ 220 puesto en el Puerto de Buenos Aires, mientras que otras 300 toneladas son ubicadas en el mercado local con las marcas Sanicat, Minecat o Sanito. La exportación representa el 30% de su facturación.
"Si bien se trata de un producto relativamente nuevo, las posibilidades de crecimiento son enormes. Se lo utiliza fundamentalmente en las grandes ciudades, donde los animales cuentan con espacio al aire libre y es necesario tener a las mascotas limpias", describió Romeo, hermano del futbolista Bernardo, actual jugador de San Lorenzo.
Ahora, Molienda Tandilia intenta poner un pie en México y España. "Enviamos muestras y estamos a la espera. México es un mercado interesantísimo, pero está muy cerca de Estados Unidos y eso, por una cuestión de costos de fletes, nos complicaría", dijo Romeo.
Y desde Bilbao, España, apareció una oportunidad también. Allí, la mayor competencia proviene de Turquía. "Contamos con la ventaja de tener yacimientos para más de 100 años de explotación, a diferencia de esos países. Pero por los volúmenes que piden tendríamos inconvenientes para cumplir", explicó.




