Lenta devolución del IVA y de reintegros
Por Elvio Baldinelli
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Uno de los factores que más influyen en las exportaciones es la forma en que el Gobierno devuelve el IVA y los reintegros, pero ambos pagos se vienen haciendo por parte del Gobierno con creciente retraso, hecho que conspira contra el buen desempeño de nuestras ventas al exterior.
En el comercio internacional, los países devuelven a los exportadores el IVA pagado al tiempo que lo cobran a los productos que se importan. Por este motivo si una firma argentina pretendiera facturar a su comprador en el exterior el precio más el IVA local, ese bien quedaría gravado con un doble impuesto, por lo que es fácil comprender que sería muy poco lo que se lograría vender al exterior. En la Argentina se procede como en el resto del mundo, solo que la devolución del IVA y de los reintegros no siempre se hace con prontitud.
Durante algunos años el principal motivo de este retraso estuvo en el tiempo que tomaba a las autoridades controlar si correspondía, pero afortunadamente este trámite hoy no insume más de 30 días. Pero el problema para obtener esa devolución no termina cuando la operación fue aprobada, ya que sucede que frente a faltantes de Tesorería el Gobierno con frecuencia resuelve postergar por meses los pagos. Esto ocurría en los ´90 debido a un persistente déficit fiscal, pero luego de la devaluación de fines de 2001 el holgado superávit permitió que desapareciera tal causal de demora. Pero desde hace un año, junto con la disminución del superávit, han regresado los retrasos al punto que la Cámara de Exportadores de la República Argentina los estima en unos US$ 300 millones.
Los que más exportan
Este no es el único problema. Hay otro que resulta de la diferente situación existente entre empresas que exportan poco en relación a lo que producen y las que venden más al exterior. Cuando se exporta poco en relación a lo que vende en el mercado local la firma obtiene de inmediato la devolución del IVA, ya que le basta con restar del importe a pagar por las ventas locales lo que debe cobrar por las exportaciones. Diferente es la situación de aquellas empresas que exportan mucho en relación a lo que venden en el mercado interno, pues en estos casos tienen que solicitar a la DGI la emisión de un cheque, algo no fácil de lograr.
En razón de que no está garantizado que el actual amplio superávit de comercio exterior que hoy gozamos sea para siempre, sería prudente normalizar la devolución del IVA y los reintegros, además de no castigar a las empresas que más exportan.
El autor dirige el Instituto para el Desarrollo de Consorcios de Exportación en la Fundación Standard Bank.



