
Los Olocoons triunfan en México
Son dibujos animados creados por la productora argentina Encuadre. Allí los eligió la panificadora Bimbo como herramienta de marketing
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Veinte extraterrestres desembarcaron en México, curiosas criaturas de diferente aspecto y tamaño. Algunos tienen un solo ojo, otros aletas o caparazón. Pero lejos de causar pánico y corridas en avalancha, como se esperaría de monstruos semejantes, suscitan seguidores y cariño entre el público infantil: son los Olocoons, dibujitos animados creados por la productora argentina Encuadre, que se emiten en México y ahora se expanden por Centroamérica.
Coloridos y simpáticos, estos monstruos animados en tres dimensiones son en verdad una herramienta de marketing de la panificadora mexicana Bimbo que, en vez de comprar licencias como Disney para sus alimentos, hizo su propio desarrollo de personajes de fantasía.
Tras cotejar diferentes propuestas internacionales, la ganadora fue Encuadre, una pyme del barrio de Núñez especializada en 3D, fundada y presidida por Rosanna Manfredi, directora de la película infantil "Micaela".
Segunda temporada
Así, los dibujitos que se emiten por Televisa también se encuentran en figuritas y stickers dentro de los panes, mientras algunos envoltorios de los productos Bimbo se canjean por merchandising de estos extraterrestres. Los Olocoons debutaron en 2004 en la pantalla chica, pero Encuadre ya tiene contrato para hacer la segunda temporada, que empezará a transmitirse en febrero de 2005 por Televisa. Para ello, especialistas están trabajando en una nueva historia, que deberán entregar el 15 de enero próximo. "El cliente [Bimbo] nos da determinadas pautas y nosotros escribimos el guión y hacemos una propuesta. Este año la serie tendrá mucho que ver con pececitos y animales que viven una aventura debajo del agua, porque se hizo un sondeo con chicos y resultó que el tema acuático era lo que más les atraía", señaló Manfredi, mientras 45 personas trabajaban contra el tiempo para terminar la tira.
Si bien el lanzamiento fue en México, ahora la serie se emite en Centroamérica y la promoción podría seguir su expansión en los países donde Bimbo tiene una fuerte presencia, incluso la Argentina.
Con 25 años en el mercado local, la apertura internacional de Encuadre es reciente y surgió, en parte, por necesidad. Con la crisis de 2001 y la caída en la inversión publicitaria nacional, la productora empezó a mirar al exterior, donde se encontró bien posicionada.
Esto se suma, claro, a los números, que siempre tientan: producir en la Argentina puede representar la tercera parte de lo que le demanda a un competidor extranjero. Encuadre aprovechó el viento a favor que imparten las condiciones del mercado, y todo cambió en la dinámica de la empresa. En 2001 sus exportaciones eran marginales y representaban un 10% de su facturación. "Hoy, entre un 70 y un 75% de nuestros ingresos proviene de América latina. En este momento trabajamos para México, Colombia, Bolivia y Ecuador, en diferentes proyectos", cuenta Manfredi.
Su empresa se encarga también de la publicidad para Coca-Cola de osos polares, que hasta inicios del año pasado se hacía en los Estados Unidos y no se creía posible hacerla en la Argentina, según la cineasta. Encuadre invita constantemente a profesionales del exterior para trabajar junto con su personal. "Para Coca-Cola Osos (como se llama a la publicidad de la famosa bebida que tuvo a estos animales como protagonistas) hay un desarrollo de pelo bastante complejo y trajimos unos especialistas de Londres que estuvieron aquí para trabajar día tras día con nosotros. Esto hace que toda la gente tenga capacitación en el nivel internacional", aseguró.
Materia gris
El caso de Encuadre no escapa a la realidad de otras productoras nacionales que a través de una historia -lápiz y papel mediante, o una computadora- exportan materia gris.
En efecto, los servicios de producción para el exterior (principalmente en cine publicitario) están en niveles récord y absorben, a la vez que forman, a una gran parte de los recursos profesionales. Para Manfredi, en la medida en que la Argentina trabaje bien, la industria audiovisual será una fuente de recursos importante con mucha potencialidad.
"La Argentina podría convertirse en un exportador de dibujos animados, sin lugar a dudas, y en escala importante. Es cuestión de que el país permita desarrollar a mayor escala lo que nosotros hacemos en el nivel micro", señaló Manfredi.
El horizonte es prácticamente infinito, teniendo en cuenta que se trata de un producto que, traducido a cualquier idioma, es súper exportable.





