Nueva alianza para la construcción de barcazas en el país
Trinity International y el astillero Sanym fabricarán 36 embarcaciones
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Ya se había dado el caso del armador marítimo, fluvial o agente de cargas. Pero ésta es la primera vez en muchas décadas que una importante empresa internacional desembarca en la Argentina para invertir en el sector de la industria naval.
Las exportaciones de granos del Mercosur están creciendo a un ritmo acelerado, mientras Brasil se ubica como uno de los más grandes productores de brotes de soja del mundo. Sumado a las mejoras en la navegación, gracias a la inversión realizada en dragado, balizamiento y modernización, la zona constituye una delicia para los constructores de buques que ven en el río oportunidades de negocios.
Es el caso de Trinity Interna-tional, una compañía norteamericana líder mundial en la construcción de embarcaciones de cabotaje fluvial y marítimo, que firmó un contrato de construcción naval con el astillero local Sanym, para la fabricación de 36 embarcaciones hasta marzo del 2001. El 12 de noviembre próximo se hará el bautismo para la botadura de la primera serie de estas barcazas.
"Estos buques no tienen un armador designado a priori. Son barcos estándar del estilo de los construidos para Del Bene, o similares a los de ACBL; varían según la demanda del mercado", explicó a La Nación Raúl Podetti (h.), vicepresidente ejecutivo de Sanym SA. Podetti (h.) adelantó que el valor de venta de cada barcaza ronda los 320.000 dólares.
El nuevo joint venture ya está construyendo las barcazas diseñadas especialmente para la hidrovía Paraná-Paraguay. Se espera que la demanda en América del Sur sea fuerte en los próximos años pues más de la mitad de la flota tiene arriba de 20 años de antigüedad y necesita ser reemplazada.
Según Podetti (h.), Trinity no sólo aporta el capital de inversión, sino también capital de trabajo, tecnología en los procesos de producción e inversión en mejoras en el astillero.
Para apreciar la dimensión de Trinity Industries basta señalar que se trata del segundo consumidor de acero de los Estados Unidos, luego de la automotriz Ford.
La decisión de Trinity Interna-tional -que ya formó su subsidiaria Trinity Argentina- de establecerse en el país responde a tres factores fundamentales: un ambiente estable para hacer negocios, disponibilidad de capacidad (astillero y mano de obra adecuada) y la elección de un socio confiable (Trinity investigó durante dos años todos los astilleros del Mercosur).
En el Mercosur
Esta es la tercera inversión que realiza Trinity en el Mercosur. Ya tiene una compañía de manufactura de tanques de gas y un joint venture para la construcción de vagones ferroviarios en Brasil.
Según dijo Douglas Schneider, ejecutivo de Trinity, "el tráfico de la hidrovía crecerá significativamente en los próximos diez años. Y mientras instalemos nuestra infraestructura, muchas empresas norteamericanas estarán llegando a la Argentina para realizar negocios en el río".
Directivos de Trinity consideran que el mercado aquí esta muy subdesarrollado. En el río Mississippi, que es una hidrovía del mismo tamaño, operan unas 20.000 barcazas en comparación con las poco más de 650 que navegan el Paraná-Paraguay.
Podetti (h.) explicó que Sanym tiene el gerenciamiento de Trinity Argentina y conserva la posibilidad de que en un futuro participe accionariamente. "Lo importante es que Trinity Argentina contrata a Sanym en esta larga serie de barcazas, pero en el futuro, posiblemente, se desarrolle industrialmente y Sanym pase a participar de la empresa", comentó.
En lo que va del año Sanym lleva entregados siete modernas embarcaciones y tiene en construcción seis barcazas de 1550 toneladas que serán entregadas antes de fin de año.




