
Un estándar que no es obligatorio, pero que todos adoptarán
La Federación de Asociaciones Nacionales de Agentes Marítimos y Brokers (Fonasba) agrupa a unas 130 entidades gremiales en todo el mundo, y cubre desde los mercados graneleros y de tanques hasta el de portacontenedores.
La semana última, Fonasba hizo público un estándar de seguridad, un sello de calidad internacional que les garantiza a los armadores y dueños de buques que sus intereses serán resguardados sin importar el puerto de recalada.
Sucede que, en muchos países, no existe una regulación sobre la actividad de los agencieros de buques. Por esta sencilla razón, la federación que agrupa a estas asociaciones de brokers estableció este estándar que deberán cumplir las agencias marítimas y que esperan que se extienda rápidamente por todo el globo.
De cierta manera, Fonasba se arroga el poder de contralor y exige requisitos que van desde la demostración de la capacidad financiera y transparencia contable hasta la capacitación permanente del personal, todos requerimientos que deberán ser fácilmente auditables.
Cabe recordar que las agencias marítimas no conforman en absoluto un sector homogéneo: las hay globalizadas y de gran estructura, y también de las que son pequeñas, familiares y muchas veces centenarias. La posibilidad de estandarizar las actividades con un sello de calidad internacionalmente reconocido y avalado por la federación con sede en Londres opera como una suerte de reaseguro del compromiso y la responsabilidad de todos los actores de la cadena.
El estándar propuesto no es obligatorio, pero se estima que su aplicación, voluntaria, será casi total.





