
Una serenata para seducir a México
El bloque debe esforzarse por conquistar a ese país, uno de los más atractivos económicamente
1 minuto de lectura'
La apertura económica es como un tren. Una vez en marcha, la dirección es una sola. La diferencia es dónde subirse, en el primer vagón, o en los que están más atrás.
México está adelante. Gracias a una intensa política de negociación, es el país con mayor cantidad de tratados de libre comercio del mundo. Desbancó a Japón como segundo socio comercial de los Estados Unidos; es la octava potencia exportadora del planeta (en 1993 era Nº 23); y tiene un comercio exterior que suma US$ 270.000 millones, cifra que supera a todo el Mercosur más Chile y Bolivia juntos.
Pero en la expansión de sus tratados comerciales, el Mercosur -ajeno, aunque cercano geográficamente- es el broche de oro que le falta para cerrar el capítulo americano. Sucede que México tiene tratados de libre comercio con todo el continente, salvo Brasil, Uruguay, la Argentina y Paraguay, y Perú y Ecuador, del pacto Andino. "Vemos que el Mercosur no tiene color. Esto es lo que nos preocupa y lo que nos convoca, porque queremos trabajar en dirección conjunta", afirmó el consejero comercial de la embajada de México en la Argentina, Fernando Hoyo, durante un seminario organizado por la Cámara de Comercio Argentino-Mexicana.
Según subrayó el jefe de Negociaciones Comerciales con América latina de ese país, Eduardo Solís, México firmó un acuerdo con la UE que entró en vigencia el 1º de julio de este año, así como con Israel, y está en proceso de negociación con Hong Kong y Singapur. "Pero nos está costando el Mercosur", comentó Solís.
El objetivo es repetir la exitosa experiencia que México tuvo con Chile. De no tener relaciones diplomáticas, pasaron a trabajar en un tratado de libre comercio que ha quintuplicado el intercambio bilateral.
Intentos frustrados
En un paso que dio la Argentina, años atrás, se iniciaron negociaciones entre México y los socios del Mercosur. Este proceso se concretó con la aprobación del Acuerdo de Complementación Económica, pero posteriormente los socios del bloque negociaron unilateralmente con México, e incluso en algunos casos llegaron a sobrepasar -en calidad de libertad comercial- el primer acuerdo. Ahora México y la Argentina deben decidir cuál es la alternativa por seguir.
Mientras Solís manifestó en "avanzar en el formato 4+1 (Mercosur + México), el secretario de Relaciones Económicas Internacionales y Asuntos Consulares de la Argentina, Horacio Chighizola, sostuvo que este método "no resultaría en el corto y mediano plazo, eso sin perjuicio de que se trata de una alternativa que en algún momento debería encararse".
México está abierto a todas las opciones, ya sea la negociación en conjunto o unilateral, pues está convencido de que, de una u otra forma, el comercio internacional crea empleo.
No porque lo haya leído en los libros, lo experimenta en su propia economía: las ventas al extranjero son las responsables de la creación de más de la mitad de los 3,4 millones de empleos que se crearon en el país en los últimos cinco años. Las empresas que dedican más del 50 por ciento de sus ventas al exterior, tienen salarios entre un 40 y 50 por ciento por encima del promedio nacional.
En lo que respecta a la exportación de carne, México mantiene restricciones al ingreso de productos argentinos. Por otra parte, en la última negociación, la Argentina obtuvo de parte del país norteamericano una preferencia arancelaria del ciento por ciento para la importación de porotos negros (frijoles). Sin embargo, en la práctica, los exportadores argentinos deben enfrentar una serie de dificultades en el reconocimiento de dicha licencia, lo cual de hecho anula la concesión hecha por México, o la torna complicada.
Otro punto cuestionado son las exportaciones de peras y manzanas, venta que la Argentina concretó el año último por primera vez. No obstante, los productores enfrentan la competencia de otros países que gozan de preferencias arancelarias. "Pedimos que consideren la posibilidad de reducir el arancel vigente para manzanas, y una preferencia arancelaria para peras, con el fin de equiparar las condiciones de acceso en el mercado mexicano", dijo Chighizola. En una situación similar se encuentran las exportaciones de vinos, a las que se le aplica un arancel del 24%, mientras que a las provenientes de los países del Nafta y Chile ingresan libres de aranceles.
La fruta prohibida es argentina
Los exportadores dicen que no pueden seguir vendiéndole al país azteca
Productores locales frutihortícolas aseguran que si México mantiene el arancel con que se grava la importación de peras y manzanas de la Argentina, no podrán seguir vendiendo a ese mercado.
El año último se concretó por primera vez la venta de estas frutas a México, y este año, once empresas participaron de la segunda temporada de exportación, que fue de 37.633 cajas de peras y 15.013 de manzanas.
Sin embargo, el arancel del 23% sobre el precio CIF de derecho de importación que tiene que soportar el ingreso de la fruta argentina a México atenta contra la continuidad de estas ventas, sobre todo cuando su competidor más directo, Chile, ingresa con un arancel del 0 por ciento.
"El sector privado viene sosteniendo el acceso en el mercado por segundo año consecutivo sin contar con una respuesta similar de la contraparte oficial en la negociación arancelaria", aseguró a La Nación el gerente del Comité de Productores y Exportadores de Frutas y Hortalizas Frescas a los Estados Unidos, Ricardo Ajo Uslé.
Los exportadores argentinos deben además cumplir con extremados requisitos fitosanitarios del Sagar, organismo de sanidad de México, como la cuarentena de la fruta a menos de 0ºC en cámara precintada en origen, la tolerancia de hasta 5% de hojas en manzanas y 10% en peras -antes era del 5% para ambas frutas- y la doble inspección (origen y destino).
No obstante, previo a esta temporada se mejoraron las exigencias fitosanitarias luego de la renegociación del acuerdo Senasa-Sagar. La venta de peras y manzanas que se despachó este año fue de dos embarques por un total de 30 contenedores refrigerados de 40 pies. "Hay una competencia fuerte en los precios, y con este arancel es casi imposible participar. En cuanto a lo demás, las peras argentinas están catalogadas como una de las mejores del mundo, con lo cual podemos competir fácilmente en lo que se refiere a sanidad, calidad, presentación y packaging", agregó Francisco Tropeano, de Trevisur SA, una de las empresas exportadoras de fruta. En efecto, la Argentina es el principal exportador de peras del mundo.
Según explicó, los mexicanos están abiertos a comprar el producto argentino. El año último realizaron degustaciones en los supermercados, y este año los exportadores nuevamente enviaron una parte de su producción para muestra.




