
Valor agregado, divino tesoro
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En la ruta de la exportación, Industrias Metalúrgicas Pescarmona (Impsa) acelera hacia el camino que más rápido conduce a los negocios: el del valor agregado.
La firma argentina que produce y vende bienes de capital en el exterior, como una de sus unidades de negocios, busca sumar cada vez más servicio a su propuesta.
"La única salida es dar un paso más en el valor agregado y el desafío está en el cambio", enfatizó a La Nación el vicepresidente de Impsa, Gustavo Fazio.
La directriz por la que se mueve la dinámica de la empresa es el cambio de proyecto: de vender un producto específico que, según Fazio, con el tiempo pasa a convertirse en una especie de commoditie, a constituirse en un "developer", es decir, ser artífice de un emprendimiento y desarrollarlo en casi todas sus fases, haciendo uso del conjunto de sus piezas.
Pero para la empresa, que tiene el 80 por ciento de sus negocios en el exterior, pero trabaja con costos y riesgos locales, existe un gran obstáculo en la cadena de desarrollo en la Argentina y es la falta de financiación de inversiones para nuevos proyectos.
"El desafío del Gobierno es tener el riesgo país bajo control, encontrar un equilibrio fiscal, concentrarse en el crecimiento mirando a largo plazo", enfatizó Fazio. "¿Cuándo va a aparecer la vocación para exportar?", se preguntó.
"Antes el precio de un bien se desprendía básicamente de los costos de mano de obra, de materiales, financieros, gastos generales y del porcentaje de ganancia; ahora el precio lo da el mercado y hay que adaptar los costos. Es aquí donde surgen las complicaciones que empiezan por el primer escalón, la mano de obra. Aquí, la legislación laboral no es competitiva", expresó el ejecutivo.
Los costos de producción para Impsa, que tiene en sus manos un nuevo proyecto de 450 millones de dólares en Filipinas, donde ya ha ingresado sólidamente, representan un dolor de cabeza a la hora de ejecutar su oferta en nuestro país. De hecho, la grúa que le encargó el puerto de Zárate hubo que construirla en Brasil.
"Es increíble. Con esto se termina perjudicando la Argentina", exclamó Fazio.
Peligro
Según el vicepresidente de Impsa, no crecer en esta época es peligroso, de ahí que sea necesario buscar alternativas de negocios para no perder posiciones ganadas. En este sentido, se hace urgente contar con una política de manejo de exportaciones, por el momento casi inexistente en la Argentina.
"Y cuanto menos sea el riesgo país, mejor nos irá, sin ninguna duda", concluyó.




