Cortan los puentes en la zona de la triple frontera
Paseros: protestan contra una medida de la AFIP que limitó el contrabando hormiga entre Puerto Iguazú y Foz, y entre Posadas y Encarnación.
1 minuto de lectura'
POSADAS.- Dos puentes que unen a Misiones con Brasil y Paraguay están cortados por una protesta de la gente de esta región fronteriza, contra la aplicación de la resolución 262 de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), que redujo a 100 dólares por persona y por mes el cupo para ingresar mercaderías desde países vecinos. El sentido de esta norma fue poner límite al incesante tráfico de mercadería de contrabando en manos de los denominados "paseros".
El viaducto Tancredo Neves, que une Puerto Iguazú con Foz de Iguaçú (Brasil), fue clausurado por unos 300 vecinos de la ciudad misionera conocidos como "bicicleteros", por el medio de transporte que utilizan para llevar productos de una orilla a otra.
En tanto, el tránsito por el puente San Roque González de Santa Cruz, entre Posadas y Encarnación (Paraguay), fue interrumpido por enfurecidos paraguayos que depositaron arena, piedras y basura del otro lado del Paraná; permanecen allí sin dejar que nadie pase. Se quejan porque aseguran que "miles de compatriotas" se ven afectados por la medida argentina y reclaman una solución de parte de las cancillerías. Además, declararon "personas no gratas" al gobernador de Misiones, Federico Ramón Puerta, y al cónsul argentino en Encarnación, José Crescencio Quijano.
De larga data
Los problemas que afectan a la actividad comercial en la frontera misionera son de larga data. Pero específicamente se agravaron a partir de la habilitación, en 1990, del puente que cruza el Paraná hacia Encarnación.
Desde entonces, los comercios locales registran sostenida caída de ventas y compiten desfavorablemente con los del Paraguay, donde rige una economía marginal que favorece al contrabando.
Según la Cámara de Industria y Comercio de Posadas, entre 1997 y este año las pérdidas del sector superaron los US$ 200 millones, lo que significó también que el fisco provincial y nacional dejaran de percibir 40 millones por impuestos no cobrados.
Pero los casi 40.000 empleados públicos y el resto de asalariados "estiran" sus ingresos comprando de todo en Encarnación, donde los productos básicos -incluso los de fabricación nacional, que se exportan libre de gravámenes- son más baratos. Los fines de semana o feriados largos el puente se ve desbordado por la masiva circulación de personas y mercaderías. Como contraste, los negocios de Posadas desfallecen mientras el comercio paraguayo crece en forma explosiva.
Con bronca y junando
Las quejas del empresariado y del gobierno misioneros tuvieron eco en el titular de la AFIP, Carlos Silvani, que dispuso la puesta en práctica del régimen de equipaje acompañado, limitando a 100 dólares y a una vez por mes las compras en naciones limítrofes.
Entonces ardió Troya: habitantes de Puerto Iguazú respaldados por el intendente justicialista, Timoteo Lleras, advirtieron que permanecerán bloqueando el puente con Brasil "hasta que las autoridades de Buenos Aires nos escuchen".
Los paraguayos "junan" desde la vecina orilla y expresan a los cuatro vientos su bronca contra la resolución de Silvani. Por su parte, el gobernador Puerta, también del PJ, defendió a los comerciantes locales, expresando que "una cosa es la integración y otra, aceptar que algunos vivos se hagan ricos especulando con el tráfico fronterizo a costa del Estado argentino. En Misiones se pagan impuestos, el trabajo es genuino, hay respeto por la ley, y todo ello corre riesgos si los recursos se evaden fuera de la frontera".
El cónsul Quijano -quien cambiará su destino actual para abrir el consulado argentino en Ciudad del Este- opinó: "Una salida al problema sería poner al comercio posadeño en pie de igualdad con el paraguayo, corriendo las aduanas hasta los límites de la ciudad".
Mencionó como ejemplo la política que impulsa Brasil en el área de Foz de Iguaçú y Ciudad del Este, donde si bien ejerce un firme control tratando de bajar el contrabando proveniente del Paraguay, promueve el desarrollo de la zona con la aplicación de regímenes impositivos especiales.
Con mala onda
Hasta ayer la situación no había variado en ambos puentes, prácticamente tomados. Al calor sofocante que soporta esta región, se suma el descontento de la gente por causas diferentes. La de Iguazú exige que se le deje pasar libremente la frontera "porque de eso vivimos".
Entre Encarnación y Posadas, a los vínculos comerciales se agregan numerosas relaciones familiares entre habitantes de ambas orillas y estudiantes que cursan carreras universitarias en las dos ciudades. Obviamente, ahora dejaron de asistir a clases.
El caso más dramático es el de una niña misionera enferma cuya suerte depende del "desarrollo de los acontecimientos" en las próximas horas. Andrea Cassol, de 6 años, jugaba en el patio de su casa de Puerto Londero, sobre el río Uruguay, cuando el domingo pasado sufrió la picadura de una oruga del tabaco, con serio peligro para su salud.
Trasladada de urgencia a Posadas, fue internada en el Hospital de Pediatría y ahora aguarda el antídoto para combatir la infección que ya afecta parte de su sistema motor, solicitado al Instituto Butantán de San Pablo. El remedio fue enviado por avión a Foz de Iguaçú y su llegada era esperada ayer. Con el puente clausurado, un helicóptero de la Policía provincial se aprestaba a buscarlo en territorio brasileño, para traerlo de inmediato a Posadas.





