
El Banco Central proyecta que la economía se recuperará “significativamente” y que la inflación seguirá a la baja
Sin embargo, la entidad advierte sobre el impacto estadístico que tendrían en ambas variables los feriados por la visita del Papa y una suba de la carne vacuna
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El Banco Central (BCRA) está convencido de que la economía local reinició en el actual trimestre una etapa de recuperación que “se profundizará en el mediano plazo” y durante la cual se mantendrá una tendencia creciente a la estabilidad nominal, aunque advirtió que el proceso de desinflación enfrenta algunos “riesgos”.
Su diagnóstico apareció al difundir el Informe de Política Monetaria del Tercer Trimestre, que sus autoridades presentarán oficialmente en unas horas en una conferencia de prensa y en el que adelanta su visión para el IV Trimestre.
Se trata de un documento en el que proclama además que “seguirá perfeccionando el régimen monetario, orientando sus esfuerzos a mejorar la eficiencia operativa de los mercados financieros domésticos y a fortalecer los mecanismos de transmisión de la política monetaria, con el fin de impulsar el desarrollo del sistema financiero y crediticio”.
La entidad adjudicó caída de actividad de los últimos dos trimestres al impacto del entorno internacional. Dice que el freno del PBI se vio afectado porque “aumentó la inflación internacional, se desaceleró el crecimiento de los principales socios comerciales de la Argentina y se endurecieron las condiciones de financiamiento externo”.
Pero asegura que se inició en septiembre una recuperación que sería “significativa” hasta fin de año y que se hará más visible “una vez que se normalice la actividad del agro y se disipen los factores transitorios que afectaron a la economía en julio”.
Aun así, concede que “los indicadores mensuales de actividad podrían verse afectados por la excepcional reducción de días hábiles prevista para noviembre”, en alusión a los feriados dispuestos por la próxima visita del papa León XIV.
Al respecto, vuelve a comprometerse, aunque no lo hizo hasta aquí, a acompañar con la política monetaria este proceso. “El BCRA buscará que la oferta de dinero acompañe de cerca la recuperación de la demanda real de dinero y considera que están dadas las condiciones para priorizar el abastecimiento de la demanda de dinero a través de la compra de divisas, facilitando el objetivo de acumulación de reservas internacionales”, proclama nuevamente, al igual que en los anteriores informes de este tipo.
La entidad aguarda una recuperación gradual en la demanda de dinero transaccional, en línea con las expectativas del mercado de un mayor dinamismo de la actividad económica y de la continuidad del proceso de desinflación. “Para lo que resta del año, se espera que el M2 transaccional registre un ligero aumento en términos del PBI (0,1%)”, antes de comprometerse a seguir adecuando “la oferta de dinero a las necesidades del mercado, en especial en diciembre por el incremento estacional de la demanda”.
Por último, sobre el devenir de la inflación, confía en que se mantendrá la tendencia a una progresiva reducción, más allá del contrapeso que haría “la estacionalidad desfavorable del precio de la carne vacuna y la aceleración de ciertos ítems regulados (en alusión al impacto que espera del incremento de la tarifa promedio nacional de gas por red en octubre y noviembre, como resultado de la reducción de subsidios por Zona Fría), algo que podría “generar presiones transitoriamente alcistas” sobre el IPC.
Pero cree que el sesgo contractivo de la política monetaria y fiscal, junto con una menor inercia en los restantes precios y los salarios, “debería conducir a un descenso de la inflación en lo que resta del año”.


