
El Gobierno le exigió a Flybondi un plan de acción tras las sanciones que le impuso Brasil
La autoridad local podría disponer hasta la inmovilización de aeronaves, pero no limitar la venta de pasajes, como sí sucede en el país vecino
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Tras la decisión de Brasil de limitar la comercialización de pasajes de Flybondi por el alto nivel de cancelaciones, el Gobierno argentino exigió a la aerolínea low cost que presente esta semana un plan de acción por escrito en el que detalle su programación de vuelos y la disponibilidad de su flota.
La compañía deberá informar con cuántas aeronaves prevé operar, cuál será su esquema de vuelos y cuántos pasajes comercializó en función de esa capacidad, con el objetivo de verificar que la programación resulte consistente con los recursos operativos disponibles.
Según fuentes del Gobierno, en caso de que del análisis de la información presentada surjan incumplimientos vinculados con la seguridad operacional, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) podrá adoptar las medidas correspondientes dentro de sus facultades, incluida la inmovilización de aeronaves cuando resulte necesario.
Asimismo, ante infracciones a la normativa aerocomercial o afectaciones a los derechos de los pasajeros —como la eventual sobreventa de pasajes—, se iniciarán las actuaciones correspondientes y se aplicarán las sanciones previstas por la legislación vigente.
Flybondi mantiene además deudas con la ANAC y con otros organismos, como la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) e Intercargo. La compañía, sin embargo, se incorporó a un plan de pagos y ya abonó la primera cuota.

De acuerdo con fuentes oficiales, la normativa argentina no contempla la suspensión cautelar de la venta de pasajes para operadores que cuentan con autorización vigente. Desde el Gobierno señalaron que una medida de ese tipo “podría afectar el ejercicio del derecho a desarrollar una actividad comercial, violando la Constitución Nacional”.
LA NACION consultó a la compañía que dijo que ”va a cumplir con todos los requerimientos de la ANAC como hace rigurosamente“. “La empresa está a disposición de las autoridades para trabajar de manera conjunta”, agregó.
En medio de la crisis operativa, hoy Flybondi solo realizó un vuelo desde Aeroparque y dos desde el aeropuerto internacional de Ezeiza. Entre el 1° de julio y hoy, la compañía registró en el mercado doméstico un nivel de cancelaciones del 75,73% y una puntualidad del 7,32%, según datos oficiales.
A comienzos de junio, cuando la aerolínea llegó a operar con un solo avión, LA NACION consultó a la ANAC sobre la situación. En ese momento, desde el organismo señalaron que las líneas aéreas no tenían obligación de informar con qué aeronave realizarían la programación de sus vuelos.
La decisión de Brasil
Por su parte, la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC) de Brasil restringió la venta de pasajes de Flybondi luego de detectar un marcado deterioro en la regularidad de sus operaciones y problemas en la atención a los pasajeros.
La medida cautelar fue tomada después de que el organismo constatara que, entre el 1° y el 27 de julio, la empresa canceló el 79% de los vuelos programados hacia ese país. Según la autoridad aeronáutica brasileña, la situación generaba un riesgo de perjuicio para los usuarios.
Como primera medida, la ANAC brasileña suspendió la venta de pasajes para tres destinos que Flybondi todavía no había comenzado a operar: Florianópolis, Maceió y Salvador. Además, la compañía no podrá ampliar su red de rutas en Brasil, incorporar nuevos destinos, aumentar frecuencias ni sumar operaciones.
El organismo también estableció que, si la empresa no demuestra antes del 3 de agosto que implementó los ajustes necesarios para garantizar la regularidad del servicio, quedará suspendida la venta de pasajes para la ruta Buenos Aires-Río de Janeiro (Galeão).
Según la ANAC de Brasil, el seguimiento realizado sobre la compañía mostró una sucesión de cancelaciones, una reducción sostenida de las operaciones en ese país, diferencias entre los vuelos programados y los efectivamente realizados y un incremento en los reclamos de pasajeros.
La autoridad aeronáutica señaló además que durante 2026 se registró una caída continua en la cantidad de vuelos operados por Flybondi, acompañada por un aumento significativo de las cancelaciones.
La fiscalización también detectó problemas en la atención al cliente, como dificultades para acceder a los canales de comunicación, demoras en los reembolsos, inconvenientes para modificar vuelos y deficiencias en la asistencia a pasajeros afectados por cancelaciones.
La restricción no alcanza a los pasajes ya vendidos. Ante una eventual cancelación, Flybondi seguirá siendo responsable de asistir a los pasajeros, ofrecer una reubicación sin costo o reintegrar el dinero abonado, según la normativa brasileña.
El organismo indicó que los pasajeros deben comunicarse en primera instancia con la aerolínea o, si adquirieron el ticket mediante una agencia de viajes, gestionar el reclamo por esa vía. Si el problema no es resuelto, podrán presentar una denuncia a través del sistema “ANAC Pasajero”, donde la compañía tendrá hasta diez días corridos para responder.
Cambio de control
A mediados de julio, el nuevo accionista mayoritario de Flybondi, COC Global Enterprise, controlado por el empresario Leonardo Scatturice, acusó a la administración anterior de haber cometido presuntas irregularidades de carácter fraudulento que, según sostuvo, provocaron un deterioro financiero y operativo de la compañía.
Tras una revisión interna, el nuevo controlante afirmó haber detectado inconsistencias entre la información entregada por la gestión saliente y la situación real de la empresa. Aunque los comunicados no mencionaron nombres, las acusaciones apuntaron al ex CEO y ex vicepresidente Mauricio Sana. El proceso de due diligence finaliza el próximo 31 de julio.



