
El megaproyecto del río Salado
Plan maestro: se pusieron en marcha las obras para el manejo de las aguas en la cuenca hídrica y no solamente su expulsión hacia el mar.
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LA PLATA.- El manejo de aguas, y no su simple expulsión hacia el mar, como se practica en la actualidad, es el concepto central del Plan Maestro Integral para la Ciencia del Salado, cuya confección acaba de suscribir el gobierno bonaerense con la consultora británica Sir William Halcrown and Partners Ltd.
Con ese motivo, se efectuó una ceremonia presidida por el gobernador de la provincia en Cerro de la Gloria, una localidad ubicada en la ruta 11. Desde allí, el titular de Obras y Servicios Públicos, Hugo Toledo, destacó que entre 1985 y 1993 las inundaciones en la cuenca provocaron pérdidas del orden de los 2000 millones de dólares. En la oportunidad fueron inauguradas las obras de mejoramiento del drenaje del canal 15.
El gobernador Eduardo Duhalde dijo que "la idea es pensar en grande, porque los bonaerenses tenemos razones históricas para hacerlo".
El plan
La Cuenca del Salado ocupa diez millones de hectáreas en la zona central, es decir, casi un tercio de la superficie total del territorio bonaerense. Su eje es el río Salado, tributario de numerosos afluentes. Los más importantes son los arroyos Vallimanca, Saladillo y Las Flores, colectores que recogen sus caudales de los cordones serranos bonaerenses.
El titular del ente técnico denominado Unidad Proyecto Río Salado, que supervisa este plan desde el Ministerio de Obras y Servicios Públicos, ingeniero José Loschacoff, afirmó que no se trata solamente de un plan hidráulico. "Es un plan de desarrollo de los recursos hídricos destinado a mejorar la actividad económica y mantener los muy altos valores medioambientales de esa cuenca", sostuvo el funcionario.
El ingeniero Loschacoff es argentino, aunque hace muchos años que trabaja en Holanda en planeamiento territorial e intervino en la recuperación y ordenamiento de importantes espacios rurales y urbanos.
En la provincia de Buenos Aires intervino en el complejo problema hídrico de las lagunas Encadenadas que, entre otros efectos, provocó la desaparición de Epecuén, la villa balnearia de Carhué, cuya actividad turística está hoy en franco proceso de recuperación.
Loschacoff explicó que es necesario mantener los altos valores de humedad de la Cuenca del Salado, característica que es hoy muy valorada internacionalmente. "No la malogremos -sostuvo-, porque en todo el mundo se está hoy corriendo ese valor que acá está en muy buenas condiciones. Hay que mantenerlo, porque si se pierde va a costar fortunas recuperarlo, como ocurre actualmente en Europa".
Explicó que el plan maestro tiene como primer propósito "evitar que la población tenga los pies mojados", es decir, dar seguridad a esos pobladores en lo que a las inundaciones de refiere. Luego determinará las soluciones que "mejor ayuden al desarrollo económico y al manejo de los recursos naturales; preservación de los valores medioambientales para apoyar actividades como el turismo o la pesca".
Las posibles soluciones serán sometidas a un proceso comparativo que tendrá en cuenta costos, ecología y desarrollo. "Cuando se definan esas posibles soluciones se va a consultar a la población, a los municipios, a las asociaciones no gubernamentales y, en fin, a quienes representan los distintos intereses. Cuando esté hecho el análisis comparativo y definidas las soluciones finales, también se consultará a la comunidad para conocer opiniones", dijo.
El funcionario puso énfasis en que las soluciones que surgirán del Plan Maestro deberán ser "sustentables, perdurables no sólo en el sentido ecológico sino también en cuanto a su financiación y su aplicación. Las obras públicas que surgirán como consecuencia del estudio se van a realizar en fases. Esa es una concepción muy actual. En un plan tan grande no se puede pensar en encarar todo de una vez, especialmente lo referido a infraesctructura".
Explicó que la cuenca fue dividida en subáreas:
- La superior, en el límite con Santa Fe y Córdoba.
- La Noroeste, que limita con Córdoba y La Pampa.
- La de las Encadenadas, al sur de la anterior.
- La subárea deprimida, que limita al Oeste con las anteriores y llega hasta el mar.
El Plan Maestro definirá en principio la infraestructura primaria común a todas las subáreas. Luego establecerá en qué orden se practicarán las obras y planes de desarrollo en cada una de las subáreas.
"Los criterios para definir ese orden -dijo Loschacoff- son, en primer lugar, las cuestiones técnicas que contendrán las soluciones globales; en segundo término, la seguridad de la población, y en tercer lugar la rentabilidad de cada región."
En ese aspecto, el funcionario aclaró que se alude a las zonas en las que, aplicadas las obras de infraestructura y las medidas de desarrollo económico, se darán los mejores rendimientos y también los mejores resultados fiscales -no mediante nuevos impuestos, sino por mayor recaudación- que permitirán pagar más rápidamente las inversiones.






