
El negocio de hacer un catering con ingredientes poco usuales
Panchos, pochoclo y pizzas forman parte de la propuesta de dos jóvenes socios
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Dos amigos vistieron "de fiesta" al clásico pancho y consiguieron un lugar en el negocio del catering, que luego ampliaron con propuestas renovadas de comidas simples.
En febrero del año último, Gastón Moresco y Guillermo Krohn comenzaron a darle forma a su empresa, Mr. K. Para ese entonces, Moresco había dejado su puesto en Prudential Seguros y Krohn manejaba dos pancherías.
Cuando se cruzaban en los casamientos, los invitados terminaban preguntando por los panchos de Moresco, y ahí el dúo empezó a imaginar una firma de catering que acercara estos productos a los comensales en eventos de primera línea.
"Lo primero que vimos es que los carritos típicos no servían para estos eventos, por la imagen de baja calidad y la capacidad. Entonces diseñamos unos carros sobrios y elegantes, en blanco y negro, con capacidad para almacenar 200 salchichas. Y comprobamos luego que así podíamos atender 800 personas en 45 minutos", destacó Krohn, licenciado en administración de empresas.
"También armamos carros similares para mostrar todas las salsas, que son un complemento para ofrecer panchos diferentes, más elaborados. Nos esforzamos en despegar la imagen del pancho como una comida para chicos. Los panes y las salchichas son nuestros y artesanales", agregó Moresco.
Todos los desarrollos y la puesta en marcha de la empresa demandaron una inversión de US$ 10.000, que los emprendedores colocaron de sus bolsillos. Según señalaron, el primer evento lo hicieron en mayo de 2004 y fue un cumpleaños. Pero la oportunidad llegó poco después con una reunión de 400 personas en el Sheraton Retiro.
"Ahí nos percatamos de más detalles, como el ancho de los carros para que entraran bien en los ascensores, y acomodamos nuevamente los diseños", recordó Moresco.
Oferta ampliada
A los tres meses de haber comenzado, los socios, a quienes hoy les sigue costando mucho delegar responsabilidades, ampliaron su oferta. "Incorporamos pizzas y guisos con una vuelta de tuerca -detalló Krohn -. Personalizamos las pizzas a gusto de cada comensal en el momento de servir, y los guisos son muy variados. Y para los más chicos armamos carritos de pochoclo."
Los emprendedores recuerdan que, en un primer momento, no fue fácil convencer a las empresas de usar panchos en eventos de primera línea, pero esos días quedaron atrás. Actualmente, Mr. K realiza 15 eventos por mes y factura más de 180.000 pesos al año.
El dúo prevé triplicar esa cifra este año, ya que los pedidos están multiplicándose y ya tienen planeados varios eventos en la costa atlántica el próximo verano.
"Para la playa ya armamos carritos todoterreno, con otras ruedas que van a facilitar la movilidad de las unidades", dijo Krohn.
El licenciado en administración de empresas adelantó que la compañía está dialogando con firmas de Uruguay y Brasil para comenzar a operar en esos países en los próximos meses. Y está delineando la gestión logística para poder asegurar la calidad de la materia prima, un punto central del proyecto.
"Son operaciones que van a demandar una movida grande, y estamos buscando fondos para hacerla. También estamos analizando la estrategia comercial para empezar a pisar fuerte en el interior el año que viene", afirmó.
Mr. K estuvo presente en eventos de Acindar, Villavicencio, Trato Hecho y Fénix. También participó en ExpoChacra y en el torneo abierto de polo.




