
El negocio de los artículos de librería saca punta en esta época
La mitad de lo que se vende es de fabricación nacional, pero sólo las papeleras exportan; se estima que el sector mueve $ 20.000 millones por año
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Sólo en la ciudad de Buenos Aires tiene 4000 locales comerciales; más de la mitad de sus productos se fabrican en el país e incluso una parte se exporta; factura unos $ 20.000 millones anuales y es el responsable de que, por ejemplo, se usen en el país 52 millones de resmas de papel por año. Es el mercado de la librería, un negocio que, contrariamente a lo que indica su nombre, no vende libros, sino útiles escolares y artículos de oficina.
La mitad de lo que se comercializa en este rubro, que empieza a alborotarse poco antes del inicio de clases, corresponde al papel. La Argentina cuenta en ese terreno con grandes jugadores, que abastecen casi la totalidad del mercado interno y venden una parte al exterior. Una sola cifra muestra la dimensión de esta actividad: los argentinos completan cada año con su escritura 27.000 toneladas de papel convertido en cuadernos.
En lo que respecta al market share del segmento de cuadernos, Ledesma tiene 45% del mercado; Estrada, 37%, y el resto se lo reparten Tecnografic, Convenor y otras marcas chicas, entre las que se cuentan las de algunos supermercados, como Walmart y Carrefour. En resmas, en tanto, Ledesma capta un 42%, con su marca Autor; Celulosa, 31% (con Boreal); Tucumán, 16% (con Tempo), mientras que el resto lo tienen firmas brasileñas, como Report y Chamex.
Marcos Uribelarrea, gerente del Negocio Papel de Ledesma, explica que en papel de resmas y de cuadernos, lo que se conoce como papel obra, la Argentina tiene saldo a favor. "Por eso, Ledesma, Papelera Tucumán y Celulosa exportan, en general a América del Sur y América Central -comenta el ejecutivo-. Sólo Ledesma envía a Estados Unidos y Canadá, porque allí aprecian la diferencia en calidad que otorga el hecho de que fabriquemos con fibra de caña de azúcar, algo que nos hace únicos en el mundo."
El mercado de librería en el país es todavía muy informal, con cientos de miles de jugadores de todos los tamaños, desde empresas grandes, hasta innumerables pequeñas librerías de barrio o multirubros. "Esto hace muy compleja una estimación del tamaño de mercado, que según nuestros cálculos ronda los $ 20.000 millones anuales", dice Carlos María Nielsen Niklison, responsable de Business Intelligence de Staples Argentina.
En cuanto a los marcadores, una de las principales fábricas del país es la que la alemana Edding tiene en San Juan. "Fabrican ahí casi todos los productos que venden en el país -afirmó alguien del sector-. Además, también hay en la Argentina una pyme familiar, Travi, que le fabrica a varias marcas."
El papel glasé se elabora íntegramente en el país (una de las marcas es Plane), al igual que el famoso pegamento transparente Voligoma, que fabrica la firma Akapol, en Villa Ballester. También la goma blanca, como Plasticola (HB Fuller) y Maped, es producida a nivel local. En contraste, los lápices son en un 99% importados, según cuenta un vendedor. "Tanto los negros como los de colores llegan todos desde afuera -señala-. Algunos vienen de Brasil, como los Faber Castells, y otros, desde Perú."
Los útiles escolares, en tanto, no escaparon a la estrategia de "precios cuidados" instrumentada por el Gobierno. En la página web de Presidencia puede corroborarse que desde la Secretaría de Comercio, a cargo de Augusto Costa, se anunció que la canasta escolar costará $394 y estará integrada por 35 artículos.
Entre otros productos, la lista incluye lápices de color Greencastle, al precio de $ 9,90; bolígrafo, $ 5,90; cuaderno tapa flexible Gloria o América, $4,55; repuesto Gloria rayado 400 hojas $35; repuesto Gloria cuadriculado 400 hojas, $ 35; mini marcadores Sylvapen, $ 10,19; carpeta escolar $ 12,90; lápiz corrector punta metálica, $ 7; mochila escolar, $ 90; guardapolvo recto unisex, a $ 39, $ 55, $ 64 y $ 73.
Pero un viaje en tren puede ofrecer una ganga mayor que la de Precios Cuidados. Varios vendedores ambulantes promocionaban esta semana en la línea Roca una caja de 12 lápices Faber Castells, más una goma y un sacapuntas, a un precio de $ 10.
Algo que irrumpió en los últimos años en el mercado fue el negocio de las franquicias, que según estimaciones de la industria, facturan por año US$ 25 millones. Desde Messi hasta One Direction, pasando por Violetta, todo vale a la hora de atraer la atención de los chicos. En estos casos, el dueño de la marca vende los derechos para su uso al fabricante de determinados productos, por un precio que se establece según las proyecciones de ventas.






