
El país sufre enfermedad holandesa y es curable
La bonanza sojera aprecia el precio, lo que afecta a la industria, pero la solución es bajar impuestos, segpun Corden y Sohmen
1 minuto de lectura'
El actual gobierno habla muy mal de la política económica del Proceso y de la convertibilidad, pero tanto los peluqueros como los fabricantes de camisas enfrentan hoy situaciones muy parecidas en cuanto a los precios a los que pueden vender sus productos, y los costos en los que incurren para fabricarlos.
Al respecto entrevisté al alemán Warner Max Corden, nacido en 1927, migrado a Australia a fines de la década de 1950, que junto a Bela Balassa y Harry Gordon Johnson desarrolló el concepto de protección efectiva, y al austríaco Egon Sohmen (1930-1997), profesor en Yale, Saarlandes y Heildelberg, que a comienzos de la década de 1960 argumentó de manera convincente a favor de los tipos de cambio flexibles.
-Junto a Peter Neary, en 1982, usted, Corden, sistematizó el concepto de "enfermedad holandesa".
Corden: -El término fue acuñado por The Economist en 1977 a propósito de las implicancias que tuvo el descubrimiento de gas en el Mar del Norte por parte de Holanda durante la década de 1960. Específicamente, cayó mucho el poder adquisitivo del tipo de cambio, complicándoles la vida a los exportadores del resto de los productos, y a los fabricantes locales de bienes importables. Lo que para los holandeses fue el gas, para los chilenos es el cobre y para los argentinos, la soja.
-¿En qué consistió vuestro análisis?
Corden: -Explicamos por qué la enfermedad holandesa genera desindustrialización, mediante reasignación sectorial de recursos productivos y aumento del precio relativo de los bienes que no se comercializan internacionalmente, con respecto al resto de los bienes.
-¿Por qué se habla de "enfermedades holandesas", en plural?
Corden: -Porque la fuerte caída del poder adquisitivo del dólar también puede deberse a una mejora en la credibilidad del gobierno, al ingreso de capitales inducido por el aumento de las tasas de interés, o al régimen de coparticipación federal de impuestos.
-¿Podría ser más específico?
Corden: -En un país cuyos habitantes tienen mucho dinero fuera del sistema económico, la recuperación de la credibilidad promueve el retorno de los capitales. Durante el Proceso, las importaciones aumentaron mucho más debido a la apreciación cambiaria que a la reducción de los derechos de importación, por lo cual todos los partidarios del tipo de cambio real alto deberían votar gobiernos increíbles, que además no tuvieran la suerte del actual con respecto a la mejora de los precios de exportación.
-Dentro de una nación, Alberto José Figueras y Marcelo Capello explican que el fenómeno de enfermedad holandesa lo puede producir el sistema de coparticipación de impuestos.
Corden: -Hay jurisdicciones en la Argentina, donde la actividad privada encuentra muy difícil desarrollarse porque no puede competir con los salarios que abona el sector público provincial, consecuencia de la coparticipación de impuestos. Para contrarrestar esto, algunas provincias o sectores obtienen luego un régimen de promoción, nueva manifestación del teorema del segundo mejor.
-¿Es la enfermedad holandesa patrimonio exclusivo del tipo de cambio fijo?
Sohmen: -De ninguna manera. Sin tipo de cambio fijo, durante los 10 últimos meses de 1990 el poder adquisitivo del dólar cayó a la mitad porque con ayuda del decreto 435/90 el gobierno presidido por Carlos Saúl Menem recuperó la credibilidad.
-Los sectores afectados por las enfermedades holandesas califican a las causas de "malditas": maldita pampa húmeda, maldita credibilidad, maldita coparticipación.
Corden: -Como Salieri calificaba a Mozart. La pampa húmeda es una bendición, que envidian muchos países del mundo. Si el actual gobierno argentino quisiera disminuir las penurias que ocasiona el bajo tipo de cambio real, debería disminuir la carga tributaria de los bienes que son objeto de comercio internacional, en vez de -vía acciones directas- dificultar la importación de algunos de ellos, mientras el resto de las importaciones sigue creciendo muchísimo.
-Caballeros, muchas gracias.
1
2En el Silicon Valley porteño: la ciudad de Buenos Aires lanzó una fuerte apuesta por las startups
3Ya tiene 25 bodegas: una provincia vive un fenómeno único con un vino que cada vez conoce más gente
4“Estado de insolvencia”: la Justicia decretó la quiebra de Bioceres SA, la empresa del agro envuelta en una intensa batalla judicial



