Emigrar para trabajar

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11 de febrero de 2007  

NUEVA YORK ( The New York Times ).- Mientras siguen creciendo e, incluso, acelerándose los flujos de capitales y comercio global, el trabajo es el factor cuya movilidad siempre parece estar rezagada. Condicionantes políticos y culturales han trabado la formulación de políticas de migración motivadas por razones económicas. Como resultado de ello la gente en todo el mundo ha estado recurriendo a un medio mucho más idiosincrásico para migrar: la búsqueda de la ciudadanía.

La semana pasada los cruces de frontera entre Hong Kong y China continental se convirtieron en el marco para una de las reacciones más extremas contra esta búsqueda. Según informes de prensa, ahora se permite a los funcionarios de inmigraciones de Hong Kong impedir que mujeres en el período final del embarazo ingresen en Hong Kong desde China continental, incluso usando la medición de sus vientres para establecer su status médico. La presunción es que buscan dar a luz en Hong Kong para que sus hijos tengan derecho a la residencia y mejores oportunidades económicas en la próspera región de administración especial de China.

Esta práctica de ningún modo se limita a China. Emigrantes e incluso turistas de todo el mundo han buscado desde hace mucho tiempo dar a luz en los Estados Unidos, donde la ciudadanía es el premio por bebés nacidos en tierra estadounidense. Incluso trabajadores que piensan regresar a sus países pueden quedarse un poco más para asegurarse de que sus niños sean estadounidenses.

La Unión Europea también está recibiendo nuevos inmigrantes que reclaman la ciudadanía. En muchos casos, una persona cuyo abuelo es ciudadano de un país miembro puede solicitar la ciudadanía, siempre que su padre también obtenga la ciudadanía. Así, por ejemplo, una mujer cuyo abuelo fue alemán puede obtener la ciudadanía alemana, siempre que su padre lo haga también. Esta norma a menudo les ha resultado útil a jugadores de fútbol sudamericanos contratados por clubes importantes, que por lo general logran encontrar ancestros del Viejo Mundo que les permitan obtener un pasaporte.

"A lo largo de las últimas décadas ha habido un aumento de las nacionalidades duales y múltiples", dijo Miriam Feldlum, que es profesora de la facultad de humanidades del California Institute of Technology. "Hay mayores oportunidades económicas cuando uno tiene dos nacionalidades."

La ciudadanía tiene cada vez menos que ver con el patriotismo. Al obtener una segunda o incluso una tercera nacionalidad, ganarse la vida a menudo es una más alta prioridad que confirmar un sentido de identidad y pertenencia. Buscar una mejor situación en la sociedad también puede ser una motivación primordial.

"La gente busca paquetes de derechos hoy en día", dijo Saskia Sassen, profesor de sociología de la Universidad de Chicago. "Sabemos por ejemplo que la mayoría de los refugiados iraquíes está tratando de ir a Suecia porque se sabe" de los beneficios que se ofrecen a los inmigrantes allí.

El factor de la oferta

Estas razones del lado de la demanda para tratar de obtener la ciudadanía son conocidas. Pero hay factores por el lado de la oferta que están incrementando la cantidad de gente que puede obtener múltiples nacionalidades, también.

Más países, especialmente en Europa, han comenzado a permitir a mujeres mantener sus nacionalidades originales después del matrimonio, dijo Feldlum y luego traspasarla a sus hijos. Y más países han estado permitiendo a inmigrantes de todos los tipos mantener sus nacionalidades originales después de obtener otras nuevas en países extranjeros.

Si bien la gente puede buscar tener múltiples nacionalidades por razones económicas, los resultados no necesariamente sirven a los intereses de los países donde obtienen la ciudadanía.

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