En la oficina, como si estuviera en casa, y viceversa

La última conferencia de especialistas en espacios laborales Worktech ‘14, reveló que el límite entre el trabajo y el espacio personal es cada vez más difuso
Déborah de Urieta
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14 de diciembre de 2014  

El futuro del trabajo pareciera dirimirse entre dos modalidades: home office y office home. Mientras que algunas compañías intentan que sus empleados vuelvan a la oficina, aunque existan las herramientas tecnológicas para trabajar desde casa, otras entienden que el teletrabajo puede ser más productivo que tener al personal sentado ocho horas a un escritorio. Éstas y otras tendencias que parecen marcar el futuro del trabajo quedaron reflejadas en la conferencia Worktech ’14 Buenos Aires, realizada en el Centro Metropolitano de Diseño (CMD) la semana pasada.

Allí se abordó la convergencia entre los mundos de la tecnología, el real estate, las nuevas tendencias laborales y los espacios de trabajo. Empresas multinacionales como Google, Microsoft, Facebook y Unilever son algunas de las que se orientan a lo que la arquitecta Valeria Hecht Wior de Cushman & Wakefield Argentina señaló como office home, es decir, el intento de llevar a la oficina la "sensación de estar en casa".

Como afirmó Philip Ross, especialista en cuestiones vinculadas al futuro del trabajo, "se quiere que la gente vuelva a la oficina", pese a que la tecnología permite trabajar desde cualquier lugar. Es por esto que muchas empresas cambiaron la apariencia de sus edificios con diseños originales, escritorios continuos, sillones, espacios silenciosos, escaleras en medio del edificio para evitar el sedentarismo y puntos de encuentro, entre otras novedades.

Ross y varios oradores coincidieron en que, con las nuevas tecnologías, no sólo cambia la interacción con las personas, sino también con el espacio. "Estar anclado a un escritorio ya no es una realidad", afirmó. Mientras que antes "las computadoras eran enormes y condicionaban el espacio de trabajo", como observó Herman Faigenbaum, de Cushman & Wakefield Argentina, con las PC portátiles cada uno puede trabajar en el lugar que le parezca más cómodo.

A partir de esto, en las compañías que se orientan al office home ya no hay escritorios ni oficinas asignadas para cada empleado, sino que existen espacios comunes, escritorios continuos y cada cual elige en cuál sentarse, si es que no prefiere trabajar desde un sofá. En el caso de las empresas más modernas, el personal puede ver desde su celular qué lugares están libres, reservar uno y hasta localizar a sus compañeros.

Esta "ubicuidad en el espacio de trabajo", como la denominaron desde Kushman & Wakefield, sumada a los espacios de cotrabajo o de encuentro, como las cafeterías y los comedores, fomenta la interacción con compañeros de otras áreas, así como el trabajo en equipo y colaborativo.

La experta en diseño de espacios de trabajo Kelly Robinson implementó algunas de las ideas más originales en empresas como Airbnb, Couchsurfing y SoundCloud, para crear una "conexión entre las personas y el lugar en que trabajan". Algunos ejemplos que dio para mostrar cómo se las ingenia para que los empleados se sientan "como en casa" es haber introducido espacios para dormir la siesta, huertas, hamacas. Además, implementó clases de cocina y yoga y hasta la posibilidad de que los empleados lleven su perro al trabajo.

Para hacer oficinas más "humanizadas" y evitar que el personal padezca estrés, ansiedad, trastornos musculares u óseos, alergias y sedentarismo, Víctor Feingold, CEO de Contract Workplaces, propuso algunos tips: que tengan luz natural, presencia de verde y vista al horizonte, además de incluir espacios abiertos, silenciosos y privados.

Mejor en la oficina

En oposición a las compañías que intentan hacer sentir a los empleados como en casa, están las que se inclinan por el home office, es decir, el trabajo desde casa. Y un ejemplo de ello es Avature, una multinacional de software para recursos humanos. De acuerdo con su CEO, Dimitri Boylan, en Avature no tienen complicaciones para retener a su personal –como les ocurre a sus clientes y competidores– porque cuentan con un cronograma de trabajo "muy flexible".

"Hoy nadie quiere ser controlado", afirmó Boylan. Y es por ello que en su compañía no son exigentes con los horarios de ingreso, siempre que no dejen plantado a un cliente. Y hasta les permiten trabajar desde el lugar al que fueron de vacaciones. Por ejemplo, si alguien se fue tres semanas a Europa, puede quedarse 15 días más, y hacer su labor desde allí.

Otra de las políticas que tienen en Avature es que el personal puede trabajar entre 20% y 30% del tiempo desde su casa, con la condición de que permanezcan conectados al chat. Boylan asegura que aún con este cronograma de trabajo flexible logran el compromiso y la creatividad del staff.

El periodista brasileño Alexandre Teixeira, que se dedicó a investigar el mundo laboral para su libro Felicidade SA, consideró que es "inevitable no pensar en home office". Y los números parecen darle la razón: según estadísticas que maneja, el teletrabajo aumenta entre 10% y 20% la productividad.

Teixeira señaló un concepto que ya rige en varias compañías: anywhere office, es decir, que ya no importa desde dónde se trabaja, sino los resultados. "Se analiza la puntualidad y la calidad del trabajo entregado", explicó y se mostró convencido de que ésta es la tendencia. También dijo que existe el acoso tecnológico. Y puso como ejemplo su propia experiencia, cuando "te levantás y sentís que empezás el día atrasado por tener mails del jefe", relató. Consideró esencial que las compañías supervisen cómo sus profesionales, sobre todo los líderes, usan las herramientas informáticas.

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