
En medio de la profunda y prolongada recesión aparecen las empresas que le encontraron la vuelta a la crisis
En varios sectores, desde la industria frigorífica hasta la producción de software, aparecen quienes se anticiparon a la devaluación y tuvieron velocidad para adaptarse al nuevo escenario económico
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"Sólo cabe progresar cuando se piensa en grande; sólo es posible avanzar cuando se mira lejos." La frase del filósofo español José Ortega y Gasset refleja el factor en común de un grupo de empresas que lograron crecer mientras la Argentina pone a prueba día a día la fuerza, la creatividad y la constancia de quienes la habitan.
Mientras el ministro de Economía, Roberto Lavagna, espera que el PBI crezca en el cuarto trimestre para anunciar el fin de la recesión, algunas empresas argentinas de diferentes sectores consiguieron consolidarse en el exterior, aumentar sus ventas en el mercado interno y generar puestos de empleo con diferentes estrategias y en las más adversas condiciones.
La devaluación jugó un papel importante en la recuperación de diez empresas relevadas por LA NACION: permitió brindar precios competitivos y sustituir importaciones. Sin embargo, sería erróneo afirmar que el abandono de la convertibilidad las reactivó puesto que, según las últimas cifras del Indec, ni las exportaciones ni la producción local han mostrado signos firmes de recuperación. Entonces, ¿qué hicieron estas firmas para crecer? Se anticiparon a los acontecimientos, compraron tecnología cuando los precios aún no se habían disparado, aprovecharon las oportunidades. Y, lo más importante: nunca se dieron por vencidas, aun en situaciones complicadas, como las convocatorias de acreedores.
Tal fue el caso de Peter Pan, la empresa que fabrica lencería en el país desde hace más de medio siglo. El año último, la firma de la familia Bruck entró en convocatoria de acreedores agobiada por la baja de ventas y la competencia, y el grupo liderado por Diego Dinitz, presidente del actual directorio, compró el 100% del paquete accionario y reconvirtió la empresa.
"Tercerizamos la producción en talleres, pero lo que hicimos fue capacitar a nuestros jefes de talleres para que crearan los suyos y contrataran más gente que ya no podía estar dentro de la empresa. Invertimos en tecnología y creamos líneas nuevas y modernas", explicó Dinitz. A la debacle de diciembre pasado, Peter Pan respondió con la apertura de una planta en San Martín con viejas máquinas que la convirtieron en la única empresa del sector con la capacidad de autoabastecerse y generar sus propias telas. Los números no tardaron en mostrar el resultado del esfuerzo: en 2001 produjo 4000 unidades. Este año, la empresa ya fabricó más de 13.000 unidades.
Fibraltex, productora de denim índigo y gabardinas -entre otras telas-, también aprovechó la ausencia de importaciones, lo cual le permitió copar el mercado en el que antes circulaban telas de Brasil. "El año pasado teníamos el personal suspendido y veníamos mal por el daño que nos hacían los precios brasileños. No había forma de competir contra la devaluación del real", señala Lázaro Azar, director de la empresa creada hace 10 años. Actualmente, la firma está trabajando al ciento por ciento y pudo sanear su cartera de clientes, con compradores más confiables. "No nos atrasamos tecnológicamente, y eso nos favoreció", destacó el ejecutivo.
Manuel Sevian, de Seviantex, y Daniel Marrocchi y David Bargut, fabricantes de los jeans Sólido y Archie, se adelantaron al cierre de las importaciones: se asociaron el año último para quedarse con la licencia para la Argentina, Chile y Uruguay de Fiorucci por 10 años. Invirtieron $ 500.000 y abrieron el primer local en Rosario un día antes de la caída de De la Rúa. Cuentan con 15 casas propias y 300 de difusión para los jeans, accesorios y otras prendas de Fiorucci.
"El crecimiento responde a la calidad del producto y a la falta de importaciones", afirmó Sevian.
Objetos Luminosos también provee diseño, pero de lámparas. Su fundadora, Magdalena Boggiano, encontró la forma de producir en serie lámparas de alto valor agregado en diseño y con un formato plegable que llamó mucho la atención en el exterior. "Me presenté en la feria Regala. Este año estuve en la feria de Francfort. Fue difícil conseguir la plata para el pasaje, pero valió la pena porque les gustaron mis lámparas y ya vendí 50 a Alemania y 600 a Japón", comentó Boggiano.
La devaluación también benefició a La Palmina, aserradero de Misiones. Según explicó el director Jorge Barros, "los precios aumentaron el volumen de operaciones y empezamos a aprovechar la tecnología que habíamos comprado antes". La firma vende el 90% de su producción a países como EE.UU. Para fines de año prevé duplicar su facturación de 2001, que superó los $ 3 millones.
Multivoice, una cordobesa que terceriza call centers, se consolidó como exportadora de servicios. "Para el extranjero, tenemos precios muy bajos para un capital humano altamente calificado", precisó Diego Gerosa, gerente general. De acuerdo con el ejecutivo, la crisis encontró a la empresa bien equipada. Pero el achicamiento del mercado la obligó a recortar los gastos, lo que incluyó "desde la disminución de viajes al exterior hasta del uso de las impresoras".
Los cambios, sumados a una campaña de captación de clientes extranjeros y precios competitivos, ubicó a la firma en el carril del crecimiento. "Ganamos clientes en Estados Unidos y América latina", agregó Gerosa, que espera para fin de año un leve crecimiento de la facturación registrada en 2001, de US$ 2.500.000.
Otra empresa cordobesa, Compañía Austral, avanza con paso firme en nuevos mercados. La firma, que fabrica implantes traumatológicos, comenzó a exportar a Paraguay, Chile, México y Estados Unidos. Con ocho sucursales en el interior, la empresa también creció en el mercado local por la sustitución de importaciones.
"Constantemente renovamos los productos y la tecnología, y por eso estamos creciendo a pesar de la crisis", aclaró Nancy Barbisan, directora de la firma, que mantiene una facturación de $ 5 millones anuales.
Talento local
La creatividad también es un producto exportable, y ello se observa en el crecimiento de Mítico Producciones, que espera finalizar su primer año de operaciones con una facturación de 200.000 pesos. "Realizamos documentales y programas para el Grupo Claxson de México y el Grupo Liberty International", detalló Sebastián Milstein, socio fundador de la productora, y agregó: "Crecimos por nuestra capacidad de generar canales temáticos y los beneficios de producir con costos argentinos para el exterior".
Por su parte, las heladerías Persicco están abriéndose paso en el mercado con la inauguración de dos nuevos locales, que se suman a otros dos que venían funcionando. "Estamos creciendo porque tenemos un buen producto, buena estructura, buen marketing y nos preocupamos por darle más que un helado al cliente", estimó Federico Aversa, uno de los dueños de la cadena e hijo de los creadores de Freddo, que comenzó a operar en 2001. El crecimiento llevó a la empresa a abrir una nueva fábrica y está a un paso de triplicar su primer facturación, de $ 180.000.
El crecimiento no es condición sólo de pequeñas y medianas empresas. Swift Armour SA Argentina, empresa especializada en la elaboración de alimento de origen cárnico, mantiene el liderazgo en el ranking de exportadores de carnes vacunas, con una participación del 21 por ciento. La compañía, presidida por Carlos Oliva Funes, exportó carnes cocidas cuando el "mal de la vaca loca" y la aftosa arrasaron con otros frigoríficos. Mejor posicionada por la devaluación, la firma compró este año Cabaña Las Lilas, exporta a España, Chile y Brasil, y espera aumentar el volumen de ventas un 30% y cerrar el año con ingresos por US$ 100 millones. También compró el frigorífico Vizental, invirtió US$ 5 millones en tecnología y creó 300 puestos.
Interieur Forma, proveedora de muebles para oficinas con 40 años en el mercado, también está creciendo impulsada por la exportación y la exclusividad de sus productos. Es la única que posee la licencia para producir muebles Knoll en la Argentina y venderlos al exterior.
"Estuvimos trabajando bien hasta que la moneda se devaluó", explica Alejandra Aczel, gerente y miembro de una de las tres familias fundadoras. "Con la crisis, muchas empresas cerraron sus puertas y no teníamos clientes. Salimos a buscar nuevos proveedores para ofrecer precios más competitivos y cuando algunas firmas sintieron que la situación se estabilizaba volvieron y nosotros estábamos preparados para recibirlos", agregó. Con una planta en San Fernando y show rooms en Brasil, Chile y Uruguay, Interieur Forma tuvo ingresos por $ 20.500.000 en 2001. A mediados de año consiguió el permiso de EE.UU. para exportar y espera con ello incrementar un 10% su facturación.
Por su parte, Muresco, la fabricante de papeles pintados, guardas decorativas y productos de librería, aprovechó las mismas condiciones que sus pares. Este año, la firma creció 10% luego de facturar US$ 30.000.000 en 2001. Según Ariela Gawiansky, directora de la empresa, las ventas en el mercado local crecieron 30% por la falta de importaciones. "Llegamos a nuevos mercados de América latina con un papel de regalo de buena calidad y bajo precio", agregó Gawiansky.
Historias en números
100
Por ciento
Es el ritmo de producción actual de Fribraltex, la textil bonaerense que elabora denim índigo y gabardinas.
600
Lámparas
Es el total de las exportaciones a Japón realizada por Objetos Luminosos, una fábrica artesanal de lámparas de puro diseño.
30
Por ciento
Es la tasa de crecimiento de las ventas locales de este año de Muresco, la empresa fabricante de papeles pintados y guardas.
300
Puestos de trabajo
Fueron generados durante este año por Swift Armour, la productora y exportadora de alimentos de origen cárnico.
15
Locales propios
Constituyen la expansión nacional de Fiorucci, la marca licenciada y producida por la textil rosarina Seviantex.
20,1
Millones de pesos
Son los ingresos que tuvo la proveedora de muebles Interieur Forma.






