
Impuestos menos justos que en Europa
Allí, los gravámenes reasignan más fondos
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Las comparaciones entre países no sólo pueden ser odiosas, sino que en materia de impacto fiscal en la desigualdad también pueden resultar erróneas. Las diferencias metodológicas en las mediciones terminan por arrojar resultados disímiles. Con esa precaución, los investigadores Jorge Gaggero y Darío Rossignolo se lanzaron a comparar.
"Los sistemas tributarios progresivos y con efecto de mejoras en la distribución resultan ser la excepción en los países de América latina", señalan los economistas. Es el caso de la Argentina: el índice Gini previo a la política fiscal era 0,479 en 2010; después del cobro de impuestos bajó a 0,473; tras el impacto del gasto social descendió a 0,345 y por la combinación de gravámenes y erogaciones, a 0,288.
El Gini también baja después del cobro de impuestos en Costa Rica (de 0,577 a 0,573), Panamá (de 0,636 a 0,627), México (de 0,502 a 0,489) y Uruguay (de 0,5 a 0,497). La desigualdad aumenta después de los tributos en República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras, Bolivia y Perú. Pero en los países ricos los impuestos redistribuyen más los ingresos. En Alemania, el Gini cae de 0,386 a 0,346 después de los gravámenes; en España, de 0,42 a 0,378; en Francia, de 0377 a 0,356 y en Italia, de 0427 a 0,406.
La diferencia del Gini antes y después de toda la política fiscal es mayor en la Argentina que en el resto de América latina: cae a 0,288, el nivel más bajo de los 13 países analizados. En Alemania desciende a 0,258 y en Francia en 0,277, mientras en España e Italia cae a 0,312 y 0,336, respectivamente.





