
Iveco advirtió al Gobierno
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CORDOBA.- Horacio Losoviz, presidente de Adefa y titular también de Fiat Iveco, opinó que la decisión de esta empresa de desistir de una inversión por 120 millones en su planta de Córdoba y trasladarla a Brasil debiera ser tomada por el gobierno argentino como una "advertencia" y "un llamado de atención" respecto de las diferencias de política industrial que hoy exhiben ambos países. El episodio quedó así inscripto entre las previsibles consecuencias que traería aparejado el arsenal de dispositivos de promoción que se sabe está dispuesto a desplegar el vecino país para seducir la radicación de empresas industriales y en particular las del rubro automotriz.
El ejecutivo argentino concurrió ayer al despacho del Ministro de la Producción de Córdoba, José Porta, a quién notificó oficialmente la determinación de Iveco.
Más tarde precisó al periodismo que "las razones fundamentales" están directamente emparentadas con los estímulos que las autoridades brasileñas conceden a las empresas, corrigiendo de este modo la versión hecha trascender por otras fuentes en el sentido de que la resolución estaba impulsada por la conflictividad gremial que se teme en Córdoba a partir de las cesantías de 41 operarios que dispuso Fiat Autos.
Esa cuestión "evidentemente genera un estado de ánimo negativo, pero -insistió- el factor principal considerado por Iveco son los beneficios de promoción", a los cuales contrastó con una falta de "flexibilidad" de parte de Argentina a la hora de actuar para tentar inversiones.
"Lo de Brasil -apuntó- me produce una profunda envidia, porque refleja claramente una vocación y concepción industrialista. Ellos van a pelear cada inversión que puedan obtener para su país" .
Reprochó además que se den prioridad razones exclusivamente "fiscales", en función de las cuales "se toman muchas medidas que complican a las empresas" . Aquí aparecieron el permanente afán recaudador que persiguen las acciones de la DGI o la "demora de pagos" de reintegros.
"Esto desgasta también a las empresas y desfavorece las inversiones", sentenció, para puntualizar luego que "cuando la inversión es cero la recaudación también es cero" .
Iveco, en realidad, lo que ha decidido transferir a Brasil es la construcción de una planta en la que iba a producir camiones livianos y utilitarios como el Ducato y, en una etapa posterior, probablemente el Fiorino.
En compensación, Losoviz confirmó que se mantendrá en Córdoba la actual fábrica de camiones pesados y semipesados, en la que incluso se realizará una inversión -por monto no precisado aún- para modernizarla y ampliar su capacidad de producción de 1.500 a 2.000 unidades anuales que hace ahora, a 10.000. El empresario estima ventas de 8.000 camiones en el 2.000, abasteciendo principalmente al mercado brasilero.




