Las iguanas son negocio
Varias aplicaciones para el cuero, la carne y la grasa
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SAN FERNANDO DEL VALLE DE CATAMARCA.- Ramón José Gómez es un técnico agrónomo que se dedicó a la cría de iguanas. El emprendedor, que viene de una familia de agricultores y docentes, encaró el proyecto con varios objetivos: hacer negocios e incursionar en el comercio exterior y plasmar la idea de manejar explotaciones no tradicionales que tampoco dependieran de las variables comunes.
El resultado fue el desarrollo de un negocio de cría de iguanas, una especie de la cual se utilizan el cuero, la carne y la grasa en la elaboración de productos medicinales. Una tarde, después de observar en televisión la cría de cocodrilos en Estados Unidos y tomar conocimiento de la cría de iguanas en Córdoba, descubrió dónde estaba el negocio. En 1989, Gómez comenzó a viajar a la provincia vecina para aprender el manejo de estos lagartos. Nueve años después, en 1998, adquirió una parcela en Colonia del Valle, a 32 km de esta capital, y comenzó a desarrollar la explotación, que hoy cuenta con 400 animales listos para faenar.
Gómez, que tiene 47 años, instaló el criadero GR con una infraestructura en la que se encuentran los corrales de 5 por 5 metros donde aloja entre 100 y 200 animales adultos más los destinados a procrear usados por 5 hembras y un macho. El apareamiento del reptil se produce en una sola oportunidad entre mediados de septiembre y octubre y los huevos requieren entre 60 y 80 días de incubación. La base de la alimentación de la iguana es la carne en un 80%, la que se complementa con frutos de árboles autóctonos, como el algarrobo, el chañar y el mistol.
Múltiples productos
Gómez ha iniciado los trámites ante el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria para conseguir la autorización para instalar una planta de faenamiento. También podrá ser usada por otros productores que actualmente se dedican a la cría de ñandúes, perdices y quirquinchos, ya que, en ese orden, existen criaderos en los departamentos de Belén, Valle Viejo y Capayán, con la protección de la Dirección de Fauna. Apunta, asimismo, a que el establecimiento sirva además para explotaciones más conocidas, como la cría del conejo.
A partir de la iguana, el criador desarrolló una gama de productos. Uno de ellos es el cuero, que es tratado en una curtiembre de Santa Fe y en torno del cual se iniciaron contactos para exportarlo. Con intervención de artesanos de Buenos Aires y Córdoba se fabrican sandalias, botas, carteras, billeteras y llaveros. "Mi propósito -señala- no es la venta del cuero, sino agregarle un valor para que en el futuro adquiera las características de una industria. Hemos arrancado con la confección ajustándonos, por ahora, a pedidos previos, hasta poner en marcha la cadena comercial."
Otro derivado de la iguana es la grasa con la cual se elaboran pomadas medicinales en Córdoba, que ya están comenzando a venderse al público. Según las muestras, estas pomadas actúan contra los hemorroides, la psoriasis y las inflamaciones. "Ya estamos listos para poner a la venta 15.000 frascos por medio de negocios naturistas", expresa.
Con la carne del animal se prepara un escabeche para el consumo interno y por medio de un exportador se está intentando ingresar en China. Su disponibilidad actual es de un millar de frascos.
El emprendedor se mostró interesado en que se sumen nuevos productores a la cría de iguanas. Así, sus derivados podrán tener un buen volumen de comercialización.





