Los analistas dudan que haya un plan para tratar la deuda

El gobernador de la Provincia Axel Kicillof
El gobernador de la Provincia Axel Kicillof Fuente: Archivo
No creen que la decisión de Kicillof de postergar el pago afecte las negociaciones de la Nación, pero genera incertidumbre sobre la estrategia del Gobierno; creen que se asume una posición riesgosa
Sofía Diamante
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15 de enero de 2020  

El gobernador Axel Kicillof pidió ayer postergar el vencimiento de US$250 millones que tiene fecha el próximo 26 de este mes al 1° de mayo. Las opiniones que generó esta decisión son tan disímiles entre los economistas que dejaron dos conclusiones: la mala comunicación a la hora de hacer el anuncio (a través de una solicitada) y la incertidumbre que agrega a futuro. ¿Por qué se pospuso el pago para el mes de mayo? ¿Por qué solo se posterga el pago del capital del bono y no los US$27 millones de intereses que paga? ¿Por qué cuatro días antes del anuncio, en Presidencia dijeron que iban a auxiliar a la provincia para evitar el default y dos días después, el ministro de Economía, Martín Guzmán, indicó que no contemplaba ningún salvataje?

Más allá de estos interrogantes, que benefician a los especuladores financieros con los cambios en las cotizaciones de los bonos, los analistas consultados señalaron que "era de esperar" la decisión del gobernador de Buenos Aires, pero criticaron "la improvisación" alrededor de la deuda.

En concreto, por ahora se les pidió a los acreedores posponer el pago del bono dolarizado Buenos Aires 2021 (BP21) para mayo. Si el 75% de los bonistas acepta, se posterga el pago. En caso contrario, la provincia puede cancelar ese monto o entrar en default.

"Esto ocurre en la provincia más importante de la Argentina, con un gobernador que es afín al Gobierno. Los bonos están en manos de acreedores institucionales, que pueden asustarse y desprenderse rápido de esos títulos. Y los que compran los bonos son los fondos que se dedican a litigar, lo que podría generar un problema serio a futuro", señaló Héctor Torres, exdirector ejecutivo del FMI en representación de la Argentina. Además, criticó la decisión de no aceptar los US$13.000 millones que restan desembolsar del acuerdo con el Fondo, sobre todo luego de que el Gobierno haya implementado medida fiscales ambiciosas con la ley de emergencia.

En relación a si se trató de una estrategia coordinada con la Nación, hay analistas que descuentan que fue una decisión aislada, luego de las declaraciones que hizo el Ejecutivo en los últimos días.

"Al hablar Guzmán de este tema y hacer caer los precios de los bonos, le permite a la provincia tener más concesiones con una mayor quita, lo cual es una estrategia muy riesgosa que demuestra debilidad conceptual y profesional", criticó con dureza un exfuncionario del Banco Central.

Por su parte, el exsecretario de Finanzas Daniel Marx, que tuvo charlas de asesoramiento con el equipo económico de Guzmán, indicó que la provincia y la Nación "tienen caminos separados, pero no divergentes". "Cada una tiene su propia entidad jurídica, pero algún efecto de señal tiene, aunque no es vinculante. El monto que se quiere postergar no es tan grande, pero cuando no hay caja es difícil, sobre todo con las prioridades que tienen", comentó el director de Quantum Finanzas. Y agregó: "Es una medida que no sorprende, ya que el país no tiene acceso al mercado voluntario, aunque se descontaba que los pagos iban a continuar un poco más".

De igual manera coincide Miguel Kiguel, director de Econview y exsecretario de Finanzas: "No creo que la decisión de Kicillof tenga mucho efecto en la renegociación de Nación. Lo que no entiendo es por qué se postergó hasta mayo, ya que no creo que vayan a haber cambios sustanciales: no estará en mejores condiciones de pagar de lo que está hoy".

El cambio que podría haber es que el equipo de Guzmán finalice la renegociación de la deuda y la Argentina vuelva a acceder al mercado externo. El presidente indicó que la fecha límite para esto es el 31 de marzo, pero las negociaciones dependen de muchos factores, que podrían atrasar las conversaciones.

Los acreedores miran además de reojo las conversaciones del Gobierno con el FMI. Según indican en Presidencia, la negociación "está encaminada", aunque en el FMI dicen que no hay fecha prevista de una visita al país.

"La situación parece más complicada de lo que se plantea. Guzmán tiene problemas más grandes que el posible default de la provincia. En el Gobierno indican que finalizarán las renegociaciones antes del 31 de marzo, pero sin un acuerdo previo con el Fondo esto parece poco creíble, ya que el FMI es el principal acreedor. Y es muy difícil negociar con el organismo y el sector privado antes de esta fecha", concluyó un ejecutivo de un fondo de Wall Street.

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