Los mercados esperan estímulos de EE.UU.
El mal clima económico requerirá medidas de la Fed
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Las expectativas por un rebote de los mercados internacionales luego de que la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos dejara entrever la posibilidad de implementar medidas adicionales chocaron de frente con la realidad: Europa siguió complicándose, la administración Obama reconoció la desaceleración de la economía y los datos macro volvieron a sembrar dudas.
La Bolsa porteña no quedó al margen de los renovados temores globales y cerró en baja. En los últimos días, quedaron al descubierto algunos puntos oscuros que comienzan a encender luces de alarma: el dólar amagó con dispararse sobre la finalización de la semana y obligó al Banco Central a desprenderse de más de 200 millones de dólares de sus reservas. En agosto, la autoridad monetaria perdió 1000 millones con el propósito de evitar un avance importante.
Esa suba de la divisa estadounidense fue una clara muestra de la incertidumbre. Y, según los analistas, se mantendrá en las próximas semanas. Los inversores optaron por dolarizarse tras un agosto negro en la Bolsa local, también previendo que el Gobierno deberá seguir de cerca la devaluación del real de Brasil.
Otra muestra clara de la cautela fue que se desplomó el volumen de negocios, a tal punto que sobre el cierre de la semana promedió los $ 30 millones diarios. Así se transformó en el termómetro del ánimo de los inversores locales. La fuga de capitales seguía firme y, de acuerdo con las estimaciones privadas, ya estaría alcanzando los US$ 13.000 millones.
El índice Merval se ubicó anteayer en los 2872,11 puntos, con un retroceso de 0,41% en una semana cargada de información, sobre todo del exterior. En este sentido, la Casa Blanca revisó a la baja el crecimiento, a 1,7% para 2011 (desde 2,7%), y el 2,6%, para 2012 (desde 3,6 por ciento).
Pero lo que en una primera lectura resulta claramente negativo traería como consecuencia la potencial aplicación de aquellas medidas adicionales por parte de la Reserva Federal. Seguramente, muchos comenzarán a apostar por un nuevo plan de estímulo monetario, y todo apuntará a que el 20 y 21 de este mes haya anuncios, o incluso antes.
También en los próximos días los ojos estarán puestos en Barack Obama. El presidente estadounidense hablará la semana que se inicia y promete medidas para reactivar el mercado laboral.
El último golpe certero para los mercados fue el débil reporte del sector laboral en Estados Unidos. Si bien la tasa de desempleo se mantuvo sin cambios en 9,1%, la creación de puestos se frenó y fue menor a lo que se esperaba.





