Matrimonios comerciales que conviven con el éxito
Piso compartido
Frente a la suba de los alquileres y las dificultades para encontrar buenas ubicaciones, cada vez más marcas se decidieron a compartir locales comerciales a la calle. Bajo este esta modalidad de techo compartido, ya no resulta tan extraño cruzarse en Buenos Aires con jugueterías que funcionan bajo el mismo techo que una cafetería, cadenas de comida que rápida que conviven con heladerías premium o librerías que están asociadas a restaurantes.
Afuera la tendencia a compartir locales se encuentra mucho más difundida. El fenómeno llegó a propuestas un poco más extrañas como el de la cadena de bares parisina Wash Bar, que cuenta con un área de lavaderos automáticos operada por LG para que la gente que sale a tomar una copa puede aprovechar para lavar la ropa. O el banco inglés Abbey Bank, que se asoció con la cadena gastronómica Costa Café para sumar cafeterías dentro de sus sucursales londinenses.
Éxito inesperado
En el nivel local, una de las asociaciones de marcas más exitosas es las de las cadenas de fast food KFC y Wendy's, que enero de este año inauguraron un único megalocal en Alto Palermo. En Degasa, la firma que tiene la master franquicia para manejar ambas marcas, reconocen que la idea de compartir el local surgió a partir de un ofrecimiento que les hizo el shopping, que contaba con un negocio muy grande sin alquilar en el patio de comidas. Y lo que surgió como una necesidad principalmente inmobiliaria, de un día para el otro se convirtió en un caso de éxito comercial, al punto de que hoy esa tienda compartida por Wendy's y KFC factura más que todo el patio de comidas del Alto Palermo. "Se trata de dos propuestas que son complementarias, incluso hasta en los días. KFC tiene un público más adolescente y funciona muy bien los domingos, mientras que el mejor momento de Wendy's, que apunta a un target de 25 años para arriba, son las noches de los viernes y sábados", señaló Damian Pozzoli, socio de Degasa.
Negocios complementarios
En la mayoría de los casos, el objetivo que persiguen las marcas no pasa exclusivamente por la búsqueda de reducir los costos de los alquileres, y este tipo de propuestas son vistas como una estrategia para asegurar un mayor flujo de clientes o para ampliar el target de potenciales consumidores. Sin embargo, los propios empresarios reconocen que no siempre dos más dos es cuatro y que hay que ser muy cuidadosos a la hora de elegir una "pareja" comercial. "Lo que nos interesó de Subway es que se trataba de una cadena de comida rápida, pero basada en los alimentos frescos y muy alejada del concepto de comida chatarra", explicó Mariana Rojas, gerente de marketing de las heladerías Chungo, que desde hace un año comparte un local sobre la avenida Cabildo con la cadena de sándwiches Subway. "La posibilidad de compartir local con Subway surgió a partir de una propuesta de un potencial franquiciado, y cuando comenzamos creíamos que lo que iba a funcionar mejor era la venta de helado como un complemento para la gente que iba a ir a comer a Subway, pero nos sorprendió lo bien que responde la cafetería", agrega Rojas.
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