
Nació una firma de delikatessen de una fusión de dos proyectos
A mano, rellenan aceitunas con carne de ñandú destinadas a clientes gourmet
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Con el objetivo de desterrar el mito de que lo gourmet sale caro, tres emprendedores fusionaron sus proyectos el año pasado y armaron una empresa de delikatessen que, con sus aceitunas rellenas a mano con carne de ñandú ahumada, ganó el primer premio en la categoría snack en la VIII Americas Food & Beverage de Miami.
Antes de la fusión, Flavio Edgardo Jordan y Paul Morani se dedicaban exclusivamente a la producción de aceitunas con la firma Morani & Mahlknecht, que tiene olivares en Mendoza aunque compra también a terceros por cuestiones de volumen. Lautaro Calabro, en tanto, concentraba las energías en su empresa de carnes exóticas, Alternative Food and Meat, que fue la primera en instalar un centro de incubación de ñandúes.
El destino los juntó en la Expo Gourmet y allí se comenzó a gestar la unión de los proyectos con el nombre Morani & Mahlknecht. "Vimos que podíamos desarrollar productos en conjunto y diversificar la oferta, que siempre es bueno. Entonces, decidimos asociarnos y ya completamos el proceso", dijo Jordan.
El trío invirtió US$ 200.000 en la compra de maquinaria (envasadoras, feteadora, cámaras frigoríficas, secadoras, etc.), desarrollo de productos y armado de planta. Además, sumó alimentos de otros productores, que se acercaron con sus propuestas y en pocos meses, armó un catálogo con 14 variedades de aceitunas rellenas, ahumados de ñandú, vaca y ciervo; y ajos y tomates en aceite de oliva, entre otros productos.
"Nos propusimos llevar lo gourmet a todos. Hay que desterrar el mito de que una aceituna rellena tiene que valer cuatro veces más que una simple. Es un proceso más que se le hace, pero que no justifica semejante precio. Hoy por hoy lo gourmet está dejando de ser una moda y se está convirtiendo en un hábito de consumo de la clase media", destacó Calabro. "En lo que hace a precios -agregó Jordan-, si hablamos de ahumados al vacío el precio al público ronda $ 8. Los frascos de aceitunas promedian 7, según el relleno."
La producción mensual este año variará entre 2 y 4 toneladas y la facturación anual llegará a $ 1.400.000. El trío está trabajando en las certificaciones para ingresar en la Unión Europea. Actualmente, exporta a Estados Unidos y ya envió muestras a Chile, Brasil, Uruguay y Paraguay, entre otros.
Este año tiene previsto incrementar notablemente las exportaciones por la incorporación al programa Alimentango del Banco Credicoop y los buenos resultados obtenidos en la feria VIII Americas Food & Beverage de Miami, en noviembre pasado. Allí logró el primer premio en la categoría snack por las aceitunas rellenas a mano con carne de ñandú ahumada y el tercero en la misma lista por las aceitunas rellenas con provolone.
"La idea es seguir combinando nuestros productos para lograr cosas innovadoras", dijo Jordan, que se hace cargo de las exportaciones mientras Calabro maneja el desarrollo de obra y productos y Morani controla el área de distribución y logística.
"Con la moda de lo gourmet aparecieron muchos emprendimientos que se quedaron en el camino porque salieron a vender sin tener producción asegurada. Primero salieron a vender y después se pusieron a hacer el desarrollo", señaló Calabro. "Nosotros -continuó- hicimos al revés para sentar bases sólidas. Y ahora queremos crecer."






