
1

Desde alfajores en Taiwán hasta yerba mate en Siria, pasando por frambuesas bañadas en chocolate en Israel y golosinas en Japón: las marcas argentinas van dejando huella en los mercados orientales. Con estrategias que combinan tradición, adaptación cultural y mucha paciencia comercial, firmas de todos los tamaños avanzan sobre mercados exigentes y llenos de oportunidades.



