
Otro golpe para los bonos públicos
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Como era previsible, los precios de los bonos de la deuda argentina emitidos en pesos, y con supuesta protección de su capital por una cláusula indexatoria que replica mes a mes la variación del índice de precios al consumidor (IPC), se derrumbaron ayer en la última hora de negocios, apenas se conoció que el Indec insiste en subestimar la inflación.
El discount en pesos -referente del mercado- fue el que más bajó: perdió 3,15%, seguido por el Bocon PR 12 (-2,81%), el PR 13 (-2,67%), el Boden 2014 (1,57%), el Pre 9 (-1,36%), el Par (-1,24%) y el Bogar 2018 (0,99%).
Para tener una dimensión del impacto que la nueva tergiversación tuvo sobre este tipo de papeles, vale consignar que, hasta minutos antes de que se difundiera el IPC de agosto, la mayoría de estos títulos registraban retrocesos menores que, en el caso del Discount, promediaba el 0,50 por ciento.
Esto quiere decir que el título se hundió en la última hora de operaciones, momento en que perforó la barrera de los $ 100 por cada lámina de 100 nominal para volver a valores de hace un mes, es decir, antes de que sostenidas compras del Banco Central (BCRA) mejoraran artificialmente su valor.
Cada punto porcentual de inflación ignorado permite al Gobierno ahorrarse unos US$ 600 millones en el pago de este tipo títulos de deuda. Pero lo paradójico es que, parte de ese dinero, se lo quita en los hechos a jubilados que cobraron juicios contra el Estado por malas liquidaciones de sus haberes, y hasta familiares de desaparecidos que recibieron el pago de indemnizaciones en estos bonos que deprecia mediante este artilugio.





