Poco uso del acero inoxidable en el país
China es el mayor consumidor en volumen, pero Alemania lidera el ranking por habitante
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1,3 kilos
Consumo per cápita de acero inoxidable
El acero inoxidable fue inventado a principios del siglo XX, cuando se descubrió que cierta cantidad de cromo añadida al acero común (el mínimo para conseguir propiedades inoxidables es del 12%) le daba un aspecto brillante y lo hacía altamente resistente a la suciedad y a la oxidación. Pese a sus múltiples usos y a que difícilmente haya alguien que no haya usado algo de este material en su vida, su consumo en el país es bajo: apenas 1,3 kilos per cápita al año.
En efecto, el consumo local de acero inoxidable es insignificante, si se la compara con los países que más lo usan: Alemania, que lidera el ranking de consumo por habitante, tiene una cifra que está entre los 7 y 9 kilos per cápita al año.
Esta aleación se usa principalmente en cinco tipos de mercados: electrodomésticos (grandes electrodomésticos y pequeños aparatos para el hogar), sector automotor, construcción (edificios y mobiliario urbano), alimentación, productos químicos, actividad petrolera y joyería.

Según cuentan en Famiq, uno de los referentes en la producción y distribución de acero inoxidable en la Argentina, el bajo consumo local se debe a que su uso está poco publicitado, se desconocen sus virtudes y, principalmente, porque se cree que es caro, dado que muchas veces no se considera la vida útil del material ni se mide el costo de mantenimiento al momento de compararlo con otro. "Estimamos que, a futuro, su uso se irá popularizando y así aumentará su consumo per cápita", agregan.
Otro dato a tener en cuenta, según destacan desde Famiq, es que en la Argentina donde más potencialidad de consumo de acero inoxidable existe es en arquitectura y construcción, a diferencia de otros países, en los que se ve a este material por todos lados: en las fachadas de los edificios, en las barandas de escaleras, en parques y espacios públicos.




