
"Si pagamos más por la deuda, la gente no come"
Preocupan eventuales acciones legales de ahorristas italianos
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ROMA.- Victorio Taccetti, el nuevo embajador de la Argentina en Italia, es consciente de que las relaciones entre los dos países no pasan por un buen momento, debido a la oferta del 25% de repago de la deuda hecha por nuestro país. "Quisiéramos pagar más, pero si pagamos más por la deuda no come la gente, y si no come la gente, se incendia todo. Tiene lógica el planteo argentino, aunque no nos hace felices", dijo a LA NACION en una entrevista.
Recién llegado a esta capital, tampoco ocultó cierta preocupación por eventuales embargos impulsados por los combativos 450.000 ahorristas italianos golpeados por el default, aunque espera que el derecho internacional sea respetado.
Nacido en Buenos Aires hace 61 años, de padres oriundos de Toscana ("por lo que mi primera lengua fue el italiano", dijo), Taccetti es un diplomático de carrera. Estuvo seis años como embajador en México; fue subsecretario de Políticas Latinoamericanas y jefe de gabinete de Ruckauf. Casado, con tres hijos, estudió abogacía, hizo un master en Ciencias Políticas en los Estados Unidos y distintos posgrados de Economía Internacional. En esta etapa, una de sus prioridades "macro" será hacer entender en Italia y en Europa la importancia de un Mercosur aliado.
-Usted llega cuando las relaciones entre Italia y la Argentina están en su peor momento...
-Están en un momento difícil, pero yo creo que peor era la época de los militares. Ahora creo que la Argentina es un país que está en el concierto de las naciones y que ha tenido un problema económico grave, del cual está saliendo. De todas maneras pienso que hoy en día los embajadores ya no representamos exclusivamente a los gobiernos, sino las sociedades. Y cuando una puerta se cierra, se abren ventanas de otro tipo.
-¿Alude a la quita del 75% de la deuda que propone el país?
-Hay una dificultad, esto es cierto, de la cual somos culpables parcialmente. También hay otros culpables. Esta situación se debe en parte al mal manejo de funcionarios del gobierno argentino, en parte a los bancos y en parte al modelo en sí, que fue propiciado por los organismos internacionales.
- ¿Es una preocupación el tema de los embargos?
-Claro. Toda la tradición del derecho internacional hace que la propiedad soberana de los países no sea embargable, pero esto no quiere decir que uno no esté preocupado, porque la ley es lo que los jueces dicen que es: un viejo dicho nunca tan cierto como en este momento. Pero entendemos que nuestra posición en esto es indiscutible.
- ¿Por eso Kirchner, desde que asumió, aún no vino a Italia? Se habló del temor a un embargo del Tango 01.
-No; no vino por problemas de agenda. Lo del avión es absurdo, porque si hubiera temido un embargo, se hubiera venido con un avión de línea. Por supuesto en relaciones tan importantes como las de Italia y la Argentina un encuentro de jefes del Estado no sólo es algo bueno, sino que se va a dar.
-¿Cuáles van a ser sus prioridades en esta difícil etapa?
-Hay un tema macro que a mí me preocupa mucho, y es hacer entender a los italianos, y a través de los italianos, a los europeos, la importancia que tiene el Mercosur. Creemos que un Mercosur aliado a Europa contribuye a la estabilidad de nuestra región, a que no vuelvan a suceder crisis como la de la Argentina porque al ser un mercado más amplio va a tener el mismo efecto que tiene el euro en la UE, y aspiramos a que esto suceda con el Mercosur.
-¿Por ejemplo?
-En el caso de Italia, un país que además de muchas otras cosas tiene un altísimo nivel en la producción agroalimentaria, pero no tiene los recursos naturales para hacer frente a un mercado mundial, una asociación en este terreno puede ser beneficiosa para los italianos y para los argentinos. Y en el nivel macro, una alianza Europa-Mercosur redunda en beneficio de Europa porque va a tener más peso, y en beneficio de la paz mundial. Aunque Europa mira para el Este, hacia el espacio mediterráneo y a las ex colonias africanas, creemos que sería buena una mirada hacia el Sur, que no requiere una inversión tan grande.
-¿La relación Mercosur-Europa cómo se conjugaría con el ALCA?
-El ALCA sumándose a un Mercosur y a un acuerdo Mercosur-UE puede ser bueno. Un ALCA sin un Mercosur y sin un acuerdo Mercosur-UE puede ser malo.
-¿Y las prioridades en el nivel micro?
-Toda la línea de cooperación entre empresas. Por ejemplo, el tema de las pymes, que pueden aportar mano de obra más barata desde la Argentina, con tecnología italiana.






