
Sol Jet al no acordar con los acreedores pidió la quiebra
Un año y medio: desde el llamado a convocatoria el año último hubo propuestas de comprar la deuda pero no se pudo evitar la quiebra.
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La junta de acreedores del grupo Sol Jet que estaba citada para hoy a las 9.30 en el Club Alemán de esta capital fue suspendida ayer cuando sorpresivamente las cuatro empresas -Sol Jet Interlac Club del Viajero y el Hotel Esturión- presentaron la quiebra ante el juez en lo comercial Carlos Villar.
"Manaña (por hoy) va a ir mucha gente no se pueden haber enterado todos y ojalá que hagan lío porque se lo merecen quienes nos hicieron esto" se lamentaba Norma de Mazzeo al enterarse por esta cronista de que su peregrinación legal de un año y un mes había concluido sin éxito.
Cese de operaciones
Las cuatro empresas del grupo Sol Jet que trabajaban con alrededor de 75.000 turistas por año cesaron sus operaciones el 13 de marzo de 1995 y su presidente Miguel Urizar llamó a convocatoria de acreedores aunque la junta que los reuniría fue postergada dos veces durante el año a la espera de un acuerdo.
"Con la quiebra no voy a cobrar nada ¿no es cierto? -agregaba con pesar la señora de Mazzeo- ; me dolería menos que un ladrón me robe la billetera a esto a que 15 días antes de cerrar un señor me venda un viaje a Europa y me haga pagarle 3500 dólares sabiendo que no los voy a recuperar jamás."
Tejes y manejes
La situación no es idéntica para el conjunto de los casi mil pasajeros que habían pagado todo o parte de su viaje y que quedaron como acreedores de las empresas de Sol Jet. Mientras un grupo como la misma Norma de Mazzeo esperaba pacientemente la resolución judicial otros habían entablado negociaciones paralelas con un grupo hotelero patagónico también acreedor de Sol Jet que pretendía evitar la quiebra haciéndose cargo de las deudas.
Francisco de Luca por ejemplo había pagado a Sol Jet 5000 dólares para un viaje a España con su esposa "íbamos a festejar nuestras bodas de plata". A pesar de mantener conversaciones con el grupo interesado en la deuda no llegó a un trato. "Yo no quería plata yo quería viajar a España como lo habíamos planeado; así que espero a que me lleguen a pagar el total.
"Seguramente no voy a obtener nada y ya tengo 76 años; me costó demasiado sacrificio juntar el dinero una vez no creo que pueda volver a acumular esa suma" concluyó De Luca.
En cambio otro pasajero que prefirió no ser identificado acordó en febrero de este año que ese grupo hotelero le compensara con 1500 pesos la deuda de 4000 que tenía con las empresas concursadas. De esta manera obtendrían los votos para la junta de acreedores que se reuniría hoy. "En la lista de los que llegamos a un acuerdo habría unas 250 personas no entiendo por qué no prosperó" se preguntó.
La explicación que dan los voceros de ese grupo para el frustrado intento de comprar la deuda es que "eran demasiados juicios laborales deudas impositivas y la suma de muchas deudas en efectivo".
"Estamos dolidos -dijo el vocero del grupo que exigió el anonimato como condición para explayarse sobre las razones del fracaso en las negociaciones- porque significó una pérdida de tiempo y de dinero al fin y al cabo somos acreedores también. Además estábamos a sólo un millón de pesos de cerrar un acuerdo."
La deuda total estimada por el juzgado fue inicialmente de alrededor de 12 millones de dólares de los cuales sólo una parte menor corresponde a los pasajeros.
Mientras tanto en la causa penal por estafa contra el presidente de Sol Jet Miguel Urizar que lleva el juez Mariano Bergés se confirmó el embargo preventivo de 2 millones de dólares y se espera la decisión de la Corte Suprema ante un recurso extraordinario que presentó el acusado para trabar la prisión preventiva. "Eso quiere decir que se confirma el pedido del juez se libraría la orden de captura" dijo una fuente del juzgado.




